martes, 31 de julio de 2012

"El ingreso de Venezuela confirma el proceso de disolución del Mercosur"

La incorporación de Venezuela al Mecado Común del Sur (Mercosur) encuentra partidarios y detractores. Al economista argentino Roberto Bouzas se lo nota desencantado con la situación actual del bloque comercial, pues considera que el ingreso del país bolivariano “confirma el proceso de disolución que atraviesa el Mercosur como proyecto aduanero”.

 

En esta entrevista, el investigador independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y profesor de la Universidad de San Andrés, en Argentina, Bouzas señala que el Mercosur “le ha quedado grande a Brasil, pues ha fallado en mantener un liderazgo económico en el proceso de integración.


¿Qué significa para Venezuela el ingreso al Mercosur?

Puede darse un beneficio comercial a través del desplazamiento de exportaciones que antes se hacían a otros países comerciales. Pero como proceso de integración y unión aduanera, es muy difícil pensar que un país con una política económica tan ad hoc como la de Venezuela pueda asumir compromisos que garanticen cierta estabilidad en las reglas de juego, que es lo que requiere un proceso de integración.

Cuando las políticas económicas o comerciales son tan discrecionales, juntar esas dos cosas es muy difícil. Venezuela no trae más capacidad de adoptar compromisos sostenibles, sino que, por el contrario, refuerza lo que ya hay. Su ingreso confirma el proceso de disolución que el Mercosur está atravesando como proyecto de unión aduanera.


¿Cuál es el hecho más importante de su incorporación?

Lo más relevante es la señal política que representa la incorporación del país a un proceso de integración. Pero desde el punto de vista económico, el Mercosur está un poco desdibujado con relación a sus propósitos originales.

¿Cuál sería esa señal política?

Significa la organización y formalización de una convergencia política-ideológica entre Venezuela, Brasil, Argentina y Uruguay, aunque las motivaciones de este último país son un tanto diferentes.

¿Por qué?
Porque Uruguay es un país pequeño y su principal objetivo dentro del Mercosur es tener acceso a mercados de la Argentina y Brasil. Las consideraciones políticas son importantes para Uruguay, pero son más importantes las económicas. El ingreso de Venezuela diluye más el Mercosur como proyecto aduanero.

¿En qué sentido observa esta disolución?

El Mercosur ha tenido muchos problemas para establecer políticas comerciales comunes, por las diferencias de política y de estructura que hay entre sus miembros. La incorporación de Venezuela agrava los problemas de identificación de una política comercial común en el plano comercio.

¿Cuáles son los impedimentos para que prospere una política comercial común?

En primer lugar, la interdependencia de los países de Mercosur es baja y asimétrica. Dadas las condiciones, los intercambios que conlleva un proceso de integración entre países no se han podido sostener en el tiempo. Las expectativas con que los distintos países participaron en algunos casos se cumplieron, en otros no. Ese nexo y el vínculo que brinda tener proyectos compartidos y sostenidos en el tiempo no se concretaron.

Brasil ha tenido dificultad para prever lo que requiere un proceso de integración, que es liderazgo económico y convertirse en un punto focal para el resto de los países de la región. Brasil lo ha intentado hacer con más énfasis en los últimos años, pero tal vez un poco tarde y no de manera convencida.

¿Por qué Brasil no termina de encajar en el Mercosur?

El Mercosur le ha quedado grande en términos de su capacidad de liderazgo de una unión aduanera, suponiendo que el objetivo de Brasil era ése. Desde el punto de vista comercial, le queda pequeñoporque para Brasil la región es relativamente menor en el contexto de comercio internacional.

¿No existe una interdependencia comercial entre los países?

Para Brasil, los países del Mercosur son menos importantes que para la Argentina, que dirige a sus socios del Mercosur un tercio de las exportaciones. La misma simetría existe en el caso de Paraguay y Uruguay. En promedio, el grado de vinculación económica comercial es modesto, comparado con otros procesos de integración. Eso condiciona estructuralmente el proceso.

¿La Unasur puede pecar de lo mismo?

Sí, del los mismos problemas y agravados. Porque hay más heterogeneidad, más diferencia de visiones de cómo insertarse en la economía mundial, porque la interdependencia de los países comerciales es aún más baja. Y si el Mercosur le ha quedado grande a Brasil, la Unasur le queda aún más grande. Sin embargo, los compromisos de la Unasur son menos profundos que en el Mercosur, por lo que existe una menor necesidad de liderazgo.

Si hay una convergencia política, ¿por qué no existe la comercial?

Convergencia ideológica no significa mayor posibilidad de integración comercial. Gobiernos que estén centrados en los mercados internos podrán coincidir en sus visiones, pero no tendrán políticas favorables a la integración si están orientadas a la protección.

¿Cómo fue el proceso de suspensión de Paraguay que permitió el ingreso de Venezuela al Mercosur?

La suspensión de un país está prevista dentro del Mercosur si se da una ruptura de los métodos tradicionales. Tres miembros de Mercosur pensaron que era así con Paraguay y lo suspendieron. El procedimiento ha sido más complicado porque el Senado era el único que resistía el ingreso de Venezuela. Eso sí se hizo de manera desprolija.


* Entrevista publicada el 31 de julio de 2012 en Infobae América

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