martes, 15 de septiembre de 2009

El Gobierno argentino cede ante la ley de medios audiovisuales*

La presidenta argentina, Cristina Fernández, anunció ayer en una conferencia de prensa que eliminará la distribución de señales de cable por las empresas telefónicas del proyecto de ley sobre radiodifusión que en estas semanas se discute en el Congreso. De este modo, el Gobierno da marcha atrás por primera vez ante una de las grandes pretensiones que la oposición exigía en relación a la ley de medios.

El presidente del bloque Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi, ya había manifestado que era necesario modificar la legislación sobre radiodifusión, vigente desde la dictadura, y que por ello el partido oficialista apostaba por una norma en donde los monopolios quedaran "lo más restringidos posibles".

La presidenta confirmó al fin ayer que se eliminará del proyecto el artículo que permitía a las compañías telefónicas tener acceso a licencias del Estado. Las compañías de este sector, de aprobarse esta norma, habrían quedado excluidas del negocio de los medios audiovisuales y de la televisión por cable. "Hemos decidido retirar este escollo para lograr un consenso amplio", indicó Fernández.

Decenas de modificaciones

Durante la conferencia, la jefa de Estado resaltó que el proyecto de ley que ahora se discute en la Cámara de Diputados "transitó por 25 foros, 80 reuniones públicas y tuvo 138 modificaciones". También explicó que en un principio se admitió la inclusión de las telefónicas para proporcionar al país un instrumento legal que pudiera "permitir que se escucharan las voces de todos y se desmonopolizara el sector".

En el actual proyecto sólo podrían participar las cooperativas telefónicas. "Hemos admitido que hay un monopolio y que no se puede sustituir por otro", argumentó. Según Cristina Fernández, este proyecto de ley se impulsa desde el Gobierno para "apoyar a aquellos que se merecen tener una nueva ley de medios de la democracia". Los principales medios del país lo calificaron de "maniobra" para "lograr votos en el Congreso".

Durante el turno de preguntas, y ante el requerimiento de uno de los periodistas sobre la relación del ex presidente Kirchner con la telefónica Telecom Italia, la presidenta insistió en que es ella y no su marido, Néstor Kirchner, la que gobierna. "En Argentina la presidenta es Cristina, aunque esté casada", señaló.

* Artículo escrito para el diario español Público.

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