martes, 24 de agosto de 2010

El Gobierno argentino se enfrenta a Clarín y La Nación*

La confrontación entre el Gobierno argentino y el diario Clarín ha llegado a su punto más alto desde que los Kirchner llegaran al poder en 2003. A los pocos días de que el Ejecutivo de la presidenta Cristina Fernández decidiera cancelar la licencia de la operadora de Internet Fibertel, que pertenece al grupo Clarín, una nueva afrenta ha vuelto a colocar al Gobierno no sólo contra el mayor grupo mediático de Argentina, sino también contra La Nación, uno de los diarios más vendidos del país.

Ayer el Gobierno se disponía a presentar un informe de 400 páginas para denunciar a los dos periódicos de tirada nacional, junto al diario argentino La Razón, por haber comprado de forma ilegal durante la dictadura (1976-1983) las acciones de Papel Prensa, el mayor fabricante de papel para diarios del país.

Clarín es su accionista mayoritario, con el 49% de la empresa, mientras que el Estado tiene el 27,46%, y el periódico La Nación el 22,4%. El Gobierno pretende demostrar con el informe “Papel Prensa, La Verdad”, que existen “pruebas irrefutables de la complicidad que existió entre la dictadura militar y los dueños de los diarios Clarín, La Nación y La Razón en el momento en que se produjo el traspaso de las acciones de Papel Prensa”, según ha explicado la directora estatal de esa empresa, Beatriz Paglieri.

Según ha adelantado, en el informe se incluye el testimonio de la viuda del banquero David Graiver, que fue accionista de Papel Prensa. Quien fuera su mujer, Lidia Papaleo, traspasó posteriormente sus acciones a Clarín, La Nación y La Razón, pero ahora denuncia que en noviembre de 1976 fue forzada a vender sus acciones bajo torturas y amenazas de muerte por parte del director de Clarín, Héctor Magnetto, y de la dictadura.

En un comunicado conjunto, tanto Clarín como La Nación rechazaron las acusaciones del Gobierno afirmando que “era una historia inventada”, y especificaron que los integrantes del grupo Graiver, fueron detenidos cinco meses después por los represores de la dictadura, pero por “imputaciones ajenas a este tema”.

Así fue. La dictadura detuvo a los vendedores de la empresa del Grupo en 1977 porque los acusó de pertenecer a la guerrilla Montoneros. Pero Clarín y La Nación también remarcan que en todo este tiempo Lidia Papaleo nunca había mencionado “presión alguna de los diarios”. En cambio defienden su compra de las acciones de Papel Prensa, “que fue una operación absolutamente legal y pública, anunciada en todos los diarios de la época”

Los dos socios coinciden en señalar que lo que en realidad pretende el Gobierno es dominar la fábrica de papel para diarios, que abastece a unos 170 diarios en todo el país, para así controlar la información. Ricardo Kirschbaum, editor general de Clarín, admitió a Público que estaban esperando la publicación del informe para estudiar los pasos a seguir. “Vamos a esperar el informe”, indicó a Público. “Pero podemos decir que es una historia inventada sobre cómo se hizo la transferencia de las acciones, disfrazando una cuestión que esconde la voluntad del Gobierno de controlar que no le son adictos. Esto forma del plan”.

Se esperaba que ayer el Gobierno, durante la presentación de este informe que ha elaborado el polémico secretario de Comercio, Guillermo Moreno, anunciara además su envío a Justicia para iniciar una demanda penal contra Clarín y La Nación. Por ahora, la única en pronunciarse ha sido la Cámara Nacional de Apelaciones, que ayer mismo dictó un fallo que no reconoce ningún sustento para permitir la intervención judicial en Papel Prensa que había solicitado el Gobierno.


* Artículo escrito para el diario español Público el 24-08-2010

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