jueves, 5 de agosto de 2010

La nieta del escritor argentino Juan Gelman testifica contra la dictadura*

“El 14 de enero de 1977 fui dejada en una canasta en la puerta de una familia, que pensé que eran mis padres hasta que me enteré que era hija de desaparecidos”. Macarena Gelman, nieta del poeta argentino Juan Gelman, fue uno de los 500 bebés que los militares argentinos sustrajeron a detenidas embarazadas a lo largo la dictadura (1976-1983). Hoy es una joven de 33 años que actúa como testigo en uno de los juicios que se celebran en Argentina sobre crímenes de lesa humanidad.

Macarena se dirigió el pasado miércoles al tribunal para relatar el secuestro de sus padres, Marcelo Gelman y María Claudia García, que tenían 20 y 19 años respectivamente cuando fueron capturados en 1976. Ellos son dos de los 200 prisioneros políticos que pasaron entre mayo y noviembre de aquel año por un antiguo taller conocido como “Automotores Orletti”, un nombre de fachada que ocultaba uno de los centros clandestinos de detención más sanguinarios de aquella época.

Automotores Orletti fue precisamente una de las bases neurálgicas del Plan Cóndor, aquel pacto de coordinación entre las dictaduras sudamericanas de la región que pretendía exterminar a toda la oposición. El juez que instruye el caso, Daniel Rafecas, comparó el centro clandestino con los campos de concentración del nazismo, y el fiscal federal Federico Delgado sostuvo que fue un “enclave del terror que no lo conducía una horda desbocada, sino algo calculado y planificado que convertía a todos (los prisioneros) en condenados a muerte, donde reinaba la cultura de la crueldad, la corrupción degradante de poder sin límites”.

La madre de Gelman, embarazada, fue trasladada de allí a una cárcel clandestina de Montevideo a las pocas semanas. “Nunca comprendí por qué mi mamá, siendo argentina, fue trasladada a Uruguay”, confesó Macarena.“Cuando yo nací -el 1 de noviembre de 1976- permanecí un mes y medio con ella hasta el 22 de diciembre, cuando ella fue vista por última vez, según el relato de un soldado uruguayo”, añadió.

Su madre continúa todavía desaparecida, mientras que los restos de su padre fueron encontrados en 1989. Tras haber recibido un tiro en la nuca, su cadáver había sido colocado “en un tambor de 200 litros con cal arriba”, que después fue “arrojado al canal San Fernando” del Río de la Plata, tal y como ha relatado su hija.

Macarena Gelman reconoció durante su comparecencia el esfuerzo de su abuelo, premio Cervantes de Literatura en 2007, que durante años la buscó sin descanso. La joven, que trabaja en la Secretaría de Derechos Humanos, también recordó a su padre adoptivo, que “estaba retirado como policía cuando me dejaron en la puerta de la casa, por estar en desacuerdo con el régimen uruguayo”.

El juicio Automotores Orletti, en el que están procesados seis ex militares y agentes de inteligencia, es parte de una megacausa con más de 100 imputados en la que se investigan los delitos cometidos por el Primer Cuerpo del Ejército, una jurisdicción militar que tuvo a su cargo más de 60 centros clandestinos.


* Artículo aparecido el 06-08-2010 en el diario español Público.


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