martes, 7 de septiembre de 2010

Duelo entre grandes

Entradas agotadas desde hace varios días, tema recurrente en cafeterías y restaurantes, y máxima expectación en los medios de comunicación. Es un partido amistoso, pero el enfrentamiento entre Argentina y España en el campo de fútbol se hace desear, y temer. La selección albiceleste es cauta en sus comentarios sobre el campeón mundial, pero hoy aspira a recuperarse de aquel 4-0 con el que Alemania la despidió de Sudáfrica. Esta tarde el estadio abarrotado del Monumental recibirá con simpatía a la plantilla española, pero clamará por la argentina.

“España es el mejor equipo del mundo” admite sin ambigüedades Leonel Messi, que en esta ocasión defenderá la camiseta argentina frente a sus compañeros del Barcelona. La Pulga conoce el juego español, y por ello tiene claro cómo hay que enfrentarse a la selección de Vicente Del Bosque. “Tenemos que quitar la pelota a España”.

La última vez que ambos países se enfrentaron en una cancha de fútbol fue en noviembre de 2009, cuando el mediocampista Xabi Alonso anotó dos tantos ante una Argentina aturdida que necesitó de Messi para empatar con un penalti en la segunda mitad del partido. A lo largo de su historia, España y Argentina se han enfrentado 12 veces. Cinco victorias para cada selección y dos empates ha mantenido equilibradas las estadísticas, hasta hoy.

Sin Diego Maradona como seleccionador, el equipo albiceleste se guía ahora con Sergio “Checho” Bastista, que buscará que Argentina “tenga esa identidad, que juegue mucho con la pelota y la haga circular, que salga jugando, que tenga la posesión el mayor tiempo posible”.

Tras llegar a Buenos Aires a última hora del pasado sábado, la selección española tuvo ayer la oportunidad de conocer el estadio del equipo de River Plate, que será el escenario en el que tanto Argentina como España medirán sus fuerzas a las 22:00 hora española. Un día antes la plantilla española entrenó en la otra “catedral” argentina: La Bombonera, el mítico estadio de Boca Juniors. De ello fueron testigos unas 4.000 personas, que se acercaron para saludar a una de las selecciones que más afecto despierta entre los argentinos.

A la espera de un partido que causa no menos interés que un Argentina-Brasil, los porteños admiten el cariño que sienten hacia España, pero su pasión por el fútbol nacional es más intenso. “Será un choque interesante”, confiesa Enrique, de 32 años. “Tengo pasaporte español, y me puse contento cuando ganó España el mundial, pero a la hora de fútbol, yo hincho por Argentina”.

Sentimientos contrapuestos ante un partido que hoy paralizará el país. Los seguidores del equipo albiceleste discuten, elucubran y sueñan con una victoria que les dejaría con una sonrisa en los labios y con el consuelo de haber ganado nada menos que a los campeones del mundo.

Una bocanada de aire para un Buenos Aires pletórico de entusiasmo. Sin divisiones, sin equipos regionales que separen a unos y a otros, los porteños programan la jornada con una ilusión en la que la posibilidad de perder no se contempla. La capital argentina rebosa de júbilo, una exaltación que quedó ahogada tras su última derrota en los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica, y que ahora renace con ánimo de alegre revancha.

Ante ellos, “la Furia” es consciente de la presión de un estadio que la recibirá eufórico, e intentará mantener el prestigio que los ha llevado hasta la medalla de oro frente a Holanda. Es probable que Vicente del Bosque realice algún cambio en la plantilla que se enfrentó a Liechtenstein el pasado viernes, pero el espíritu español será uno solo: hacer brillar a la “Roja” en Argentina, ante una selección histórica, en un partido que querrá ser inolvidable.


* Artículo aparecido el 07-09-2010 en el diario español Público

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