Nada desmoralizó a las decenas de miles de personas que por todo el territorio argentino se movilizaron el jueves en la quinta marcha federal para reclamar al Gobierno la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, convocatoria que en la ciudad de Buenos Aires colmó la plaza situada frente al Congreso.
Había muchos motivos para el desaliento. Algunos más superfluos, como la lluvia persistente que empapó a los manifestantes menos precavidos, y otros de más peso, como la represión que desataron las Fuerzas de Seguridad pasadas las 16:00 horas (19:00 GMT). Aunque la manifestación transcurría de manera pacífica, los agentes recurrieron a camiones hidrantes y gases lacrimógenos que afectaron incluso a algunos legisladores en uno de los anexos a la Cámara de Diputados.
"Estamos solos como pueblo, no nos podemos amparar en nadie y en ningún sector de la política", lamentó Berenice, una socióloga de 37 años que acudió a la marcha, quien aseguró a la Agencia Sputnik que "este Gobierno es de los peores escenarios posibles que podíamos vivir, y la oposición no está acompañando este momento histórico, para nada. Están viendo cómo se acomodan ellos también".
Esta argentina, que en la actualidad trabaja para el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires en la red de atención a personas en situación de calle, acudió a la manifestación con dos docentes que trabajan en la universidad pública.
"Estas movilizaciones están buenas, tienen que suceder, pero el desencanto es absoluto", reconoció. "En mis años de movilizaciones políticas, nunca vi una brecha tan grande entre los sectores políticos y la representación que uno debería tener a la hora de votar y la gente, el pueblo, las demandas y lo que nos está pasando en la vida cotidiana".
DESCRÉDITO PARLAMENTARIO
Berenice acababa de enterarse del fracaso de una sesión especial convocada por la oposición en la Cámara de Diputados para intentar derogar el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 70 emitido en 2024 por el presidente, Javier Milei, que desregula amplias áreas de la economía.
Al enterarse de que habían faltado ocho diputados para llegar al número requierido para dar inicio al plenario, la joven asumió que eran "unos sinvergüenzas".
"Falta solo un año para las elecciones, y ya están
rosqueando (elucubrando) lo que se va a venir en 2027 y cómo se
acomodan, porque no se entiende si el Gobierno va a volver a ganar y si
Milei será reelecto", cuestionó. "La oposición no está a la altura,
nunca lo estuvo. Tan cerca de las elecciones, están viendo cómo juegan
sus fichas, qué sectores pueden aliarse y qué no: pura política".
El menosprecio de Berenice por los diputados que impidieron llegar al denominado "quórum" para dar inicio a la sesión era compartida por Sabina, una estudiante de abogacía en la Universidad de Buenos Aries (UBA) que acudió a la protesta proveniente de la provincia de Neuquén (suroeste).
"No es ya que los profesores cobren mal, es que se da una situación extrema desde que Milei llegó al poder", señaló Sabina. "Se cumple más de un año desde que la Ley de Financiamiento Universitario fue sancionada, y no se está aplicando. Se junta con el tema del DNU 70, que no se dio quórum, en un acto más de irresponsabilidad de todos los políticos de nuestro país".
Si la plaza frente al Congreso estaba colmada, y si la movilización en defensa de la educación pública tenía sus réplicas en el resto del país desde que asumió este Gobierno, "es por una cuestión de derechos humanos, no porque todos seamos peronistas", observó.
"Por eso la importancia de salir a las calles por quinta vez, para mostrar que a la gente le importa y no es una cuestión partidaria", enfatizó.
La Ley de Financiamiento Universitario, sancionada el 2 de octubre de 2025, y ratificada por el Congreso frente a un veto presidencial, fue también avalada por la justicia, al intimar al Gobierno a que la aplique, pero el Ejecutivo que preside Javier Milei hace oídos sordos.
Jeremy, un médico de origen chileno que acaba de recibirse en la UBA, explicó a la Agencia Sputnik que sus motivos para estar presente en la manifestación tenían que ver sobre todo con el agradecimiento. "Nos parece fundamental poder movilizarnos porque gracias a la universidad pública somos quienes somos hoy en día", señaló.
Junto a su compañera argentina Agustina, también médica, Jeremy reconoció que los dos provenían "de una situacion de mucho esfuerzo".
"Nos costó llegar adonde estamos, y si no hubieran sido por las políticas de Estado que estuvieron vigentes, no estaríamos acá. Por eso venimos también para que sea un poco más justo para los estudiantes que nos siguen", planteó. "De la misma manea que nosotros tuvimos una oportunidad, las siguientes generaciones también deberían poder estudiar gratis con educación pública".
La quinta marcha federal, apoyada por estudiantes, docentes, no docentes y autoridades de universidades públicas, contó también con el respaldo de las dos centrales obreras del país, la Confederación General del Trabajo y las dos ramas de la Central de Trabajadores de Argentina, además de movilizar también a entidades políticas y sociales y sindicales como la Asociación de Trabajadores del Estado.
La Ley 27.795 sobre el financiamiento de las universidades había sido aprobada por el Congreso en agosto de 2025, pero el Poder Ejecutivo la vetó mediante el decreto 647/25.
Fue entonces cuando las dos cámaras del Congreso insistieron con el proyecto y reunieron los dos tercios de los votos requeridos para sostener la norma, según estipula el artículo 83 de la Constitución nacional.
Entonces el Gobierno emitió un segundo decreto, el 759/25, declarado inconstitucional el 6 de octubre por un juez de primera instancia, que supeditó la aplicación efectiva de la ley a que se especificasen las partidas de su financiamiento, sentencia que fue apelada por la actual gestión.
La inversión universitaria pasó a representar el 0,71 por ciento del producto interior bruto (PIB) en 2023 a 0,52 por ciento en 2025, y el proyecto de Presupuesto 2027 del Gobierno le asigna partidas por el equivalente del 0,53 por ciento del producto, según un estudio del Observatorio Argentinos por la Educación basado en datos oficiales.
El presupuesto para las universidades nacionales debería incrementarse 33,4 por ciento respecto del proyecto del Presupuesto que el Gobierno presentó al Congreso, sostuvo durante el acto central de la marcha el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que agrupa a los rectores de las 61 universidades públicas y de otras 14 casas de estudio provinciales.
Pero el presidente, de gira por EEUU, hace una vez más oídos sordos.
* Artículo escrito para la Agencia Sputnik el 15 de octubre de 2026.

















