"Pongo mi historia a disposición, no vengo solo a contarla", explica a la Agencia Sputnik la actriz, acróbata y bailarina Gabi Parigi, exgimnasta olímpica de la selección nacional argentina que actualmente protagoniza la obra teatral "Consagrada, el fracaso del éxito", un biodrama que va por su sexta temporada con gran repercusión en el circuito teatral independiente de la capital argentina.
Declarada de interés deportivo y cultural en 2022, "Consagrada" narra la trayectoria de Parigi como deportista de alto rendimiento y exhibe las contradicciones de un mundo deportivo en el que impera la meritocracia, las demandas de podio, el sacrificio, la exigencia a las infancias y el "extractivismo de los cuerpos".
"Sabía que quería hablar sobre todo esto. No de mi vida personal, que para mí era lo más común del mundo", dice la deportista sobre esta obra trágica-cómica. Y cuenta que el tema "tiene mucha elaboración", debido a que fue muy pensado, incluso en sus sesiones de terapia. "No es raro que nazca 20 años después de haber dejado el deporte y de hacer teatro", reflexiona.
Integrante de Eureka, un laboratorio de teatro físico y circo contemporáneo donde ejerce como directora pedagógica y docente, Parigi reconoce la obra como "una condensación de todo un recorrido" por lugares y roles, que fue atravesando a lo largo de los años.
La actriz cuenta que el unipersonal, que tuvo una función especial en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), donde entrenan las selecciones, ya no le produce dolor o apego, "sino al revés: es una celebración", afirma.
"Sin duda sigo reflexionando a partir de lo que me genera volver a ciertos lugares, de lo que la gente me devuelve, de personas que me vuelvo a encontrar… pero ahora lo hago como madre de un hijo de 10 años y como docente", dice.
En los últimos años, Parigi fue distinguida como actriz revelación en los premios María Guerrero, con el Premio Escuela de Espectadores en las categorías de mejor actriz y dramaturgia, y con los premios Teatro del Mundo en mejor actriz, dramaturgia, dirección, iluminación y música.
"SIEMPRE ESTUVO EN MI"
Federada desde los 6 años e integrante de la selección argentina desde los 8, Parigi pasó su infancia y su adolescencia entre gimnasios y torneos hasta que a los 19 años terminó su carrera como atleta olímpica debido a una grave lesión en la columna.
Su conversión de deportista en actriz fue un paso natural. "Hay algo que siempre estuvo en mí. Cuando hice gimnasia artística lo sostuve y lo contuve, pero era muy inquieta: me gustaba jugar, improvisar, maquillarme. Y era muy plena y feliz en las exhibiciones, mientras que cuando empecé a competir no disfrutaba de la misma forma", admite.
El escenario le permitió recuperar algo de su infancia, de la energía, de la improvisación que afloraba en los entrenamientos, cuando buscaba hacer reír a sus compañeras con la imitación de personajes.
"Era importante tener amigas y un buen clima de entrenamiento; generar esa instancia de escape, de fuga, de alivianar, porque era un ambiente muy pesado, áspero y peliagudo, de mucha competencia, exigencia e individualismo. Y de mucho riesgo físico. Y era mi forma de hacerlo más tierno y amigable; una manera de hacer linda mi cotidianeidad", resalta.
UNIVERSALIZAR LO PERSONAL
"Consagrada" surgió de un ejercicio de dramaturgia que consistía en la elaboración de una ficción basada en un día en la infancia de Parigi, que la propia protagonista había escrito para un taller de Ariel Barchilón y Mauricio Kartun, dos destacados "teatristas" argentinos.
La obra, que giró por España, Francia, México, Brasil y Uruguay, fue escrita por Parigi y por la directora, Flor Micha, con quien la actriz trabajaba en Eureka y en la compañía de Circo La Arena, en un "ida y vuelta que fue espectacular, conmovedor y colaborativo", define.
"Le leí a Flor lo que había escrito y le pareció súper interesante. Acordamos que todas las temáticas que abordaba allí las iba a mostrar desde la singularidad de mi vida personal como deportista de alto rendimiento, y que íbamos a universalizar esas historias para que no quedaran encerradas en algo endogámico de alguien que hizo solo gimnasia", relata.
Parigi dice que entre las dos hubo una relación de coincidencia y complementariedad: "Flor metió mano a los textos, a la escritura, y yo a la técnica poética, a las cosas que tienen que ver con la construcción de los personajes más físicos, a las secuencias más coreográficas".
La obra se gestó a partir de ahí con ejercicios, improvisaciones y método; "y en base a lo que fue apareciendo, profundizamos, trabajamos, escaneamos más material, probamos y cruzamos. También hay algo del perfeccionamiento, de una agudeza en lo estético; algo de la imagen, de decir "no da lo mismo si es otra cosa", detalla la actriz.
UN "PROYECTO SOCIAL"
Con más de 200 funciones en distintas salas de Buenos Aires, Parigi dice que "Consagrada" tiene "una fuerza de proyecto social". Lo concibe así en base a algunas respuestas del público que la sorprendieron. Como una mujer que después de verla en escena empezó a escribir un libro sobre su experiencia como nutricionista en el fútbol profesional de alto rendimiento.
"Por esto me dedico a hacer teatro, porque es una herramienta de transformación social", afirma.
Su obra trasciende así la proyección unipersonal para abarcar la experiencia de otras personas, que quizás desarrollen otras actividades, pero que también se ven atravesadas por lo que ella denomina "la lógica del sacrificio".
"Me gusta que la lógica del sacrificio y del alto rendimiento pueda conmover. Porque es algo que está más allá del deporte y aparece en un montón de áreas de la vida", resume.
"Consagrada" puede verse todos los jueves en la sala de teatro Timbre 4, en el barrio porteño de Boedo.
*Entrevista publicada el 22 de abril en la Agencia Sputnik.






