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lunes, 9 de marzo de 2015

Las contradicciones del caso Nisman y una hipótesis en el aire

La investigación sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman, hallado sin vida cuatro días después de denunciar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y un día antes de exponer su acusación ante el Congreso, prometía desde su comienzo ser objeto de controversias y de hipótesis a elección. A mes y medio de su deceso, el país asiste todavía a un ida y vuelta de peritajes confirmados y luego contradichos, de testimonios que afirman y después rectifican para más tarde matizar todo lo anterior.

Protesta para exigir justicia tras la muerte de Nisman. / EFE

Los peritajes no son ya una prueba irrefutable que anule las divagaciones. Las conclusiones oficiales del Cuerpo Médico Forense, dependiente de la Corte Suprema, difieren de las deducciones a las que llegaron los expertos citados por la querella que representa la exmujer de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado.

El equipo escogido es liderado por el médico forense Osvaldo Raffo, una de las máximas autoridades en medicina forense. Con más de 20.000 autopsias a sus espaldas, ha dado vuelta causas judiciales de notoria repercusión pública. Lo acompañan el ex director de la Policía Científica y ex jefe de policía bonaerense, Daniel Salcedo, y el médico legista Julio Ravioli.

Los especialistas entregaron a la ex mujer de Nisman un informe de un centenar de páginas en el que descartan la posibilidad de suicidio o accidente. Sus resoluciones se basaron en fotos y vídeos de la autopsia y en imágenes obtenidas del baño en el que fue hallado el fiscal con un tiro en la cabeza. Este jueves, Arroyo Salgado concluyó en una conferencia de prensa sin preguntas: “Lo mataron”.

Los peritos oficiales situaron el fallecimiento del fiscal en la mañana del domingo 18. Los expertos de la querella consideran que el deceso de Nisman se produjo entre 32 y 40 horas antes de su autopsia, lo que adelanta su muerte a la tarde/noche del sábado. Diego Lagomarsino, el informático que trabajaba para Nisman en su Fiscalía y al que prestó el arma que le causó la muerte, admitió que su segunda visita al departamento del fiscal finalizó al anochecer de ese día.

Pero los expertos oficiales comenzaron a investigar en la semana el ordenador de Nisman, y descubrieron que la máquina se había conectado a Internet a las 8 am del domingo, varias horas después de la data de la muerte fijada por la pericia querellante. Arroyo Salgado frenó entonces posteriores investigaciones con un escrito advirtiendo que se debía preservar “la privacidad del contenido que no tuviera relación con la investigación”.

Los expertos de la familia de Nisman alegan también que el fiscal agonizó antes de morir, lo que explicaría el abundante charco de sangre en el que fue encontrado el cadáver (de haber muerto instantáneamente, el corazón habría dejado de bombear sangre). La agonía, argumentaron, descarta los indicios de espasmo cadavérico en la mano derecha de Nisman, rigidez que certificaron en cambio los peritos oficiales para confirmar que había accionado el gatillo.

Por último, los forenses de la familia determinaron que la posición en la que fue encontrado el cuerpo de Nisman “no fue la final” porque “el cuerpo había sido movido”. La fiscal que investiga la muerte del fiscal, Viviana Fein, afirmó que todavía no puede afirmar o desmentir nada al respecto.

La funcionaria, en todo caso, sostuvo que no está sorprendida por las revelaciones del informe que dio a conocer la ex mujer de Nisman, y anunció que confrontará el expediente de los peritos de la querella con las conclusiones de los expertos de la Corte.


Elucubraciones y errores


La prensa, una de las protagonistas en donde son pocos los que reconocen no saber, ha levantado vuelo en su intento de adelantarse a los acontecimientos. Los hay quienes caen. El prestigioso portal Infojus, dependiente del Ministerio de Justicia, se disculpó por haber anunciado erróneamente que el fiscal tenía un “estado de embriaguez elevado” al momento de fallecer. El coordinador del portal, Cristian Alarcón, fue despedido automáticamente.

No ha sido ésta la única versión resbaladiza que ha terminado por ser desmentida. El diario Clarín afirmaba a finales de enero que “el arma se habría disparado a más de 15 cm”, teoría desmentida a continuación por la fiscal Fein.

La propia funcionaria admitió un “error involuntario” cuando reconoció que sí se había hallado en la papelera un borrador de la denuncia de Nisman en el que el fiscal solicitaba la detención de Cristina Fernández, como afirmaba Clarín y habían negado funcionarios del Gobierno.

Algunos análisis se han precipitado en aventurar una sucesión de supuestos que fuerzan novedades y que luego se autoalimentan con las controversias que ocasionan a golpe de impacto fuentes de caso anónimas y comunicados oficiales.

Lo curioso es que el informe de los peritos consultados por la familia confirman la teoría por la que se decantó la presidenta Cristina Fernández, quien terminó por declarar su convencimiento de que Nisman no se había suicidado.


Hipótesis en el aire



Planteados tantos interrogantes, varias hipótesis se han ido tejiendo a lo largo del tiempo. El secretario de seguridad Sergio Berni fue el primero en especular con la teoría del suicidio, alentada ante la idea de que Nisman se habría sentido amedrentado por la exposición que debía hacer ante el Congreso de una denuncia sin bases jurídicas sostenibles.

Otra sospecha coquetea con la posibilidad de un suicidio inducido.posibilidad de un suicidio inducido. Es aquí donde es sugerido el nombre del ex agente de Inteligencia Jaime Stiuso/Stiusso. El espía, conectado con la CIA y el Mossad, alimentó la investigación de Nisman sobre el atentado de 1994 a la mutual judía AMIA, tal y como había reconocido el propio fiscal. Desplazado en diciembre por el Gobierno, Stiuso habría intentado vengarse del Ejecutivo. “Lo usaron vivo y después lo necesitaban muerto”, deslizó la presidenta en uno de sus discursos.

Abierta la hipótesis del asesinato, las conjeturas se desbocan. Desde la existencia de una supuesta relación íntima entre Nisman y Lagomarsino, otras hipótesis se detienen en el jefe del Ejército César Milani, acusado de delitos de lesa humanidad, que además tiene bajo su control los servicios de Inteligencia militar.

Hay quienes siguen viendo en los iraníes o en los sirios los culpables de toda esta trama, y otros no se olvidan del origen del caso Nisman: el atentado a la AMIA y la explosión de la embajada israelí en 1992, investigaciones torpedeadas desde un principio por Israel, y con una clara injerencia de los servicios de Inteligencia de ese país y de Estados Unidos.

Por algo el ministro de Exteriores, Héctor Timerman, les advertía en una carta enviada a ambos a mediados de febrero que su obligación era respetar “la no interferencia en los asuntos internos en las jurisdicciones donde prestan servicios”.



* Artículo publicado el 07 de marzo de 2015 en el diario español Público.

domingo, 1 de febrero de 2015

"Yo denuncié a Nisman antes de su muerte"


La muerte del fiscal Alberto Nisman ha suscitado un nuevo interés por la investigación del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, que causó 85 muertos. La inconsistencia de la denuncia que el propio Nisman presentó contra la presidenta argentina Cristina Fernández a pocos días de su deceso pone en duda toda la pesquisa que lo llevó a acusar a Irán del ataque.

Juan Gabriel Labaké./ MATÍAS BALL
Juan Gabriel Labaké, durante la entervista (Matías Ball)

La llamada pista iraní se impuso desde el momento mismo del atentado, con el abandono casi automático de otras posibilidades. La participación en la investigación de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos e Israel fue un elemento clave. La presunta utilización de un coche bomba en el atentado fue el otro factor que dirigió la evolución de la causa. El acusado de comprar aquel vehículo fue Alberto Kanoore Edul, un argentino de origen sirio que está imputado desde el inicio del proceso. 
 
Su abogado, Juan Gabriel Labaké, denunció al fiscal Nisman por traición a la patria ante al Procuraduría General (jefatura de los fiscales) 27 días antes de su misteriosa muerte. Público habló con el letrado, que desde el interior de la causa, y con los documentos en mano, ha llegado a otras conclusiones de las que siguió el fiscal.
  • ¿Por qué denunció a Nisman por traición a la patria?
  • La clave está en un informe secreto confidencial que la CIA entregó a Miguel Angel Toma, por entonces jefe de Inteligencia, en 2002. Está en una caja fuerte del juzgado. Nisman me hizo firmar un acta en el que me comprometía a guardar la confidencialidad del contenido de lo que leí.
  • ¿Por qué es clave?
  • Es un informe de 150 páginas elaborado por la CIA y el Mossad, como consta en el propio documento. Cuando el expresidente Eduardo Duhalde asumió en 2002, pidió ayuda al Departamento de Estado pare refinanciar la deuda de Argentina con el FMI, y le insinuaron que arreglara el problema con la CIA, porque con el expresidente Fernando De la Rúa (1999-2001), por una imprudencia, se había publicado la identidad y la fotografía del jefe de la estación de la CIA en Buenos Aires. La CIA había quedado muy resentida. Duhalde le pidió a su jefe de Inteligencia, Miguel Ángel Toma, que arreglara esto con el entonces director de la CIA George Tenet. El diario La Nación dio la crónica de todo esto. Toma viajó a Estados Unidos, se reiniciaron las buenas relaciones, pero Argentina aceptó investigar el tema AMIA en base a este informe confidencial.
  • ¿Cómo se instaló en la causa?
  • Ese informe vino con la indicación de Tenet de que debía manejarlo exclusivamente el agente de Inteligencia Jaime Stiusso por ser hombre de su confianza. Duhalde había puesto a Stiusso de jefe de contrainteligencia, que tiene en sus manos la sala de espías que pincha los teléfonos, el arma de Inteligencia sucia más importante. Stiusso tradujo el informe, bastante mal por cierto, y en enero de 2003 se lo entregó Toma al juez Juan José Galeano, primer magistrado en la causa AMIA. No alcanzó a hacer casi nada porque lo destituyeron en 2004 [por falsear pruebas]. El siguiente juez, Rodolfo Canicoba Corral, se dio cuenta de la bomba de tiempo que tenía y se hizo el distraído, hasta que a finales de 2004, las instituciones judías en Argentina, la AMIA y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), pidieron que a Nisman lo ascendieran a fiscal general y que le transfirieran las facultades de juez instructor, algo permitido cuando el caso es muy complejo y tiene enorme repercusión pública.
  • Así entró Nisman en la causa.
  • Nisman llegó a tener 43 empleados, de los cuales 32 son abogados, y un presupuesto casi ilimitado. Con todo eso en la mano, Nisman fue cayendo en la red de Stiusso.
  • ¿Qué hizo usted?
  • Una vez pude leer el informe confidencial en noviembre, lo comparé con el exhorto de Nisman de 2007 que sirvió como fundamento para solicitar la extradición de ocho funcionarios y diplomáticos iraníes. Hay párrafos que son calcados. Esto me llevó a presentar la denuncia contra Nisman. Oficialmente, ese informe forma parte de la causa AMIA, sólo que no está en las carpetas de la causa, sino bajo llave.
  • ¿En qué se basó el exhorto de Nisman?
  • El exhorto, así como el informe secreto de la CIA, están basados en informaciones que les dan ex agentes del servicio secreto iraní que habían pertenecido a la Organización de los Muyahidines (MKO). Cuando el ayatolá Alí Jameini hizo su revolución en 1979, los del MKO se adhirieron a la revolución desde la óptica marxista ortodoxa. Cuando le propusieron seguir con acciones violentas, Jameini los sacó del poder y estos pidieron protección a la CIA, que les armó una base secreta en Irak, cerca de la frontera con Irán, donde la CIA mantuvo, adiestró y financió a 3.000 guerrilleros hasta hace tres o cuatro años, al menos. Son los que hicieron los peores atentados en Irán. Ese grupo ha sido calificado de terrorista por la Unión Europea, la ONU y Estados Unidos, que retiró esa calificación hace poco. La CIA los usó en su informe confidencial y Stiusso los utilizó con nombre y apellido como prueba de la culpabilidad de Irán en el antentado de la AMIA.
  • ¿Qué alegaban?
  • Que dos años antes del ataque se había reunido el Consejo de Seguridad en Teherán y decidieron ahí preparar el atentado. Como estos iraníes habían sido parte de la Savak, el servicio secreto de Irán, los utilizaron para inculpar al país. Pero en ese momento ellos ya habían sido expulsados de la Savak, e incluso uno se había fugado del país por tener una condena penal por cheques sin fondos. Nisman cometió la grosería de usar estos testimonios en su exhorto, y por eso el fiscal iraní se quejó: '¿Cómo usan esto para acusarnos?'
  • ¿Por qué dirigió su denuncia precisamente contra Nisman?
  • Porque si seguía como fiscal, a mi cliente Edul no lo iban a sobreseer nunca. Durante 10 años le demostré su inocencia a Nisman por todos los medios, pero se negó a sobreseerlo. Nisman era el puntal de la CIA, la AMIA y la DAIA para sostener la acusación contra Irán por razones políticas. No permitieron hacer ningún tipo de investigación que no fuera lo estrictamente indicado por el informe de la CIA. Cuando me convencí de eso, presenté la primera denuncia a la Procuraduría General contra Nisman por mal desempeño. Me la rechazaron porque decían que no había ningún delito o irregularidad en su conducta. Pero en ese momento no tenía la prueba del informe de la CIA. Hasta que pude acceder a él. Ya con la prueba en la mano, realicé la segunda denuncia. El art. 215 del Código Penal considera el delito de traición a la patria cuando alguien sigue las indicaciones de un organismo extranjero en desmedro del poder de decisión nacional.
  • ¿Por qué los servicios de Inteligencia de Argentina iban a permitir semejante injerencia?
  • El problema es que cuando subió el expresidente Raúl Alfonsín (1983-1989) al poder, al retorno de la democracia, se encontró con una Inteligencia taponada de militares. Dejó 1200 agentes afuera, que son los que luego le hicieron la vida imposible con atentados y operaciones de prensa. El caso es que le encargó la reestructuración de los servicios de Inteligencia a la Securité francesa y al Mossad israelí. Esto es oficial, no un trascendido. Y ellos dejaron sus propios topos, y también los de la CIA.

Dilemas del Poder Ejecutivo

  • ¿Cuál fue la posición del Gobierno de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández ante a la pista iraní?
  • Hasta 2011, los Kirchner se habían comprometido con la política del Mossad y de la CIA, y por eso lo nombraron a Héctor Timerman como ministro de Relaciones Exteriores, dado que él les hizo ver que como vivió años en Nueva York, y como pertenece al grupo laborista de Simon Peres e Isaac Rabin en Israel, los podía conectar con el American Jewish Committee (AJC), grupo que nuclea a los más poderosos judíos influyentes de Estados Unidos. También podía servir de enlace con la AIPAC, que es la asociación que ellos tienen para que Estados Unidos apoye a Israel. La revista Forward, de la colectividad judía en Nueva York, publicó que a raíz de un viaje de los Kirchner en 2006 a una asamblea del AJC, ambos se reunieron con la directiva y acordaron orientar la investigación de la AMIA estrictamente sobre la acusación a Irán.
  • ¿Qué pasó después?
  • La presidenta comenzó a sospechar de Stiusso desde enero de 2011, cuando ordenó a Timerman que tomara contacto con su homólogo sirio para que este país le sirviera de intermediario con el embajador de Irán. Comenzaron a abrirse las aguas entre Stiusso y Cristina cuando ella firmó el Memorándum de Entendimiento con Irán en enero de 2013. Es cuando él comenzó a preparar acciones psicológicas contra el Gobierno. Stiusso, que no es ningún tonto, armó una red en donde los jueces dependían de él, no del poder Ejecutivo. Mientras las cosas fueron amablemente bien entre él y los Kirchner, no hubo problema. Todos los juicios que comenzaron a activarse contra la presidenta surgieron cuando desde la Secretaría de Inteligencia (SI) Stiusso empezó a fogonearlos.
  • ¿Qué motivó al Gobierno la firma del Memorándum con Irán?
  • No me atrevo a dar una respuesta categórica. Puede ser un guiño a Estados Unidos, que en ese momento comenzó una sutil aproximación a Irán con el actual presidente Hasán Rouhaní. En segundo lugar, el tema de la acusación contra Irán se ha pulverizado. Después de mandar su exhorto a Irán pidiendo la extradición de los ocho funcionarios iraníes, Nisman dijo que este país nunca le había contestado, lo cual es una flagrante mentira. Irán contestó en 2008 destruyendo en 37 páginas la argumentación del fiscal y pidiendo pruebas. Nunca las recibieron.
  • Usted también denunció a Nisman por abuso de autoridad y falsa denuncia.
  • Nisman hizo un segundo dictamen hace dos años, acusando a diez países latinoamericanos de tener células terroristas iraníes dormidas. Sumando todo, además, hay discriminaciones contra los musulmanes más que probadas.
  • ¿Qué ganaba Argentina desviando la investigación?
  • La Argentina está atada a la política norteamericana desde el derrocamiento del expresidente Juan Domingo Perón. Nunca pudo tener de nuevo una política independiente en el exterior. Nosotros tenemos una dependencia desgraciadamente cultural respecto a Estados Unidos. No hace falta que nos presione con nada. La gente conmúnmente lo acepta. Desde la crisis de 2001 en adelante, la admite con el argumento de que estamos muy débiles, lo cual es cierto. Pero se podría trazar igual una estrategia para irse liberando poco a poco de esa tutela.
  • Pero el Memorándum de Entendimiento con Irán le ha causado a Cristina muchos problemas.
  • Charlé con ella en octubre y le saqué el tema AMIA. Me pareció ideológicamente convencida de que había que dar un viraje. Quizás lo han hecho muy torpemente porque además tienen las manos sucias, vienen de relaciones carnales redivivas con Estados Unidos e Israel, pero me parece que en ella hay una cuota de decisión ideológica de realineamiento en esta jugada.


Motivos de un atentado

  • ¿Qué razón de ser tendría el atentado a la AMIA?
  • Nuestra sospecha es que se hizo por peleas internas de Israel para terminar con las tratativas de paz entre el exprimer ministro Isaac Rabin y el entonces presidente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) Yaser Arafat, pero lo usaron en un primer momento para inculpar la línea Irán-Siria-Hezbollah-Edul, mi cliente. Yo intervengo en la causa para defenderlo, porque lo acusaron de comprar la furgoneta que supuestamente explotó en la AMIA, y de armarla con explosivos.
  • ¿Una masacre para detener a Rabin?
  • Argentina tuvo dos atentados: la explosión a la embajada israelí se produce en marzo de 1992, y la explosión en la AMIA, en julio de 1994. Al año de los acuerdos de Madrid entre Arafat y Rabin en 1991, explotó la embajada. Dos años después, explotó la AMIA, y año y medio después, lo mataron a Rabin. Entre medio, hubo 11 atentados más, todos en una línea de amedrantamiento contra Rabin. A los dos meses del atentado a la AMIA, Rabin firmó el acuerdo de paz con Jordania, que era preparatorio del acuerdo final “Paz para el Territorio”: los palestinos recibían los terrenos sustraídos en la guerra de 1967, y garantizaban a cambio la tranquilidad del Estado de Israel.
  • ¿Quién quiso impedirlo?
  • Los sectores derechistas ultrarreligiosos israelíes, que por entonces se agrupaban en el movimiento Gush Emunim. Un activista de este grupo fue cooptado por un sector del servicio secreto israelí Shin Bet, dedicado a la seguridad interior, para matar a Rabin. El detalle es que en cada aniversario de la muerte de Rabin, el grupo del actual primer ministro Benjamin Netanyahu va a rendirle homenaje al asesino de Rabin.
  • ¿Qué pasó con el atentado a la embajada israelí en Buenos Aires?
  • Tiene la misma estructura que el atentado a la AMIA, por la organización logística y por el encubrimiento. El ataque a la embajada no se produjo con coche bomba sino con explosivos colocados dentro del edificio. Pero cuando la policía comenzó a estudiar la explosión interna, el jefe de seguridad de la embajada se presentó en comisaría y presionó para que se tomara como única pista de investigación el coche bomba. Esto lo descubrió el secretario penal de la Corte Suprema, Alfredo Bisordi, que fue a la comisaría intempestivamente al día siguiente del atentado, y se encontró al jefe de seguridad.
  • La Corte intervino en la investigación de ese ataque.
  • Como había una discusión de si hubo coche bomba o no, la Corte le pidió a la Academia Nacional de Ingeniería una pericia por digitalización computarizada. Determinaron que la explosión fue adentro de la embajada, pero como la misma embajada protestó, la Corte citó en una audiencia conjunta a los peritos de la Federal y de la Gendarmería, que sostenían que el ataque fue con coche bomba, y a los de la Academia. Los peritos de esta institución destrozaron la argumentación de la Gendermería y de la Federal, y la Corte declaró públicamente una nueva pista de investigación hacia la explosión interna, sin abandonar la del coche bomba. El por entonces embajador Itzhak Avirán tomó el micrófono en un canal de televisión y dijo que si hacían eso, lo considerarían un acto claro de antisemitismo y promoverían un juicio político a la Corte. Ésta cedió, y en 1998 declaró que no se podía determinar quién produjo el atentado, pero que había sospechas de que fue un grupo de la yihad islámica. Un año después, de manera secreta, esa declaración de la Corte se transformó en un fallo, y el caso quedó archivado. La embajada, entre tanto, nunca pidió la producción de ninguna prueba.

  • ¿Qué sucedió en la AMIA?
  • En la AMIA sucedió lo mismo. No había coche bomba, ni cráter en la vereda [acera]. Los periodistas Jorge Lanata y Joe Goldman escribieron el libro Cortinas de Humo en el que se recoge el testimonio de once testigos que no vieron ninguna camioneta estrellarse contra el edificio. Con la explosión, los muebles del departamento vecino a la AMIA se corrieron hacia la ventana que daba hacia la calle, y no al revés. Si hubiera existido el coche bomba, el edificio de enfrente habría sufrido más daños de los que tuvo. La forma en que se desploma parte del edificio también es elocuente para llegar a esta conclusión.
  • ¿Quién investigó aquello?
  • El expresidente Carlos Menem, en una actitud inédita, y por única vez en la historia del país, trazó una línea imaginaria alrededor de la AMIA, y por decreto presidencial, cedió ese perímetro como lugar de competencia para que investigaran al Ejército israelí, a la Mossad, al FBI y a la CIA. Nuestra Gendarmería y la Policía tuvieron que ponerse a las órdenes del Ejército israelí y del FBI. En esas condiciones, un militar de Israel se encontró con un motor con el número de fabricación intacta caminando entre los escombros.
  • Se mantuvo la tesis del coche bomba.
  • El sionismo en Argentina presionó lo suficiente para que fuera la única pista de investigación . El juez Galeano, en 1996, dudó de la existencia del coche bomba y le pidió al director del Instituto de Estructura y Explosivos de la facultad de Ingeniería de Tucumán, el dr. Rodolfo Danesi, que hiciera una pericia por computación digitalizada, la cual determinó que el explosivo, de entre 300 a 400 k de amonal, estuvo dentro de la AMIA a metro o a metro y medio desde la puerta de entrada.

Autores del atentado

  • ¿Quién cree que está detrás del atentado?
  • Por quien encubre y por la forma de comportarse de Israel, creo que fue el mismo sector de Sin Beth el que produjo el atentado. Dos horas después del ataque, el departamento de Estado israelí le comunicó a nuestra embajada en Washington que los responsables eran Irán y Hezbolá.
  • ¿Qué interés podrían tener en atentar contra una comunidad judía?
  • Estados Unidos ha usado el atentado a la AMIA para culpar a Irán de ser terrorista. Israel, en su insistencia ante Estados Unidos de atacar a Irán preventivamente, usó como casus belli el tema de la AMIA. Hasta once veces ha venido un embajador o un alto cargo de Israel a decir que fue Irán. En tres de ellas, han dicho que tenían pruebas. Yo le pedí a Canicoba y a Nisman que presentaran esas pruebas. Los dos exhortaron diplomáticamente a Israel, pero nunca hubo respuesta.
  • Dígame al menos un par de certezas sobre la responsabilidad de Israel en el atentado.
  • En derecho se parte de una investigación criminalista en base a dos supuestos: a quién beneficia y a quién encubre. A quién beneficia es el primer sospechoso. El encubridor sabe quién es el encubierto y es también sospechoso. En ambos casos, Israel está de por medio.
  • ¿Y cuál es su propio interés en el caso?
  • He perdido clientes por defender a un ciudadano de origen sirio. Soy político, y se me han negado todos los accesos a la prensa. Nadie quiso publicar mi libro Amia Embajada, ¿verdad o fraude?, ni distribuirlo, ni venderlo. Mandé ejemplares a 153 periodistas de grandes medios de comunicación y nunca tuvo eco.
    Mi interés, al margen de defender a Edul –lo hago gratis, porque lo han fundido económicamente con esta acusación— es intentar liberar a Argentina de este pegajoso tema. Mientras nosotros no solucionemos esto, mientras no levantemos la acusación de que no hemos querido investigar lo de la AMIA, nos van a ligar al conflicto de Medio Oriente.Y esto ha servido en Argentina para crear el clima de que se está protegiendo a Irán. Y cabalgando sobre esto, desestabilizan un Gobierno. El problema es que, en realidad, desestabilizan al país.


*Entrevista publicada el 29 de enero de 2015 en el diario español Público.

lunes, 26 de enero de 2015

Nisman, el fiscal desenmascarado por Wikileaks

BUENOS AIRES.- En una carta publicada este jueves, la presidenta argentina Cristina Fernández ha hecho alusión hasta en once ocasiones a un nombre ya vinculado en varios análisis a Alberto Nisman. El fiscal falleció el domingo en misteriosas circunstancias siendo el investigador oficial del atentado de 1994 a la Asociación Mutualista Israelita Argentina (AMIA), y que acusó a la mandataria de intentar encubrir la supuesta responsabilidad de Irán en el ataque.

Protesta para exigir justicia tras la muerte de Nisman. / EFE


La mandataria se refería al ex jefe de la Secretaría de Inteligencia (SI), Antonio Horacio Stiles (llamado también Javier Stiusso), al mando del organismo hasta diciembre del año pasado, cuando fue desplazado. El espía entró hace 42 años en los servicios de Inteligencia. Corría el año 1972, y sobrevivió como tal a la dictadura (1976-1983), al Gobierno de Raúl Alfonsín, al de Carlos Ménem, y al de Néstor Kirchner y su esposa. Hasta hace un mes.

Se podría decir que este hombre, un ingeniero de 61 años, conoce como nadie los secretos que se mueven en los circuitos de poder, incluidos los de varios presidentes. Ha sido, además, el enlace directo entre Inteligencia y la CIA y el Mossad, los servicios de espionaje de Estados Unidos e Israel.

Fue Stiusso, precisamente, el que dirigió y suministró las supuestas pruebas en las que se apoyó Nisman para hacer su denuncia. El fiscal especial de la causa AMIA lo reconoció en varias oportunidades. El periodista Santiago O’Donnell, del diario Página12, también lo refleja en sus libros Argenleaks (2011) y Politileaks (2014), después de que el editor de Wikileaks, Julian Assange, le confiara los más de 2.500 cables diplomáticos estadounidenses referidos a Argentina.
"Los Wikileaks muestran una gran falta de independencia del fiscal Nisman con respecto a la embajada de Estados Unidos", explicó O'Donnell a Público. Cuando el periodista accedió a los cables, lo que más le llamó la atención fue la información referida al atentado a la AMIA y al fiscal de la causa, Alberto Nisman.

El periodista ahondó en ellos. "La embajada de Estados Unidos le ordenaba al fiscal que no siguiera ninguna pista salvo la iraní. Sin embargo, había una política de Estado que incluía a los grandes medios, a los líderes de la comunidad judía organizada, al Gobierno argentino y a la embajada de Estados Unidos y de Israel de no cuestionar la investigación, aunque en privado había grandes dudas sobre su efectividad", añadió a este diario.

Entre 2004 y 2010, durante los Gobiernos de Kirchner y Fernández, los cables enviados desde Buenos Aires a Washington que incluyen la palabra AMIA fueron 196. De ellos, 75 están caratulados como "confidencial" y 16 como "secreto".

Los documentos a los que accedió O’Donnell revelan cómo Nisman le adelantaba a la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires las medidas judiciales que iba a tomar la Fiscalía o el juzgado en torno a la causa. También alcanzaba a la sede diplomática los borradores de resoluciones para recibir las correcciones que fueran necesarias. El fiscal llegaba incluso a disculparse por no avisar a tiempo de alguna medida judicial que había tomado.

"Distintos funcionarios estadounidenses mantuvieron numerosos contactos con el fiscal encargado de llevar adelante la investigación, Alberto Nisman”, contó O'Donnell en un artículo publicado en 2013. "En esos contactos los estadounidenses dejaron claro que no dudaban de la culpabilidad de los sospechosos iraníes acusados por la fiscalía e insistieron en que Nisman deje de lado la llamada pista siria y la llamada conexión local, porque seguir esas pistas podría debilitar el caso internacional en contra de los acusados iraníes".

Esto explica el enfado del juez Canicoba Corral, a cargo de la investigación de la causa AMIA, cuando el pasado miércoles se dio a conocer la denuncia de Nisman contra la presidenta y su ministro de relaciones exteriores Hector Timerman. "El fiscal de grado no ha tenido ni siquiera la delicadeza de hacerme llegar a mí las conclusiones a las que arriba en una causa en la que el director del proceso soy yo", apuntó en declaraciones radiales.


La pista iraní


Pese a las recomendaciones del magistrado para que Nisman ampliara la investigación hacia Siria y hacia las posibles conexiones locales, "lo cierto es que él se circunscribió a lo que llamamos nosotros la pista iraní", objetó el magistrado.

Los ejemplos de la connivencia de Nisman con la embajada de Estados Unidos son muy ilustrativos. O'Donnell transcribe de Wikileaks cómo en 2006 Nisman le sopló al embajador, con tres semanas de anticipación, la decisión del juez Canicoba de procesar a sospechosos iraníes. Cómo, un año después, Nisman le presentó un borrador a un representante del FBI que no gustó y luego tuvo que modificar.

También queda reflejado, en los cables de mayo de 2008, de qué manera la embajada daba cuenta en hasta tres cables distintos de los sucesivos pedidos de perdón de Nisman por no avisar de que había solicitado la captura del expresidente Menem. Al final de aquel año, Nisman comunicó finalmente que actuaría contra los iraníes.

"Nisman me contó que prácticamente toda su información provenía del agente de la Secretaría de Inteligencia Jamie Stiusso, ya que Stiusso tenía la confianza de los servicios secretos estadounidenses e israelíes", comentaba O'Donnell esta semana en un artículo publicado en su blog. "Me comentó que Stiusso le pasaba información en bruto y lo que él podía corroborar lo llevaba al expediente (…) Puedo estar equivocado, pero la movida de Nisman me huele a carpetazo de los servicios".

En 2004, el por entonces ministro de Justicia Gustavo Beliz mostró por televisión una foto de Stiusso para ponerle un rostro a quien, según denunció, le había montado una suerte de "ministerio de seguridad paralelo" que había convertido la secretaría de Inteligencia en una "policía secreta sin control". Beliz fue destituido por Kirchner y tuvo que emigrar del país con un juicio a sus espaldas.

La fiscal que ahora investiga la muerte de Nisman ha descartado que vaya a citar al que fuera jefe de Inteligencia porque "no tiene que explicar absolutamente nada".


Imágenes del fiscal llegando al país



Cada día se desvelan nuevos indicios que no hacen más que levantar sospechas sobre lo que sucedió con Nisman antes de que lo encontraran muerto en su lujoso departamento de Buenos Aires con un disparo en la cabeza. El canal C5N hizo públicas unas imágenes del fiscal a su llegada anticipada al país, después de haber interrumpido un viaje por Europa que estaba haciendo con su hija, y un día antes de que hiciera pública la denuncia contra la presidenta.

Las cámaras del aeropuerto de Ezeiza se mueven para registrar toda la trayectoria de Nisman desde que avanza hacia los puestos de Migraciones. Se lo ve pasar por el control de pasaportes y esperar las maletas en el recinto donde están las cintas transportadoras. Allí saca su teléfono varias veces, habla con alguien, y al rato acude a su encuentro un hombre cuya cara aparece pixelada. Además de levantar la incógnita de quién es la persona que sale a recibirlo con un abrazo, queda en evidencia que era sabida su llegada al país, y que las cámaras lo fueron siguiendo a medida que avanzaba por el aeropuerto.


* Artículo aparecido el  23 de enero de 2014 en el diario español Público.

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