Mostrando entradas con la etiqueta Abuelas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Abuelas. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de agosto de 2014

Argentina celebra el hallazgo del nieto de Carlotto

Había convocado docenas de conferencias para anunciar la recuperación de nietos sustraídos durante la última dictadura (1976-1983). Nunca era el suyo. Este martes fue distinto. Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, apareció ante los medios de comunicación para anunciar un nuevo hallazgo: se llamaba Guido Carlotto, y era su nieto.

Estela de Carlotto, durante la rueda de prensa.- ANA DELICADO
Estela de Carlotto, durante la conferencia de prensa en Buenos Aires (Ana Delicado Palacios)


Su institución había encontrado hasta ahora 113 nietos de los 500 que nacieron en cautiverio durante el régimen militar. Después de 36 años de búsqueda, llegó el turno de Estela. "Ya tengo a mis 14 nietos conmigo", anunció emocionada. Sus palabras despertaron una ovación de los presentes. "Lo que yo quería era no morirme sin abrazarlo, y pronto lo voy a poder hacer".

 Carlotto contó que había recibido la noticia, esa misma mañana, de la jueza María Servini de Cubría, quien además lleva la causa de los crímenes del franquismo. La magistrada ordenó el cotejo de las muestras de ADN del joven recuperado, que se había presentado voluntariamente porque dudaba de su origen. "He encontrado lo que busqué con mis otros 13 nietos, mis dos pequeños biznietos, y mis tres hijos", manifestó Estela. "Se cumplió aquello que decíamos las Abuelas. 'Ellos nos van a buscar, como nosotras los seguimos buscando'".

La revelación de su verdadera identidad
Guido se enteró de cuál era su verdadera identidad por medio de su tía Claudia, hija de Estela y coordinadora de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi). "Encajó así esa pieza que no cerraba, porque era una persona que no correspondía", expresó su abuela.

La presidenta de Abuelas admitió que todavía no había escuchado la voz de su nieto, aunque sí había visto fotos. Claudia, la única que hasta ahora se ha comunicado con Guido directamente, se refirió entonces a las palabras que había intercambiado con su sobrino. "Dijo que estaba conmocionado, bien y muy feliz, y que pronto nos íbamos a ver", anunció la única hija viva de Estela.

Carlotto dio a conocer algunos detalles de la biografía de Guido, como que es músico, y que incluso llegó a tocar hace un tiempo en el ciclo "Música por la Identidad", que organiza Abuelas de Plaza de Mayo. De la familia apropiadora, sólo trascendió que el padre ya falleció. "Ahora seremos cautelosos en la familia y en la institución porque es fuerte para una persona enterarse de esto, aunque lo espere", matizó.

Medios locales se adelantaron y ya han publicado información sobre el joven. Su nombre de apropiado es Ignacio Hurban, tiene 36 años, es pianista, está casado, y vive en la localidad de Olavarría, en provincia de Buenos Aires.

"Pedía por mi hija viva"


Rodeada de otros nietos recuperados, Estela de Carlotto recordó, entre tanto, a su hija asesinada, madre de Guido. "[Espero] que Laura, que pronto se van a cumplir años de su asesinato, sonría desde el cielo y me repita lo que ella sabía antes que yo: 'mi mamá no se va a olvidar de ustedes, y lo va a perseguir'. Yo en realidad sólo persigo verdad, justicia y reparación", confesó.

Laura Carlotto, estudiante de Historia y militante en la Juventud Universitaria Peronista, fue secuestrada en noviembre de 1977, cuando estaba embarazada de tres meses. Por testimonios de sobrevivientes se sabe que estuvo recluida en el centro clandestino de detención La Cacha, en la ciudad de La Plata (a 60 kilómetros al sur de Buenos Aires), y que al mes de su secuestro, su compañero fue asesinado. 

Ella dio a luz el 26 de junio de 1978. Su deseo fue que su hijo se llamara Guido, como su padre, y que su madre Estela fuera a buscar al recién nacido mientras ella estuviera secuestrada. "¿Cómo la pudieron matar?, se preguntó Estela. "¿Cómo ese niño no iba a estar en mis brazos? ¿Qué sabíamos las Abuelas entonces sobre la criminalidad de estos genocidas que se apropiaron de niños indefensos?"

"¿Qué sabíamos las Abuelas entonces sobre la criminalidad de estos genocidas que se apropiaron de niños indefensos?" "Guido nació en un centro clandestino de detención en el que mi hija estuvo secuestrada nueve meses" relataba hace dos años a Público la propia Carlotto. "Llegó embarazada y sufrió las mismas torturas que todos. La tuvieron engrillada, con una capucha en su cabeza, tirada en un camastro. Ahí nació su bebé, y se lo sacaron a las pocas horas. A ella la engañaron, porque le dijeron que me lo iban a dar a mí, pero nunca llegó a mis brazos. La asesinaron dos meses después del parto, y el niño nunca llegó a mí. El único 'beneficio' que tuve fue que me entregaron el mismo día de su asesinato el cuerpo de mi hija, así que pude hacer el duelo y enterrarla".

Cuando su hija desapareció, Estela se reunió con el por entonces general Reynaldo Bignone, último dictador antes del retorno de la democracia, que hoy cumple prisión por delitos de lesa humanidad. "Nunca dijo nada", recordaba este martes. "Yo creo que me entregaron el cuerpo de Laura el mismo día de su muerte porque él dijo: 'entréguensela, ella me lo pidió', pero yo le pedí por mi hija viva, y por mi nieto".

La presidenta de Abuelas anunció que seguirán buscando los jóvenes apropiados que faltan por encontrar. 

"Otras abuelas tienen que sentir lo que siento yo hoy", deseó. "Cada vez la sociedad nos va entendiendo más. Estos son argentinos desaparecidos vivos que están cerca, esperando que los encontremos. Es una tarea de todos. Los vamos a hacer libres con su propia identidad".

Antes de despedirse, esta mujer de 83 años hizo un llamado para que el que tenga información, la revele. "No cobijen a esas personas", pidió. "Van a repetir la historia, y no queremos, ninguna de nosotras, que esta historia se repita en futuras generaciones. Ya tenemos muchos años".


* Artículo publicado el 6 de agosto de 2014 en el diario español Público.

sábado, 7 de julio de 2012

"La historia de España tiene hojas en blanco"


La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, tiene motivos para celebrar, aun con ciertas objeciones, la sentencia que este jueves condenó a 50 años al dictador Jorge Videla por el plan sistemático de robo de menores durante la última dictadura en Argentina.

En esta entrevista, habló también de su nieto apropiado, del atentado que sufrió por liderar la búsqueda de los hijos de desaparecidos, y de lo que puede aprender España en su propia búsqueda de la memoria.


  ¿Qué implica para Abuelas la sentencia a Videla?

Implica la culminación de un juicio iniciado por Abuelas de Plaza de Mayo en 1996. Durante casi un año hemos llevado adelante este proceso con los testimonios de los nietos recuperados y con los nuestros, abuelas que aún no hemos encontrado a nuestro nieto. Este jueves 5 de julio tuvimos la sentencia.

¿Cómo fue la evolución del proceso?

Nosotros intentamos en 1986 que los tribunales, que juzgaron ese año a la Junta Militar de la dictadura, consideraran que había existido un plan sistemático de robo de bebés. Pero los jueces estimaron que no había pruebas suficientes para demostrarlo. Pasaron 10 años y presentamos una demanda. A partir de ahí fuimos aportando elementos para que se probara el robo: algunos comunicados que no habían sido destruidos, testimonios importantes, y por fin una videoconferencia de un funcionario del Estado de Estados Unidos que demostraba  que la dictadura había decidido apropiarse de nuestros nietitos, en su mayoría nacidos en cautiverio.

¿Qué debe rescatarse de este juicio?

Que se reconoce claramente que sí, que existió un plan y que fue puesto en práctica por la dictadura para apropiarse de los niños. Y que se ha sentenciado con 50 años de condena al máximo exponente de esta dictadura, que es Videla, que no se lo puede nombrar más que como es, porque ha perdido todos sus cargos, grados y beneficios de su grado militar. Ésta es la primera vez que se pone en práctica una ley que permite ese número de años como condena máxima.

¿La sentencia abre una puerta al impulso de nuevos juicios?

Sí. Ningún juez podrá negar a futuro que existió el plan porque ya hay un antecedente, y ojalá nadie deje de imitar a estos jueces que impusieron una pena de 50 años por primera vez, porque hay muchos depredadores que se lo merecen.

¿Cuáles son los pasos a seguir ahora?

Vamos a seguir pidiendo justicia en los futuros procesos. Aunque hay juicios orales y públicos en todo el país, falta todavía mucho por juzgar y condenar. Por ahora se ha empezado con los máximos responsables. Se seguirá con los que continúan según su grado de responsabilidad. Y después hay que juzgar también a los civiles cómplices que entregaron la economía del país, a los médicos que firmaron actas de nacimiento falsas, a los jueces que intervinieron en adopciones falsas, y a otros civiles que fueron cómplices de esta dictadura.

¿Es posible que el poder judicial se investigue a sí mismo por obstrucción?

Sí. Tenemos algún juez prófugo del que estamos pidiendo la extradición. Otros están bajo investigación porque han sido parte de los procesos donde han propiciado la desaparición y muerte de personas. Son dignos de ser juzgados y condenados.

Hubo cierto desconcierto por las penas que han recibido algunos procesados. ¿A qué se debe?

No estamos conformes con algunas absoluciones y penas menores que se dieron. Dada la responsabilidad del delito, nos parece que fue injusto. Veremos qué dicen nuestros abogados. Robaron menores, se apropiaron de algunos por casi 30 años, que es a la edad a la que encontramos algunos de nuestros nietos. Tuvieron una historia tortuosa con sus apropiadores. No es para dar una pena tan ínfima. Eso afecta a las propias víctimas.

¿Por qué el robo de bebés llegó a ser una coartada al indulto?

Cuando nosotros celebramos el juicio de las Juntas, recién llegada la democracia, llevamos todos nuestros elementos probatorios a la Justicia. Los jueces nos dijeron entonces que no había fundamentos ni pruebas suficientes, y que eso había sido casual y esporádico, no un plan sistemático.

La prueba de que no fue un plan casual, sino una práctica planeada y elaborada, lo constituye el hecho de que hemos encontrado a 105 nietos, y además están los pedidos de familiares de los nietos que aún faltan por encontrar, que son 400.

Hay además entrevistas que han dado los responsables de los robos de bebés. El primer Gobierno democrático de Raúl Alfonsín admitió que había sido apremiado por las Fuerzas Armadas a promulgar las leyes de impunidad [de Obediencia Debida y Punto Final], pero hubiera sido vergonzoso que se perdonara el delito de robo de bebés. Ese crimen no aparece como perdonado en esas leyes. Esto nos ha permitido juzgar y condenar a los ladrones de nuestros nietos aunque esas leyes estuvieran vigentes. Luego cayeron, por anticonstitucionales, durante el Gobierno de Néstor Kirchner.

¿Cómo vivió Abuelas esta causa?

Ha sido un aprendizaje poner en ejercicio la Justicia, porque todavía había jueces que pertenecían al régimen dictatorial, que interpretaban y juzgaban mal beneficiando más al victimario que a la víctima. Y nosotras éramos molestas aun en democracia. Por eso se nos negaba la posibilidad de asistir a los juicios. No eran públicos, no podía asistir la prensa, todo era muy secreto. El pueblo, en general, no se enteraba. Eso lo fuimos desarmando con el correr de los años. Hoy los juicios son orales y públicos, y puede asistir la prensa. Ha sido un avance democrático, en este periodo que es el más largo del país.

¿Ha tenido miedo?

No, miedo no. Nos hemos cuidado y protegido. Sabíamos que corríamos riesgos. No obstante, en 2002 sufrí un atentado que tuvo por objeto asesinarme. Ocurrió en mi vivienda, en horas de la madrugada del 20 de septiembre. Todavía no se sabe quiénes son, pero llegaron con armas de fuego de grueso calibre, armas de guerra, y bombardearon mi casa. Las balas atravesaron toda la vivienda, y yo estaba descansando en la primer habitación que da al frente. No me tocó morir porque Dios no quiso.
Esto me pasó en democracia. A otra abuela de la provincia de Córdoba la secuestraron, la amenazaron y la gatillaron para asesinarla delante de sus nietos, y tampoco en este caso se sabe quiénes fueron. Se puede presumir, pero no hay ninguna prueba.

Este juicio le toca de manera personal porque está incluido el caso de su nieto.

Dentro de los casos que permitieron condenar a estos delincuentes, está el mi nieto Guido, que nació en un centro clandestino de detención en el que mi hija estuvo secuestrada nueve meses. Llegó embarazada y sufrió las mismas torturas que todos. La tuvieron engrillada, con una capucha en su cabeza, tirada en un camastro. Ahí nació su bebé, y se lo sacaron a las pocas horas. A ella la engañaron, porque le dijeron que me lo iban a dar a mí, pero nunca llegó a mis brazos. A ella la asesinaron dos meses después del parto, y el niño nunca llegó a mí. El único "beneficio" que tuve fue que me entregaron el mismo día de su asesinato el cuerpo de mi hija, así que pude hacer el duelo y enterrarla.

Lejos de perder la fuerza por esta lucha, es su muerte, la muerte injusta, a los 23 años, de una joven inteligente, hermosa, llena de vida y de proyectos, la que me ha dado a mí el coraje de seguir desde el amor, el convencimiento y la necesidad de una lucha que no tiene fin para mí, sólo el día que me muera.

¿Cómo progresa la búsqueda de su nieto Guido?

Estoy esperando a que alguna vez se produzca el milagro de que llegue alguna información o de que llegue mi propio nieto a buscar su identidad. Mientras tanto disfruto de los otros nietos, aunque ruego a Dios que me permita encontrar y abrazar al mío, porque ya tengo casi 82 años y sabemos que la vida se nos va. Pero tengo el deseo de verlo y decirle quién era su mamá y su papá, y cuánto lo quiere su familia.

Se sabe de algún otro caso en el mundo de dictaduras que hayan organizado un plan para robar bebes?

No, Argentina es el único caso en el mundo, diría yo, en el que se programó esto. Durante el franquismo en España también se robaron niños, pero con otro sentido. Se los registraba, se sabía donde habían ido a parar, quiénes los tenían,. Acá fue todo clandestino. En estos años hemos recorrido el mundo para ver si existió este plan en países con guerras convencionales o con diferencias internas. En América Latina nadie de ningún país ha creado una institución de Abuelas buscando a sus nietos robados por motivos políticos. Así que sí, se, han llevado niños, los han sacado, los han regalado, los han vendido, pero sólo en Argentina se dejaba vivir a la embarazada para que tuviera su hijito. Luego se lo quitaban para que lo criaran en esclavitud el asesino de ella y del papá.

Proceso de  memoria histórica en España


¿Qué opina del proceso de memoria histórica en España?

Creo que están en un retroceso total, también con la condena al juez Baltasar Garzón, que es una persona respetable y que colaboró mucho en todo lo que es el esclarecimiento de esto en Chile y Argentina. Cuando quiso investigar en su propio país y proponer una ley de la memoria, lo condenaron injustamente. Así inmovilizaron la búsqueda de la verdad. No se puede dejar de escribir la historia completa. ¿Cómo es eso de dejar hojas en blanco, de decidir que de esto no se habla? ¿Por qué? ¿A quién compromete? Si compromete a alguien, es porque algo tiene que ver. Entonces uno sospecha de aquellos que impiden que se sepa la verdad. Hay que buscar el motivo de esa negativa política que no le da el derecho a los españoles de saber quiénes y por qué mataron a tanta gente.

¿Cómo puede España seguir el proceso que pudo comenzar en Argentina?

En España tiene que imponerse la sociedad civil. Los que gobiernan son sólo los que nos representan. El Gobierno está decidido por un pueblo, no por una persona que se pone a dirigir un país a gusto y placer.  Hay que demandar en paz, y sin violencia, que la verdad se sepa.

¿Hay indicios de que eso pueda darse en España?

Yo creo que hay movimientos de protesta, como los indignados, que ofrecen alternativas de protesta diferentes. Y también están los nietos de las víctimas del franquismo que están encontrando los restos de sus abuelos. A todo eso hay que darle mucho más movimiento, presencia y movilidad para conseguir que la memoria no se clausure por decreto.

¿Qué hará Abuelas a partir de ahora?

Nuestra tarea continúa. Yo estoy aquí mañana tarde y noche con mis compañeras para encontrar a todos los que faltan, acompañadas de los nietos recuperados, de los familiares y de la sociedad,. Inventamos recursos y estrategias muy buenas para no olvidar, y apoyamos gestiones de Gobierno muy buenas, como la de Néstor Kirchner desde 2003, y ahora, la de la presidenta Cristina Fernández. Tenemos toda la ayuda del Estado que necesitamos, lo que da una unidad entre el pueblo y el Estado gobernante al seguir caminos similares. Es lo que hay que rescatar en América Latina gracias a algunos Gobiernos progresistas.


* Entrevista publicada el 07 de julio de 2012 en Público.es

jueves, 12 de agosto de 2010

Argentina hace balance de su lucha contra la impunidad*

“No hay marcha atrás”. Ésta es una de las conclusiones del presidente de la Corte Suprema de Justicia de Argentina, Ricardo Lorenzetti, que el pasado miércoles presentó un informe sobre el curso de los juicios que desde hace cuatro años investigan en este país los crímenes de lesa humanidad perpetrados por la última dictadura (1976-1983), en la que desaparecieron unas 30.000 personas.

“Podemos decir que estamos en presencia de uno de los procesos de investigación en materia de delitos de lesa humanidad más importantes del mundo”, sostuvo Lorenzetti. Su afirmación se asienta en los resultados que ofrece el informe: desde 2006 hasta julio de 2010 se han concluido 26 juicios, entre los que se incluye el del último dictador argentino, Reynaldo Bignone, que fue condenado a 25 años de prisión por imposición de tormentos a 56 víctimas entre 1976 y 1978.

Hay otros 11 juicios en trámite, como el que ha procesado al ex dictador Rafael Videla o como el que investiga los crímenes cometidos en el centro clandestino de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), por donde pasaron más 5.000 personas y de las que apenas sobrevivió un centenar.

El informe recoge también los detalles de siete juicios más que ya tienen fecha de comienzo para este año. “Esto es el resultado del esfuerzo institucional de los tres poderes del Estado en el marco del Estado de derecho”, afirmó el presidente del máximo tribunal. “Ha sido una decisión de toda la sociedad. Y no hay marcha atrás porque es una idea que ha madurado, y no hay nada más poderoso que una idea a la que le llega su tiempo”.

Horas más tarde, la presidenta Cristina Fernández alabó como “ejemplo de independencia” a la Corte Suprema, cuyos integrantes, con el apoyo del Senado, fueron designados por el ex presidente Néstor Kirchner durante su mandato (2003-2007).

“Tengo la tranquilidad que el camino de la democracia es éste, no es el de la venganza”, aseguró la mandataria durante un acto. “Esta cuestión no era propiedad de ninguna ideología, no era cuestión de izquierda o derecha, sino que en una sociedad democrática los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y juzgados por los jueces con las garantías que la Constitución otorga”.

Durante la presentación del informe, el presidente de la Corte Suprema estuvo acompañado por el juez español Baltasar Garzón, el premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel, e integrantes de las asociaciones Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

La presencia de Garzón en Argentina no ha pasado desapercibida en estos días. Desde que llegara el pasado lunes, se ha comprometido a colaborar con el Gobierno en la creación de programas relacionados con la defensa de los Derechos Humanos, y el martes viajó a la ciudad de Córdoba (centro del país) para asistir a una de las audiencias del juicio en el que Videla y otros 30 represores están acusados de torturar y fusilar a 31 presos políticos.

Su asistencia al proceso no fue sin embargo bien recibida por algunos de los familiares de los represores, que lo abuchearon a la salida de los tribunales federales. “Vivan los cristianos de España, vivan los falangistas, vaya [a] por los terroristas de ETA”, le increparon.

Garzón no fue el único agredido. Alberto Aprea, portavoz de uno de los procesados en este juicio, el ex general Luciano Benjamín Menéndez, le propinó un golpe en el rostro a un periodista de Radio Nacional de Argentina, Aldo Blanco, cuando éste se aproximó con su cámara para fotografiar a los que insultaban a Garzón.

El Ejecutivo argentino, a través de su ministro de Justicia Julio Alak, repudió más tarde el incidente que atribuyó a “grupos minúsculos que no se resignan a la política permanente, inexorable y ejemplar que desde 2003 lleva a cabo el Gobierno nacional”.

Nobel a las Abuelas

Tras haber acudido a la presentación del informe de la Corte Suprema, Baltasar Garzón se dirigió al Senado para respaldar la candidatura de las Abuelas de Plaza de Mayo al Premio Nobel de la Paz. “Las Abuelas y las Madres ya tienen el premio ganado”, señaló Garzón. “Ya es tiempo de conceder el premio Nobel a aquellos que luchan desde la indefensión y el desamparo más absoluto para que se haga justicia”.

Junto a él se encontraba la senadora Isabel Allende, que también acudió a Buenos Aires para apoyar esta propuesta. “Las Abuelas son un referente moral a nivel universal”, dijo la hija del ex presidente chileno Salvador Allende. “En esta búsqueda de los niños secuestrados, de sus nietos, [las Abuelas] han creado en el mundo entero conciencia sobre estos hechos deleznables que nunca más deben repetirse”.

Esta organización humanitaria ha podido hasta ahora recuperar la identidad de 101 hijos de desaparecidos que fueron apropiados por los militares durante el régimen de represión. Las Abuelas esperan identificar todavía a otros 400 nietos que nacieron en cautiverio durante la dictadura.


* Artículo aparecido el 13-08-2010 en el diario español Público.


sábado, 24 de abril de 2010

Los hijos de la dueña de Clarín denuncian una campaña de persecución en su contra.*

“Sólo queremos que nos respeten”. Agarrados de la mano, los hijos adoptivos de la dueña del grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, se mostraron por primera vez ante las cámaras de televisión el pasado jueves para defender a su madre ante la atención que ha despertado una investigación judicial en curso que pretende determinar si son hijos de desaparecidos durante la dictadura argentina (1976-1983).

“Nuestra madre es la directora de Clarín pero para nosotros fue, es y será nuestra mamá. La persona que hace 34 años nos eligió como hijos, y que siempre nos habló con la verdad”, dijeron al principio del vídeo que emitió Todo Noticias (TN), un canal propiedad del grupo Clarín.

En un mensaje muy parecido al que publicaron el mismo día en los principales diarios del país, Felipe y Marcela Noble Herrera acusaron al Gobierno de Cristina Fernández de querer utilizar su caso políticamente para atacar a su madre. “Nos terminó de convencer un mensaje de la Presidenta que, sin nombrarnos, aludió permanentemente a nosotros. Desde ese momento, nos sentimos con miedo, angustiados, perseguidos”, afirmaron.

Los hijos de la dueña de Clarín se refieren así al discurso que pronunció Cristina Fernández el pasado 24 de marzo, aniversario del golpe militar de 1976, en el que se ofreció para acompañar ante los tribunales internacionales a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, que entre otras causas impulsa una batalla judicial para determinar la identidad de Felipe y Marcela.

“¿El gobierno necesita políticamente que nosotros seamos hijos de desaparecidos?”, plantearon en la grabación televisada los hijos de Herrera de Noble. “¿Después qué querrán? ¿Que aparezca nuestra madre como apropiadora?”.

Marcela y Felipe fueron adoptados en 1976 por la dueña de Clarín, y ahora la Justicia intenta que su ADN sea cotejado en un organismo nacional que alberga la información genética de las víctimas de la dictadura.

En un artículo escrito el 11 de enero de 2003, Ernestina Herrera de Noble planteó la posibilidad de que sus hijos adoptivos hubieran sido “víctimas de la represión ilegal”. Un mes antes un juez la había acusado de adulterar los expedientes de adopción de Marcela y Felipe, y por ello había pasado tres días en una dependencia policial hasta que le concedieron el derecho a la prisión domiciliaria por su estado avanzado de edad. Días después aquel magistrado fue destituido por mal desempeño, y ella quedó liberada.

Me causa tristeza por los chicos [Felipe y Marcela], porque las presiones que reciben les impiden observar que no se trata de una cuestión política lo que está en juego”, respondió por su parte el subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Luis Alén, quien recordó además que las familias biológicas también tienen derecho a conocer la identidad de los posibles hijos de desaparecidos.


* Artículo aparecido el 24-04-2010 en el diario español Público.

jueves, 25 de febrero de 2010

Argentina halla el nieto 101 robado durante la dictadura*

A sus 32 años, él es el primero en reconocer que ha vuelto a nacer. Francisco Madariaga Quintela es el nieto número 101 encontrado por la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina, y es también hijo de Abel Madariaga, su verdadero progenitor, que comenzó a buscarlo cuando terminó la última dictadura argentina (1976-1983). Se conocieron la semana pasada, y desde entonces están siempre juntos. “No pudieron”, musitó Francisco a su padre cuando se abrazaron por primera vez.

El último hijo de desaparecidos encontrado por Abuelas vivía hasta ahora con otro nombre. La supuesta madre de Francisco, Inés Susana Colombo, terminó por confesar que él en realidad había nacido en uno de los regímenes militares más conocidos en Argentina, Campo de Mayo. Los dos se acercaron entonces a la asociación para comenzar la búsqueda.

Colombo contó que su ex marido, Víctor Alejandro Gallo, era oficial de Inteligencia del Ejército Argentino durante la dictadura, y que un día de 1977 le reveló que un niño había sido abandonado en el hospital militar de Campo de Mayo. Ella decidió que lo mejor era adoptarlo. Pero la verdad era otra. Francisco había nacido en cautiverio, y después fue sustraído por Gallo. Su ex mujer reconoció a Abuelas que cuando llegó el bebé a su casa, el 10 de julio de 1977, todavía tenía el cordón umbilical.

Susana Colombo ha sido detenida el pasado jueves después de que Francisco decidiera abrir un proceso judicial contra sus apropiadores, como así llaman los hijos de desaparecidos a sus padres adoptivos. Francisco declaró durante el proceso que Colombo que en realidad siempre había sabido era hijo de una mujer asesinada durante la represión militar. Esta semana ha sido rechazado un pedido de excarcelación a favor de la mujer, que está bajo tratamiento psicológico.

El ex oficial Gallo también ha sido arrestado. Es accionista de una empresa de seguridad y ya ha sido sentenciado a diez años de prisión por robo con armas. También se le ha vinculado en el asesinato de una familia, caso conocido como la “Masacre de Benavidez”. Sobre él pesa además otra condena por haber infligido lesiones a su esposa antes de su separación, hace diez años.

Dudas

Francisco precisamente desconfiaba de aquella familia con la que no había ningún parecido físico, y en donde las agresiones físicas y psicológicas eran algo habitual. “Viví como un fantasma, con un vacío inexplicable, con mucha violencia y maltratos. Era raro sentir que tu propia familia no te dejaba avanzar y no te ayudaba en nada” relató Francisco en una conferencia de prensa esta semana. “Ha sido una historia oscura”.

Por ello decidió presentarse en Abuelas el pasado 3 de febrero. Hoy por fin sabe quiénes son sus verdaderos padres. Ambos fueron militantes de la guerrilla Montoneros durante la dictadura. Su madre, Silvia Quintela, fue secuestrada en una provincia de Buenos Aires el 17 de enero de 1977, cuando tenía 28 años y estaba embarazada de cuatro meses. No se supo más de ella.

Su padre, en cambio, sobrevivió y se exilió primero en Suecia y luego en México. Cuando terminó la represión militar, Abel Madariaga regresó a Argentina y se integró en la organización Abuelas para encontrar a su hijo. Fue coordinador de diversos equipos técnicos, hasta que pasó a ser el secretario de la institución. “Nunca dejé de pensar que lo iba a encontrar” afirma hoy Abel Madariaga, “porque cada nieto que aparece es como un hijo mío”.

“¿Qué se siente al tener un hijo desaparecido?” La pregunta la formula al lado de su hijo, y él mismo se responde. “Es como tener un agujero en el alma. Y el alma está completamente curada, y revienta de alegría”.


Niños apropiados

Son hijos de desaparecidos. Los bebés eran sustraídos por los militares después de que sus madres dieran a luz en los centros clandestinos de detención.


Abuelas de Plaza de Mayo

Es una organización que trata de localizar a todos los niños secuestrados con el apoyo de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI).


Búsqueda

Las indagaciones pasan por tres fases: una investigativa (examen de la documentación existente), otra jurídica (asesoramiento) y otra genética (se realizan análisis de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos).


Encontrados

Hasta ahora han sido localizados 101 hijos de desaparecidos. Se calcula que existen otros 400 que todavía no saben cuál es su verdadera identidad.


* Artículo aparecido el 25-02-2010 en el diario español Público.

Una fila interminable acude a despedir a la leyenda de rock argentino Indio Solari

Centenares de miles de personas hacen cola desde la capital argentina y a lo largo de unos 10 kilómetros hacia e l Parque Domínico del munic...