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martes, 8 de septiembre de 2020

Por primera vez en la historia un exministro franquista rinde cuentas ante la justicia

 

El exministro español Rodolfo Martín Villa se ha convertido este jueves en el primer acusado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante el franquismo que es interrogado por la justicia.


No rindió cuentas ante los tribunales españoles, sino ante una jueza argentina, María Servini, que desde 2010 instruye la única causa del mundo en indagar lo sucedido durante la dictadura. Martín Villa tuvo que presentarse en el Consulado argentino de Madrid, donde fue interrogado por videoconferencia por la magistrada desde las 11.00 hora local (14.00 GMT). Salió de la sede diplomática pasadas las 17.00 horas (20.00 GMT), según transmitieron a Sputnik fuentes de la querella.

ACUSACIONES

El exministro está acusado de doce homicidios agravados durante el período de la Transición que siguió a la muerte del dictador Francisco Franco en 1975. Era ministro de Relaciones Sindicales (1975-1976), cuando tuvo lugar una matanza en Vitoria en la que fueron asesinados cinco obreros:: Pedro María Martínez, Francisco Aznar, Romualdo Barroso, José Castillo García, y Bienvenido Pereda Moral.

Martín Villa era ministro de Gobernación o de Interior (1976-1979), cartera que tenía las Fuerzas de Seguridad a su mando, cuando la Guardia Civil y la Policía Armada dispararon a Ramón Gómez Jáuregui, José Luis Cano y Francisco Javier Fernández Núñez en el municipio de Rentería, en la provincia vasca de Guipuzcua (norte), durante la semana proamnistía que en mayo de 1977 movilizó a miles de personas en todo el país.

Al exministro también se le acusa de la muerte de Jesús María Zabala, asesinado en 1976 durante una represión en la localidad guipuzcoana de Hondabarría (norte); de María Menchaca, asesinada se año en Vizcaya (norte) por un grupo parapolicial; y de Arturo Ruiz, acribillado en Madrid en 1977.

En 2019 se incorporó una nueva imputación en su contra por el asesinato de Germán Rodríguez durante los Sanfermines de 1978 en Pamplona (norte).

EN SU DEFENSA

A ocho días de declarar, ingresaron al juzgado de Servini una serie de cartas en apoyo a Martín Villa que hizo llegar su abogado, Fernando Goldaracena. Provenían nada menos que de los últimos cuatro expresidentes que tuvo España: Felipe González (1982-1996), José María Aznar (1996-2004), José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) y Mariano Rajoy (2011-2018). También acudieron en su defensa con sus respectivas misivas los exsecretarios generales de los dos sindicatos principales de España, CC.OO y UGT, y dos juristas considerados “padres” de la Constitución española.

Todos ellos alababan al exministro como un paladín de la democracia. Alguno más desenvuelto, como Mariano Rajoy, del PP, y Felipe González, del PSOE, recriminaban las “falsedades en la que se sustenta la acusación”, la cual representa a las víctimas del franquismo, y osaban pedir a la jueza que procediera contra la querella, por mancillar el honor de un adalid comprometido con el Estado de derecho que tanto contribuyó al nacimiento de la democracia en España.

 

*  Artículo publicado en la agencia internacional Sputnik el jueves 3 de septiembre.





miércoles, 2 de septiembre de 2020

Querella argentina aguarda con ansiedad indagatoria a Martín Villa en la causa del franquismo

La jueza argentina María Servini interrogará el próximo jueves 3 de septiembre al exministro franquista por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

Casi un año de trabas y dilaciones han impedido que el exministro de la transición Rodolfo Martín Villa haya declarado ante la justicia argentina por los crímenes de lesa humanidad que se le achacan durante el franquismo.

Pero este 3 de septiembre, si no surge otro imponderable, el acusado deberá rendir cuentas ante la única jueza del mundo que investiga los crímenes de la dictadura, la argentina María Servini.

La indagatoria, que en un comienzo fue pautada para el 9 de septiembre de 2019, no será realizada en Buenos Aires, como pretendía la magistrada, sino en el Consulado de Argentina en Madrid. La cita fue programada a las 11.00 hora local (16.00 hora española) y será por videoconferencia a través de la plataforma digital Zoom, lo que resuelve una de las últimas dificultades que ha encontrado Servini para concretar la citación, dadas las restricciones causadas por la pandemia.

Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina confirmaron a Público que la directora de asistencia jurídica de este organismo, Flavia Amoroso, puso en conocimiento de la indagatoria a la cónsul general argentina en España, Moira Wilkinson, a fin de que actúe como fidataria durante el acto procesal, según pidió la magistrada en un oficio el pasado 27 de julio.

Palabra de querellantes

Inés García Holgado y Adriana González son las querellantes que dieron origen a la causa el 14 de abril de 2010 junto a Darío Rivas, que falleció a los 99 años en abril del año pasado. Ambas tienen confianza en que por fin se concretará el interrogatorio, pero también reconocen cierta desazón por las trabas que han empantanado el avance de la causa desde su inicio.

“El hecho de que, en varias ocasiones, el Gobierno español haya protegido a este asesino me provoca un sentimiento de ansiedad ante la espera, ya que deben transcurrir unos días más para que se tome la declaración indagatoria a Martín Villa”, reconoce Inés en diálogo con Público.

Para esta querellante, España es un Estado que protege a los genocidas franquistas, pues “siempre tiene un as en la manga a último momento para no cumplir con la justicia”, afirma la mujer. “Pero en este momento, no me imagino ninguna opción para que Martín Villa pueda burlar la justicia. Además tengo esperanzas en ella, en la querella argentina, en sus abogados y en la jueza”.

Su compañera Adriana Fernández aprecia la repercusión que puede tener la indagatoria a Martín Villa “no sólo por las consecuencias que tenga sobre su persona, sino por el efecto dominó que puede llegar a tener respecto de los otros imputados”. Por eso espera “que esta vez pueda finalmente concretarse para dar fuerza a esta causa tan vapuleada por las autoridades españolas que se han negado sistemáticamente a que avance”.

Esta querellante sabe que una vez sea interrogado Martín Villa, la jueza podrá sobreseerlo, procesarlo o pedir más medidas, como sumar las declaraciones de otros imputados. En cualquier caso, su declaración es la novedad más relevante que tiene la causa en los últimos años. El exministro es uno de los 15 acusados de los 20 originales que imputó Servini por crímenes de lesa humanidad durante el franquismo en octubre de 2014, cuando dictó órdenes internacionales de detención contra todos ellos.

“Hace algunos años Servini solicitó su extradición al Gobierno español, así como que fuera la justicia de ese país la que lo interrogara por los crímenes que se le adjudican en el expediente a su cargo”, recuerda Adriana. “No tuvo éxito: las respuestas planteaban que los hechos eran alcanzados por la Ley de Amnistía, que rige en el territorio español desde 1977. Ya es tiempo de que terminen tantas décadas de total impunidad. Exigimos justicia y juicio y castigo a los culpables”.

Imputado clave

Julieta Bandirali, integrante del equipo jurídico que se incorporó en 2018 a la causa, destaca que Martín Villa, de 85 años, es “uno de los jerarcas del régimen de Franco que continuó con máximas responsabilidades en el Estado luego de la muerte del dictador, y es el responsable durante la transición de la cruenta represión a la clase trabajadora y al pueblo”.

“Estamos al borde de iniciar una nueva etapa una vez se cumpla con un acto procesal fundamental como es la declaración indagatoria a uno de los principales imputados vivos en la querella contra los crímenes del franquismo”, valora la abogada.

Martín Villa, que entre 1975 y 1979 fue ministro de Relaciones Sindicales y del Interior, está imputado por doce homicidios agravados “en un contexto de crímenes de lesa humanidad”, lo que puede acarrear pena perpetua.

Entre otros delitos, se le adjudica la matanza de cinco trabajadores en Vitoria el 3 de marzo de 1976 y el asesinato del joven Germán Rodríguez durante los Sanfermines de 1978, cuando las Fuerzas de Seguridad dispararon sobre una multitud e hirieron a más de 300 personas. Este último caso, representado por Barindali y su equipo, fue incorporado en 2019 al expediente.

Turno de España

Hay otro acontecimiento que puede cambiar el curso de este caso, y es que “la fiscal general Dolores Delgado dejó sin efecto la orden de su antecesora que instruía a todos los fiscales para rechazar toda rogatoria, exhorto y o pedido de medidas de prueba que tuviera que ver con la querella argentina”, destaca la abogada.

Esa directriz, que emanó de la fiscal Consuelo Madrigal, estuvo vigente durante los últimos cuatro años. Víctimas del franquismo, la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (Ceaqua), y distintos referentes sociales habían pedido que su orden quedara sin efecto. “A partir de ahora quedará librado a cada juez o jueza a las que le lleguen los pedidos del Juzgado de Buenos Aires resolver si van a colaborar o no”, concluye Barindali. “Esperamos ver que la judicatura española también refleje con su actitud que la grieta de la impunidad se va haciendo cada vez más grande y podamos dar pasos positivos para el avance de la causa”.

 

* Artículo aparecido en el diario español Público el 2 de septiembre de 2020. 

** Versión en catalán: https://www.publico.es/public/querella-argentina-repudia-les-cartes-dels-quatre-expresidents-espanyols-suport-martin-villa.html











lunes, 31 de agosto de 2020

Querella argentina aguarda con ansiedad indagatoria a Martín Villa en la causa del franquismo*

La jueza argentina María Servini interrogará el próximo jueves 3 de septiembre al exministro franquista por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

Casi un año de trabas y dilaciones han impedido que el exminist

ro de la transición Rodolfo Martín Villa haya declarado ante la justicia argentin

a por los crímenes de lesa humanidad que se le achacan durante el franquismo. Pero este 3 de septiembre, si no surge otro imponderable, el acusado deberá rendir cuentas ante la única jueza del mundo que investiga los crímenes de la dictadura, la argentina María Servini.

La indagatoria, que en un comienzo fue pautada para el 9 de septiembre de 2019, no será realizada en Buenos Aires, como pretendía la magistrada, sino en el Consulado de Argentina en Madrid. La cita fue programada a las 11.00 hora local (16.00 hora española) y será por videoconferencia a través de la plataforma digital Zoom, lo que resuelve una de las últimas dificultades que ha encontrado Servini para concretar la citación, dadas las restricciones causadas por la pandemia.

Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina confirmaron a Público que la directora de asistencia jurídica de este organismo, Flavia Amoroso, puso en conocimiento de la indagatoria a la cónsul general argentina en España, Moira Wilkinson, a fin de que actúe como fidataria durante el acto procesal, según pidió la magistrada en un oficio el pasado 27 de julio.

 

Palabra de querellantes

Inés García Holgado y Adriana González son las querellantes que dieron origen a la causa el 14 de abril de 2010 junto a Darío Rivas, que falleció a los 99 años en abril del año pasado. Ambas tienen confianza en que por fin se concretará el interrogatorio, pero también reconocen cierta desazón por las trabas que han empantanado el avance de la causa desde su inicio.

“El hecho de que, en varias ocasiones, el Gobierno español haya protegido a este asesino me provoca un sentimiento de ansiedad ante la espera, ya que deben transcurrir unos días más para que se tome la declaración indagatoria a Martín Villa”, reconoce Inés en diálogo con Público.

Para esta querellante, España es un Estado que protege a los genocidas franquistas, pues “siempre tiene un as en la manga a último momento para no cumplir con la justicia”, afirma la mujer. “Pero en este momento, no me imagino ninguna opción para que Martín Villa pueda burlar la justicia. Además tengo esperanzas en ella, en la querella argentina, en sus abogados y en la jueza”.

Su compañera Adriana Fernández aprecia la repercusión que puede tener la indagatoria a Martín Villa “no sólo por las consecuencias que tenga sobre su persona, sino por el efecto dominó que puede llegar a tener respecto de los otros imputados”. Por eso espera “que esta vez pueda finalmente concretarse para dar fuerza a esta causa tan vapuleada por las autoridades españolas que se han negado sistemáticamente a que avance”.

Esta querellante sabe que una vez sea interrogado Martín Villa, la jueza podrá sobreseerlo, procesarlo o pedir más medidas, como sumar las declaraciones de otros imputados. En cualquier caso, su declaración es la novedad más relevante que tiene la causa en los últimos años. El exministro es uno de los 15 acusados de los 20 originales que imputó Servini por crímenes de lesa humanidad durante el franquismo en octubre de 2014, cuando dictó órdenes internacionales de detención contra todos ellos.

“Hace algunos años Servini solicitó su extradición al Gobierno español, así como que fuera la justicia de ese país la que lo interrogara por los crímenes que se le adjudican en el expediente a su cargo”, recuerda Adriana. “No tuvo éxito: las respuestas planteaban que los hechos eran alcanzados por la Ley de Amnistía, que rige en el territorio español desde 1977. Ya es tiempo de que terminen tantas décadas de total impunidad. Exigimos justicia y juicio y castigo a los culpables”.

 

Imputado clave

Julieta Bandirali, integrante del equipo jurídico que se incorporó en 2018 a la causa, destaca que Martín Villa, de 85 años, es “uno de los jerarcas del régimen de Franco que continuó con máximas responsabilidades en el Estado luego de la muerte del dictador, y es el responsable durante la transición de la cruenta represión a la clase trabajadora y al pueblo”.

“Estamos al borde de iniciar una nueva etapa una vez se cumpla con un acto procesal fundamental como es la declaración indagatoria a uno de los principales imputados vivos en la querella contra los crímenes del franquismo”, valora la abogada.

Martín Villa, que entre 1975 y 1979 fue ministro de Relaciones Sindicales y del Interior, está imputado por doce homicidios agravados “en un contexto de crímenes de lesa humanidad”, lo que puede acarrear pena perpetua.

Entre otros delitos, se le adjudica la matanza de cinco trabajadores en Vitoria el 3 de marzo de 1976 y el asesinato del joven Germán Rodríguez durante los Sanfermines de 1978, cuando las Fuerzas de Seguridad dispararon sobre una multitud e hirieron a más de 300 personas. Este último caso, representado por Barindali y su equipo, fue incorporado en 2019 al expediente.

 

Turno de España

Hay otro acontecimiento que puede cambiar el curso de este caso, y es que “la fiscal general Dolores Delgado dejó sin efecto la orden de su antecesora que instruía a todos los fiscales para rechazar toda rogatoria, exhorto y o pedido de medidas de prueba que tuviera que ver con la querella argentina”, destaca la abogada.

Esa directriz, que emanó de la fiscal Consuelo Madrigal, estuvo vigente durante los últimos cuatro años. Víctimas del franquismo, la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (Ceaqua), y distintos referentes sociales habían pedido que su orden quedara sin efecto. “A partir de ahora quedará librado a cada juez o jueza a las que le lleguen los pedidos del Juzgado de Buenos Aires resolver si van a colaborar o no”, concluye Barindali. “Esperamos ver que la judicatura española también refleje con su actitud que la grieta de la impunidad se va haciendo cada vez más grande y podamos dar pasos positivos para el avance de la causa”.

 

* Artículo aparecido el 31 de agosto en el diario español Público.

martes, 10 de marzo de 2020

Jueza argentina pospone al 26 de mayo el interrogatorio de Martín Villa


María Servini aplazó dos meses la audiencia indagatoria del exministro franquista, que en un comienzo estaba prevista para el 20 de marzo en la Embajada argentina de Madrid.

 

La jueza argentina que instruye la causa sobre los crímenes del franquismo, María Servini, postergó al 26 de mayo la declaración indagatoria del exministro de la transición Rodolfo Martín Villa en la Embajada argentina en Madrid. En una resolución a la que accedió Público en exclusiva, la magistrada anunció que pretende viajar a la capital española desde el 23 de ese mes al 4 de junio.

Servini solicitó a la Cancillería argentina que “se instruya a los representantes de la embajada o consulado argentinos en Madrid, Reino de España, a efectos que arbitren los medios necesarios para
que el juzgado se constituya en ese lugar y se reciba declaración indagatoria a Rodolfo Martín Villa en esa embajada o representación consular, el día martes 26 de mayo de 2020, y días
subsiguientes si fueran necesarios”.

La jueza difirió la declaración indagatoria de Martín Villa “para lograr la concesión de las pertinentes autorizaciones administrativas, habilitación y liquidación de fondos para la obtención de pasajes, viáticos, alojamiento, etc.; y en atención a las recientes noticias publicadas en distintos portales de la web sobre el avance del coronavirus”.

En otro oficio remitido a la Corte Suprema, la titular del Juzgado Criminal y Correccional nº 1 de la capital argentina solicitó autorización para trasladarse a Madrid junto con tres funcionarios de su juzgado desde el “23 de mayo al 4 de junio del presente año 2020”.

Eterna espera

La magistrada había anunciado en una resolución el pasado 4 de diciembre que viajaría a España para interrogar al exministro el 20 de marzo, pero la dilación en los trámites para llevar adelante la audiencia llevaron a Servini a fijar una nueva fecha.

Hace poco más de una semana, Servini emitía un oficio en el que recordaba “la proximidad de la fecha dispuesta” para interrogar a Martín Villa y exhortaba a que hubiera una respuesta definitiva y concluyente de las autoridades españolas” sobre su viaje a Madrid. Un galimatías burocrático en las últimas semanas propició el retraso de la audiencia indagatoria de Martín Villa, que en un origen Servini había programado para el 9 de septiembre en Buenos Aires y que después ella misma aplazó al 11 de diciembre. En un oficio del 4 de diciembre de ese mes, Servini volvió a posponer la declaración indagatoria para el 20 de marzo, sólo que esta vez citó al exministro en la Embajada argentina de Madrid.

El 20 de enero, un confuso documento del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina advertía a la jueza que su último requerimiento debía haber sido presentado como una “solicitud de asistencia internacional (exhorto internacional)”, según “habían adelantado” desde el Ministerio de Justicia de España. Fuentes de esa cartera aseguraron a Público que ellos no habían emitido ninguna información oficial, y que sólo transmitían los mensajes que se intercambiaban las Cancillerías de ambos países.

La jueza argentina ha visto a lo largo de este proceso cómo en dos ocasiones el propio Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, a cargo de José de la Mata, y el Juzgado de Instrucción número 28 de Madrid rechazaban los auxilios judiciales internacionales que ahora sí parecen ser necesarios para su viaje a Madrid.
La única causa que investiga los crímenes de la dictadura franquista en el mundo se encuentra con una paradoja: la jueza quiere tomarle declaración a uno de los imputados y el propio acusado, Martín Villa, asegura que quiere responder ante ella, pero esa audiencia es aplazada una y otra vez desde hace más de medio año.

El exministro franquista, que debe responder por crímenes de lesa humanidad, es acusado del "homicidio con la circunstancia agravante de haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas", un crimen que puede conllevar prisión de por vida. En las querellas individuales que se incorporaron con posterioridad al caso, se le achacan además los delitos de privación ilegítima de la libertad, torturas y lesiones graves.

Carrera de obstáculos

La falta de cooperación de las autoridades españolas ocasiona que hasta el momento no hayan respondido ante la justicia ninguno de los quince imputados en el expediente, de los 20 originales, entre los que hay exministros, jueces, policías y hasta un médico imputado por el posible robo de bebés.

La Fiscalía y la Audiencia Nacional rechazaron en 2014 la extradición del expolicía Antonio González Pacheco, conocido como Billy El Niño, y del excapitán de la Guardia Civil Jesús Muñecas, ambos acusados de torturas durante el franquismo. En sintonía con esta postura, el Consejo de Ministros denegó en marzo de 2015 la entrega a Argentina de siete exministros franquistas acusados de delitos imprescriptibles.

En 2016, la jueza intentó viajar a España hasta en tres ocasiones para interrogar a Martín Villa, a Billy el Niño, y al exministro José Utrera Molina, que murió al año siguiente sin responder nunca a las acusaciones. Meses después, la Fiscalía General del Estado a cargo de Consuelo Madrigal instruyó a las fiscalías provinciales para que se negaran a tomar declaraciones en el marco de esta causa. Su instrucción todavía no ha sido anulada.

Todos estos delitos se investigan en Argentina porque este país reconoce en su Constitución el principio de justicia universal, avalado en el derecho internacional, que permite a cualquier país investigar crímenes de lesa humanidad con independencia de dónde se perpetraron los delitos o quiénes sean sus víctimas.

* Artículo publicado en el diario español Público el 7 de marzo de 2020.

viernes, 6 de marzo de 2020

La Justicia Argentina insta a España a que defina si puede interrogar a Martín Villa



María Servini tiene la intención de realizar la audiencia indagatoria del exministro franquista el próximo 20 de marzo en la Embajada argentina de Madrid.



La jueza argentina que investiga los crímenes del franquismo, María Servini, envió un oficio al Ministerio de Relaciones Exteriores de su país para que averigüe si España autorizará la declaración indagatoria del exministro de la transición Rodolfo Martín Villa, imputado en su causa por delitos de lesa humanidad, el próximo 20 de marzo en la Embajada argentina en Madrid.

En el documento, la magistrada apremió a la dirección de Asistencia Jurídica Internacional de la Cancillería argentina a fin de que “arbitre los medios necesarios para que se obtenga una respuesta definitiva y concluyente de las autoridades españolas”. La titular del Juzgado Criminal y Correccional nº 1 de la capital argentina recordó en su escrito, fechado el 27 de febrero, “la proximidad de la fecha dispuesta” para interrogar a Martín Villa.

Aunque la fecha del interrogatorio había sido programada por la jueza el pasado 4 de diciembre, la única respuesta que recibió Servini hasta el momento fue una nota fechada el 20 de enero del entonces director de Asistencia Jurídica de la Cancillería argentina, Conrado Izura. En ese documento, el funcionario argentino atribuía el siguiente comentario a las autoridades del Ministerio de Justicia de España: “Nos han adelantado que el requerimiento no podrá ser diligenciado en los términos en los que actualmente se encuentra librado”, puesto que el “medio idóneo para efectivizar la medida no es un oficio judicial sino que corresponde canalizar dicho requerimiento a través de una solicitud de asistencia internacional (exhorto internacional)”.

El Ministerio de Justicia español transmitió por entonces que no había remitido ninguna información oficial hasta el momento, y negó haber obstaculizado el viaje previsto por la jueza. Fuentes de la cartera que dirige Juan Carlos Campo explicaron este jueves a Público que apenas son un canal de transmisión entre las comunicaciones de la Cancillería argentina y el Ministerio de Asuntos Exteriores de España, sin más intervenciones. La vicepresidenta primera del Gobierno español, Carmen Calvo, también aseguró que el Ejecutivo no había puesto problemas en ningún momento para que Servini pudiera interrogar a Martín Villa.

Inquietud de la querella

Hay preocupación en los abogados de la querella por que estas vicisitudes de tipo formal frustren una vez más un acto procesal de tamaña envergadura para la causa, máxime cuando la propia vicepresidenta del Gobierno español ha manifestado públicamente y ante el Congreso de Diputados que no hay ningún obstáculo por parte de su Gobierno para que se realice la indagatoria de Martín Villa ante la jueza Servini”, señaló en diálogo con este diario Julieta Bandirali como integrante del equipo jurídico que se incorporó en 2017 a la causa.

Este malestar es compartido por la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (Ceaqua), que representa a víctimas y familiares del franquismo. “A día de hoy, el Gobierno de España no ha respondido oficialmente a la jueza Servini en el sentido en el que se han manifestado diferentes miembros del mismo”, advirtió este jueves en un comunicado.

Esta actitud, que representa “la obstaculización constante y sistemática por parte de las autoridades españolas de la tramitación de la denominada 'querella argentina'”, resulta inaceptable por vulnerar los principios del derecho internacional y por ocasionar “un profundo desamparo y desprotección a
todas aquellas personas que sufrieron graves violaciones de dichos derechos durante la dictadura franquista”, añadió la entidad.

Dilación permanente

El juzgado de Servini ha perdido la cuenta de la cantidad de exhortos que han sido rechazados, diferidos o dejados sin efecto por la justicia o el Gobierno español. Sucedió desde el nacimiento de la investigación, el 14 de octubre de 2010, cuando Servini se dirigió por vía diplomática al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para averiguar si se estaban investigando en España los crímenes del franquismo.

La Fiscalía General del Estado tardó casi un año en contestar. En un documento sin firma, el organismo informó el 28 de junio de 2011 que se habían tramitado diversos casos. Su réplica fue objetada por la querella de la causa, por el exjuez Baltasar Garzón y por organismos como Amnistía Internacional, que recordaron que en España no se han investigado jamás los delitos de la dictadura.

La falta de colaboración de algunas autoridades españolas ha sido constante desde entonces. La Fiscalía y la Audiencia nacional se opusieron en 2014 a la extradición de cuatro agentes de seguridad del régimen acusados de torturas, entre ellos el expolicía Antonio González Pacheco, conocido como Billy El Niño.

Ese mismo año, el Estado español ignoró la orden internacional de detención dictada por la jueza contra 20 imputados en el expediente, de los cuales ya fallecieron cinco.

En 2016, la jueza intentó viajar a España hasta en tres ocasiones para interrogar a Martín Villa, a Billy el Niño, y al exministro José Utrera Molina, quien falleció al año siguiente sin que nunca llegara a rendir cuenta de las acusaciones en su contra. Meses después, la Fiscalía General del Estado a cargo de Consuelo Madrigal reveló sus cartas al ordenar a las fiscalías provinciales que suspendieran la declaración de los querellantes que habían sido citados en diversos juzgados españoles en virtud de la petición de Servini. La instrucción de la exfiscal general todavía no ha sido anulada.

Martín Villa está acusado en Argentina del "homicidio con la circunstancia agravante de haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas", un crimen que puede acarrear prisión perpetua.

En las querellas individuales que se incorporaron con posterioridad al caso se le imputan además los delitos de privación ilegítima de la libertad, torturas y lesiones graves. Todos estos delitos pueden investigarse por el principio de justicia universal reconocido en el derecho internacional y en la propia Constitución de Argentina que permite que cualquier país pueda investigar crímenes de lesa humanidad con independencia de quiénes sean sus víctimas o dónde se perpetraron los delitos.


* Artículo aparecido en el diario español Público.




viernes, 14 de febrero de 2020

Ministerio de Justicia obstaculiza el interrogatorio a Martín Villa de la justicia argentina


La jueza argentina María Servini no viajará a España para tomar la declaración indagatoria del exministro franquista el próximo 20 de marzo, tal y como había pedido a través del Ministerio de Relaciones Exteriores de su país.
 
La dilación es la invitada permanente en la causa argentina que investiga los crímenes del franquismo. La jueza María Servini se ha visto obligada a postergar la declaración indagatoria del exministro de la transición Rodolfo Martín Villa que tenía previsto realizar el 20 de marzo en la Embajada argentina en Madrid, según confirmaron fuentes de su juzgado a esta periodista.
En esta ocasión, las trabas han surgido del Ministerio español de Justicia. La cartera que dirige el ministro Juan Carlos Campo rechazó la pretensión de la magistrada de interrogar el próximo mes a Martín Villa por no haber librado un exhorto internacional en el marco del tratado bilateral de extradición y asistencia jurídica suscrito entre España y Argentina en 1987.
La titular del Juzgado Criminal y Correccional nº 1 de la capital argentina había tramitado a través de la Cancillería argentina una solicitud formal que se canalizó a través del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, quien a su vez trasladó el pedido al Ministerio de Justicia.
La magistrada intentó desde un comienzo que fueran los jueces españoles los que tomaran la declaración indagatoria del exministro franquista. El juzgado de instrucción n.º 5 asignado por sorteo, a cargo del juez José de La Mata, repitió la cantinela que forma parte de la liturgia española para bloquear la pesquisa de la justicia argentina: que los crímenes del franquismo se encuentran caducados, aun cuando el derecho internacional reconoce la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad.
Pero dado que el propio Martín Villa había manifestado su intención de declarar ante la jueza Servini, el juzgado de instrucción n.º 5 recomendó que la declaración indagatoria se realizase en el consulado argentino en Madrid. Cuando la magistrada avanzó con esa solicitud y fijó la fecha del interrogatorio para el 20 de marzo, el Ministerio de Justicia exigió que el pedido se tramite a través de un exhorto internacional.
Dilación permanente
El juzgado de Servini ha perdido la cuenta de la cantidad de exhortos que han sido rechazados, diferidos o dejados sin efecto por la justicia o el Gobierno español. Sucedió desde el nacimiento de la investigación, el 14 de octubre de 2010, cuando Servini se dirigió por vía diplomática al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para averiguar si se estaban investigando en España los crímenes franquistas.
La Fiscalía General del Estado tardó casi un año en contestar. En su respuesta el 28 de junio de 2011, el organismo informaba en un documento sin firma que se habían tramitado diversos casos. Su réplica fue objetada por la querella de la causa, por el exjuez Baltasar Garzón y por organismos como Amnistía Internacional, que recordaron que en España no se habían investigado jamás los delitos de la dictadura.
La falta de colaboración de las autoridades españolas ha sido una constante desde entonces. La Fiscalía y la Audiencia nacional se opusieron en 2014 a la extradición de cuatro agentes de seguridad del régimen acusados de torturas, entre ellos el expolicía Antonio González Pacheco, conocido como Billy El Niño.
Ese mismo año, el Estado español ignoró la orden internacional de detención dictada por la jueza contra 20 imputados en el expediente, de los cuales ya fallecieron cinco.
En 2016, la jueza intentó viajar a España hasta en tres ocasiones para interrogar a Martín Villa, a Billy el Niño, y al exministro José Utrera Molina, quien falleció al año siguiente sin que nunca llegara a rendir cuenta de las acusaciones en su contra. En su afán dilatorio, el Ministerio de Justicia requirió el listado de preguntas que tenía previsto hacer la magistrada, lo que obligó a posponer una vez más las indagatorias. Meses después, la Fiscalía General del Estado a cargo de Consuelo Madrigal reveló sus cartas al ordenar a las fiscalías provinciales que suspendieran la declaración de los querellantes que habían sido citados en diversos juzgados españoles en virtud de la petición de Servini.
La instrucción de la exfiscal general todavía no ha sido anulada. Entre tanto, el juzgado de Servini enviará un nuevo exhorto, tal y como reclama el Ministerio de Justicia, para poder interrogar a Martín Villa, imputado en Argentina por el "homicidio con la circunstancia agravante de haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas", un crimen que puede acarrear prisión perpetua.
En las querellas individuales que se incorporaron con posterioridad al caso se le imputan además los delitos de privación ilegítima de la libertad, torturas y lesiones graves. Todos estos delitos pueden investigarse por el principio de justicia universal reconocido en el derecho internacional y en la propia Constitución de Argentina que permite que cualquier país pueda investigar crímenes de lesa humanidad con independencia de quiénes sean sus víctimas o dónde se perpetraron los delitos.
Atenta a esta situación, la Coordinadora  Estatal de Apoyo a la Querrella Argentina (CEAQUA) ofrecerá este jueves una rueda de prensa en Madrid para denunciar la injerencia del Gobierno español ante la investigación que intenta esclarecer los crímenes de lesa humanidad perpetrados entre julio de 1936 y junio de 1977, fecha de las primeras elecciones democráticas.

* Artículo original publicado en el diario español Público.





jueves, 6 de junio de 2019

Víctimas y querellantes del franquismo amplían su denuncia ante la justicia argentina

Una delegación de víctimas, parlamentarios y representantes de asociaciones viajó a Buenos Aires para declarar ante la jueza María Servini de Cubría y pedir nuevas imputaciones en un impulso a la única causa que investiga los delitos de lesa humanidad de la dictadura española.

Rueda de prensa de la delegación española en la Asociación de Abogados de Buenos Aires (ADP)
 
La jueza federal argentina María Servini de Cubría, responsable de la única causa en el mundo que investiga los crímenes de lesa humanidad del franquismo, recibió este miércoles en Buenos Aires junto al fiscal del caso, Ramiro González, a una comitiva que viajó desde España 12.000 kilómetros para incorporar nuevas declaraciones testimoniales a la querella y pedir la imputación de diez responsables de la dictadura.

“Le he agradecido que nos reciba, le he contado mis sentimientos: que en 41 años no me he podido sentar ante un juez a declarar, y que la impunidad en mi país es una maleta muy pesada que se acumula al dolor por la muerte de un familiar”. Así se expresa Fermín Rodríguez al pedir justicia por su hermano Germán, que tenía 23 años cuando fue asesinado por la policía de un tiro en la cabeza en 1978, durante las fiestas de los Sanfermines en Pamplona. Este jueves, por fin, declara como testigo ante la magistrada argentina en los tribunales federales de Buenos Aires.

“Es un peso más en la mochila cada vez que en España cierran casos y no me dejan reabrirlos, y no encuentro más que trabas, en una actitud judicial que sólo está destinada a proteger a los responsables”, continúa en diálogo con Público este hombre de 61 años, que presenció cómo una a una se archivaron todas las instrucciones judiciales en torno al asesinato de su hermano, la última en 1982. “Ésta es una página que no he podido pasar del todo, tengo que convivir con ella. Para ello necesito conocer la verdad y que se haga justicia”.

Por primera vez se incorpora en la causa una querella que da cuenta de la represión policial que tuvo lugar durante los Sanfermines de 1978 en la plaza de toros de Pamplona, donde había 20.000 personas. Fueron heridas 300, once de las cuales recibieron impactos de bala. La denuncia cuenta con el testimonio de siete víctimas y de dos asociaciones. Aitor Garjón, como parte de la Federación de Peñas sanfermineras de Pamplona-Iruñea, y Sabino Cuadra, perteneciente al colectivo San Fermin 1978 gogoan!, se presentan también este jueves ante la jueza.

Por la represión en Pamplona la querella pide que la magistrada curse órdenes internacionales de detención y extradición contra dos funcionarios y ocho agentes policiales. Público accedió al nombre de todos ellos.

Se trata de Ignacio Llanos Cifuentes, gobernador civil de Navarra; Vicente Javier Murillo Fernández, secretario general del Gobierno civil; Miguel Rubio Rubio, comisario de policía; Benito Pérez Vázquez y Francisco Abellán Vicente, ambos tenientes de policía; Vicente Lafuente Ramírez, teniente coronel de la Compañía de la Reserva General con sede en Logroño; Fernando Ávila García, comandante de las fuerzas policiales de Pamplona; los capitales César Jiménez Cacho y Cardosa Blesa; y Lino Bailo Campo, teniente coronel de la 532 comandancia de la Guardia Civil.

Manuel Ruiz es otro de los querellantes españoles que se sentará ante Servini de Cubría para brindar su declaración testimonial en relación a su hermano Arturo, asesinado por fuerzas parapoliciales en Madrid en 1977, cuando tenía 19 años, mientras participaba en una manifestación para reclamar libertades y más democracia. Su familia se enteró de su fallecimiento por televisión, mientras almorzaba.

El hermano de Arturo tiene hoy dos nombres clavados en la memoria. Uno es el de José Ignacio Fernández Guaza, el policía que asesinó a Arturo Ruiz antes de huir ayudado por sus compañeros. Sólo se sabe que pasó del País Vasco a Francia y de ahí a Sudamérica, donde se le pierde el rastro. El otro es el de Jorge Cesarsky Goldenstein, cómplice del primero al prestarle el arma. El confidente policial, de nacionalidad argentina, llegó a entregarse a la Dirección General de Seguridad, y “aunque fue condenado, la Ley de Amnistía por la que mataron a mi hermano lo sacó a la calle”, acota Ruiz.

El testimonio del querellante, de 63 años, permitirá reforzar las acusaciones que pesan sobre el exministro del Interior Rodolfo Martín Villa, que el próximo 9 de septiembre se presentará ante Servini de Cubría para declarar en calidad de imputado por los crímenes de lesa humanidad de la dictadura franquista. 

Los abogados Gerardo Caviglia y Jacinto Lara junto a los querellantes Fermín Rodríguez y Manuel Ruiz (ADP)


500 querellas y miles de testigos

Ésta será la primera declaración indagatoria que recabará la jueza en los nueve años de
investigación que tiene el caso. Gracias a las 500 querellas individuales y colectivas que se han incorporado a la causa, en base al testimonio de miles de personas, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nº1 de Buenos Aires ha podido reconstruir los crímenes silenciados del franquismo bajo la tutela del principio de justicia universal, que permite indagar en los delitos imprescriptibles cometidos en otro país.

El fiscal Ramiro González, que impulsa también la investigación del caso, “dice que puede haber indicios de un delito planificado de genocidio, de que se intentó eliminar toda la disidencia”, revela a Público Ana Miranda, eurodiputada de BNG e integrante del Grupo de Memoria Histórica del Parlamento Europeo. “Hay un clamor social en el Estado español por que haya justicia y se conozca la verdad. El hecho de que Servini haya recibido a víctimas y familiares es muy emocionante, porque de hecho estaban conmovidos y agradecidos. Ella se mostró muy cercana. Su equipo además es muy cualificado y se lo están tomando muy en serio”.

Mientras tanto, la magistrada argentina continúa con la instrucción de la causa “pero quiere que haya un desbloqueo de la justicia española, que está negando todos los exhortos”, recuerda Miranda.

La jueza nos ha transmitido las dificultades que sigue teniendo para que los tribunales españoles cumplimenten las comisiones rogatorios y los exhortos que han enviado”, coincide Jacinto Lara, abogado de las víctimas. “Cuando se tramita un procedimiento judicial en virtud de la justicia universal, el objetivo es imprimir un desgaste al Estado donde se han cometido crímenes que lo obligue a asumir la responsabilidad y enjuiciamiento de esos crímenes”.

En su decisión de paralizar esta semana la exhumación de Francisco Franco, hasta el propio Tribunal Supremo trató al dictador como jefe de Estado “desde el 1 de octubre de 1936, sin más connotaciones, ignorando que fue rebelde al Gobierno democrático de la II República”, objetó a su vez la jueza y diputada María Victoria Rosell, integrante de la comitiva española que viajó hasta la capital argentina.

“No hace sino avergonzarme que un país que fue cabeza en la jurisdicción universal y que tanto hizo por la justicia en Argentina y Chile ahora esté a la cola mostrando la impunidad de todos estos crímenes cuyas víctimas no han podido declarar ante una jueza o juez español”, recriminó durante una rueda de prensa convocada por la delegación. Ya es hora “de que el PSOE que va a presidir el Gobierno haga honor a su propia historia, a sus propios represaliados y a propios muertos y desaparecidos”, conminó.

Las pruebas acumuladas en la causa llevaron a Servini de Cubría en 2014 a ordenar la detención internacional y extradición de 20 responsables franquistas, entre ellos los exministros Martín Villa y el fallecido José Utrera Molina.

La querella espera ahora que el Gobierno de Pedro Sánchez pase de las palabras a los hechos y anule la instrucción de la exfiscal general del Estado, Consuelo Madrigal, que impide recibir los exhortos de la justicia argentina y que ocasiona que todas las querellas que denuncian delitos de lesa humanidad del franquismo hayan sido archivadas por los juzgados españoles.

* Artículo publicado el 6 de junio en el diario español Público.

miércoles, 17 de abril de 2019

Muere Darío Rivas, el hombre que hizo nacer la querella del franquismo

Falleció este lunes en Buenos Aires con 99 años Darío Rivas, el primer querellante de la causa que investiga en Argentina los delitos de lesa humanidad de la dictadura franquista.

Darío Rivas, en abril de 2015. (A.D.P)

Hace nueve años, el 14 de abril de 2010, Darío Rivas presentó en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nº 1 de Buenos Aires una denuncia particular para que comenzara una investigación sobre los crímenes del franquismo en base al principio de justicia universal reconocida por la Constitución argentina.

No fue un periplo fácil, pero este querellante abrió un proceso judicial que ha contribuido a que en los últimos años la memoria histórica sea un eje trascendental de la política nacional española. La causa que impulsó este gallego llevó a que la jueza argentina María Servini de Cubría, instructora del expediente, imputara y ordenase la detención de una veintena de excargos franquistas. Entre ellos se encuentra el exministro Rodolfo Martín Villa, quien asegura que viajará en septiembre a Buenos Aires para declarar ante la magistrada argentina.

Darío Rivas vivió a través de un anhelo: el de conseguir justicia para su padre, Severino Rivas, fusilado 'por traición a la patria' el 29 de octubre de 1936, tres meses después de asumir como alcalde del ayuntamiento de Castro de Rei, en Lugo. "Lo hago todo por mi padre", llegó a decir en una ocasión.

En un viaje al pueblo lucense de Portomarín en 2004, Darío Rivas descubrió a través de una charla casual con una lugareña que dos hombres durante la Guerra Civil habían sido asesinados y enterrados en una cuneta. El hijo reconoció al padre por un gabán que le había obsequiado su hermana. Al año siguiente consiguió que su progenitor fuera la primera víctima del franquismo exhumada de una fosa común en Galicia.

No fue su único hito. Inició en los juzgados argentinos con el patrocinio del fallecido Carlos Slepoy y el abogado Máximo Castex la única causa abierta en el mundo que investiga los crímenes del franquismo como delitos de lesa humanidad. En 2013 se presentó en la embajada de España en Buenos Aires con 5.000 firmas de apoyo a la causa, aunque no le dejaron ingresar. Al año siguiente intentó entregarle a la canciller alemana Angela Merkel una carta en la que reclamaba que su país pidiera perdón por los crímenes nazis durante la Guerra Civil.

Porque este hombre, que desembarcó en Argentina con nueve años, era de mirada limpia y palabra firme. "Franco era el criminal más grande del siglo XX, y todavía lo seguimos discutiendo", afirmó en alguna entrevista con este diario. "Dejó todo atado, y nos dejó también a todos atados con sus delitos. En España no existe la justicia, desde el momento en el que vamos contra una dictadura latente”.

Compañeras en lucha


Junto a él impulsaron la causa como primeras querellantes Inés García Holgado y Adriana Fernández, quien visitó este domingo al anciano en un geriátrico del barrio de Villa del Parque de la ciudad de Buenos Aires, donde estaba recluido desde hacía dos años. "Yo amanecí pensando: 'tengo que ver a Darío sí o sí'. Al fin y al cabo era un día muy emotivo: se celebraba el 88 aniversario de la República y nueve años de la querella. No sabía que me estaba despidiendo, pero lo vi muy mal, muy flaquito, muy desmejorado. Hicimos lo que pudimos para ver si podía tener un mejor final. Yo quería que él hubiera tenido el final de un guerrero, no así, no pidiendo pista", cuenta a Público esta argentina.

Darío Rivas, junto a Adriana Fernández, Inés García Holgado y el abogado Carlos Slepoy (A.D.P)


Fernández recuerda su relación con Darío Rivas, que la trataba "como una nieta, una sobrina". Cuando él vendió su casa, situada en la localidad de Ituzaingó, en la provincia de Buenos Aires, y fue enviado al geriátrico, comenzó el principio de este final. "Creo que él se fue allí pensando que iba a ser un lugar en el que podría hacer su vida, no que iba a estar internado. Creo que él no era consciente de adónde estaba yendo. Y desde entonces no fue el mismo, cuando era una persona muy libre. Ahí comenzó su debacle".

Darío habría cumplido 100 años en febrero. "Nos deja un legado muy grande, abrió una puerta de justicia. Gracias a él se inicio esta querella que permitió que tanta gente fuera escuchada ante la jueza, no sólo nosotros, que tuvimos nuestros familiares represaliados en 1936, sino también víctimas de niños robados, presos del franquismo. El nombre de Darío será bandera de justicia de ahora en más, estará presente en todo, y seguiremos la lucha que él empezó", concluye su compañera.

"Las personas no son fungibles. Darío es irremplazable, no va a haber otro.
Surgirán otras personas, pero él no a a volver", reconoce García Holgado, que como querellante junto a Fernández constituyó la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica Argentina del que Rivas era presidente honorario. "Perdemos una persona muy importante de la causa, como lo fue también Carlos Slepoy o Paco Lores, presidente de la Federación Gallega. Es un valor que perdemos, y en Argentina somos poquitos para luchar. Lo vamos a extrañar muchísimo".

García Holgado deja una revelación para el final: Darío Rivas quería ser testigo de la exhumación de Franco. "Hasta hace un mes decía que él iba a viajar a España para ver a Franco fuera del Valle de los Caídos. Se nos están yendo víctimas y defensores de víctimas por culpa de esta dilación del Gobierno español. Esta gente se está yendo sin ver justicia", reprocha.


* Artículo aparecido el 16 de abril de 2019 en el diario español Público.

martes, 20 de noviembre de 2018

La jueza argentina que investiga el franquismo ordenó analizar una bandera que podría tener ADN de García Lorca

La jueza argentina María Servini de Cubría, responsable de la única causa del mundo que investiga los crímenes del franquismo, espera el análisis genético de una bandera con la que habría sido cubierto el cuerpo del poeta Federico García Lorca tras su fusilamiento el 18 de agosto de 1936.

La jueza en su despacho durante una entrevista (ADP)
 

El examen está siendo realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), una institución científica no gubernamental reconocida en todo el mundo que desde hace 34 años ha recuperado e identificado en 40 países los restos de personas que murieron o desaparecieron en procesos de violencia política.

A raíz de un artículo publicado en el diario local La Nación, la jueza tomó conocimiento de que un museo privado de la localidad pampeana de Parera (centro del país) atesoraba una bandera en la que se habría envuelto el cadáver del poeta. Un miliciano español que se encontraba en el campo de tiro de Granada donde fue fusilado García Lorca, Domingo Morán, contaba que su jefe había sentido lástima por el cadáver del dramaturgo y había cubierto su cuerpo con el paño antes de empujarlo a una zanja.

Morán, que fue dado de baja del ejército debido a la sordera que le provocó el estruendo de las bombas, emigró al poco tiempo a Argentina. No se sabe cómo obtuvo la bandera. Pero ese trozo de tela, que posteriormente fue lavada por la nuera del miliciano, tiene tres agujeros que supuestamente hicieron las balas y manchas de sangre que podrían corresponder al poeta desaparecido. Al enterarse de su existencia, Servini ordenó allanar el museo El Tordillo y requisó el trofeo.

Una vez obtenga el perfil genético de la bandera, la jueza tiene la pretensión de poder cruzar los resultados con la muestra de algún allegado de García Lorca. En el juzgado argentino son conscientes que algunos familiares no quieren colaborar en esta instancia. No se descarta, entonces, que la magistrada pida exhumar en Estados Unidos el cuerpo de su padre o del hermano. Si se obtiene un ADN masculino, habrá que ver qué correspondencia puede hacerse para intentar obtener un vínculo biológico.

Causa en trámite

A ocho años de su apertura, la causa judicial se encuentra en pleno curso. El expediente ocupa hasta el momento 147 cuerpos, más de 29.200 fosas. El juzgado rebosa de documentación.

La jueza admitió hace unos días como querellante a Women's Link Worldwide. Esta organización internacional consiguió así que se incorporen los crímenes de género como parte de los delitos de lesa humanidad que investiga la jueza, al entender que todas las atrocidades que vivieron las mujeres republicanas, que fueron represaliadas también como manera de escarmentar a sus maridos, se encuadran dentro parte del plan sistemático generalizado y deliberado de exterminio del franquismo.

El abogado de la querella, Máximo Castex, pidió que en la causa figuren como testigos cuatro personas de 83 (dos), 88 y 89 años en el contexto de la denuncia que presentó al sumario esta institución.

Entre tanto, la magistrada recibió un informe del Ministerio argentino de Relaciones Exteriores en el que se confirma que el Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional rechazó las dos últimas comisiones rogatorias enviadas.

En una de ellas se pedía la declaración indagatoria del exministro franquista Rodolfo Martín Villa. A través de su abogado, el propio imputado había pedido en septiembre que la jueza fuese autorizada a viajar a España entre el 22 y el 26 de octubre para que pudiera presenciar su interrogatorio ante un juez español.

En el juzgado de Servini tomaron nota de la predisposición que mostró la ministra de Justicia, Dolores Delgado, cuando aseguró en octubre que el Gobierno de Pedro Sánchez tramitaría todas las peticiones de auxilio que se ajustasen a la legalidad internacional.

Esa declaración de buena voluntad no tuvo eco en la Audiencia Nacional. La respuesta a las comisiones rogatorias de la jueza argentina llegó hace apenas unos días, cuando ya había caducado la fecha estipulada de viaje. El juez José de la Mata denegó la solicitud de su colega argentina en base a un discurso ya conocido: que lo impide la Ley de Amnistía de 1977 y que el delito de lesa humanidad no estaba tipificado en el derecho interno al momento de la comisión de los ilícitos investigados, por lo que no puede aplicarse retroactivamente.

El magistrado español también denegó la comisión rogatoria en la que se pedía documentación relativa a la desaparición y muerte de Federico García Lorca que estaría en poder del Ministerio del Interior.

“El 'no' lo tenemos desde hace rato. Nosotros seguimos”, comentan en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nº 1 de Servini de Cubría. Persistirán en su intento de que declare Martín Villa, uno de los quince imputados que quedan vivos en la causa, y continuarán recibiendo todas las denuncias que se tramiten en Argentina o en los consulados de ese país en España.

* Artículo publicado el 18 de noviembre de 2018 en el diario Público de España.

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