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martes, 28 de octubre de 2025

ANÁLISIS - Milei sale reforzado en legislativas de Argentina de cara al segundo tramo de su gestión

 


El contundente triunfo del presidente argentino, Javier Milei, en las elecciones legislativas nacionales del domingo sorprendió a analistas y consultoras, que buscan entender el significado del respaldo de votantes de todo el país al partido oficialista, La Libertad Avanza (ultraderecha), a pesar de la situación económica y los escándalos políticos que afectan al Gobierno.

El lema electoral del mandatario argentino logró el 40,7 por ciento de los votos a nivel nacional y se impuso en 15 de las 24 jurisdicciones del país. Descolocado quedó el peronismo con su principal sigla, Fuerza Patria, al ubicarse casi seis puntos porcentuales por debajo del oficialismo.

Las elecciones que ponían en juego la mitad de los escaños de la Cámara de Diputados (127) y un tercio de los del Senado en representación de ocho distritos (27), hicieron algo más que castigar a la principal fuerza de la oposición: legitimaron al Gobierno de Milei de cara a la segunda mitad de su mandato, que comenzó hace casi dos años.

FUERZA NACIONAL

Luego de las elecciones, la Libertad Avanza pasa de tener 37 a 93 diputados en la cámara baja y amplía de 6 a 13 sus bancas en el Senado. Aunque no ha conseguido mayoría propia en ninguno de los dos cuerpos, el oficialismo queda en una posición más cómoda para negociar con otros bloques, impulsar las reformas que busca –una laboral y otra impositiva– y blindar los vetos presidenciales ante propuestas de la oposición en el Congreso.

Tras reconocer que no había anticipado esta victoria del presidente argentino, el politólogo Javier Cachés, director de investigación en la consultora Opina Argentina, ponderó –en entrevista con la Agencia Sputnik– que el desempeño del Gobierno es "muy bueno" si se compara con otras elecciones intermedias; más aún cuando desde hacía unos meses se había observado un deterioro en el "humor social" , atribuido a la ralentización de la economía y los escándalos de corrupción que alteraron la campaña.

La victoria de Milei constituye, "desde 2001, el segundo mejor resultado de un Gobierno después del 42 por ciento de apoyo que obtuvo el expresidente Mauricio Macri (2015-2019) en las legislativas generales de 2017", comparó el especialista.

"Es más llamativo aún porque, a diferencia de Macri, que no hizo un ajuste significativo en sus dos primeros años de gestión, este Gobierno ha pasado una motosierra en distintos sectores de la sociedad", valoró.

La misma observación esbozó el politólogo Facundo Cruz, coordinador general del Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires (UBA), al destacar que el presidente consigue los mismos escaños que logró Macri en 2017, pese a que ahora prevalece "una peor percepción social sobre la economía, sobre todo respecto a la futura".

En este nuevo escenario, "La Libertad Avanza queda confirmada como una fuerza nacional, extendida, con apoyos en jurisdicciones clave y crecimiento en otros distritos donde le había costado hacer pie, como La Pampa (centro) y Misiones (noreste)", señaló a Sputnik este investigador y especialista en procesos electorales.

El estupor que predomina entre los especialistas se acrecienta con el resultado en la provincia de Buenos Aires (este), donde el Gobierno nacional quedó medio punto porcentual por encima de Fuerza Patria, la misma fuerza que hace mes y medio, en el mismo distrito, sacó una ventaja de más de 13 puntos a La Libertad Avanza de la mano del gobernador peronista Axel Kicillof.

"La provincia de Buenos Aires muestra que el salto de la participación electoral terminó beneficiando al oficialismo, que capturó votos que en la elección provincial pasada optaron por fuerzas más locales y seccionales. Mientras que en esta última elección legislativa sí logró capitalizar y absorber el voto no peronista", reflexionó Cruz.

INFLACIÓN Y EXTREMOS

La proeza que le permitió al presidente Milei ser validado en la mayor parte del país tiene al menos tres explicaciones.

La principal de ellas tiene que ver con la contención del aumento de precios, el principal trauma de los argentinos en los últimos años.

"Milei ascendió al poder con el mandato principal de bajar la inflación. Y eso, en líneas generales, se ha cumplido: pasamos de dos dígitos mensuales a un 2 por ciento de inflación, que para un país normal es un número altísimo, pero para Argentina, comparado con años recientes, es un número más que positivo", razonó el politólogo.

En tanto, la reactivación del miedo al kirchnerismo, la fuerza que gobernó con los expresidentes Néstor Kirchner (2003-2007), Cristina Fernández (2007-2015) y Alberto Fernández (2019-2023) también ha sido decisiva, aun cuando Fernández, su principal líder, se halle en prisión domiciliaria por corrupción y haya sido inhabilitada a ejercer cargos públicos de por vida.

Fuerza Patria, el sello con el que competía en varias provincias el kirchnerismo, retuvo los 46 diputados que ponía en juego y logró en total 98 escaños, mientras que en el Senado perdió seis y retuvo 24.

"El Gobierno apeló de forma más explícita al miedo, al empoderamiento del kirchnerismo, relacionado con regímenes de alta inflación, de descontrol de presupuesto público, de desmanejo de la inseguridad", resumió el analista.

Según Cachés, para gran parte del electorado la identidad "antikirchnerista" es todavía muy fuerte "aunque Cristina esté presa".

En tercer lugar, planteó el investigador, el presidente recibió un claro voto de confianza, señal de que "expresa algo diferente a toda la clase política tradicional, más allá de los dirigentes que lo rodean".

"Representa un punto de ruptura con todo lo que había antes. Entonces el apoyo al presidente es una manera de sostener el rumbo de cambio, con una idea de que para sus votantes, Milei todavía representa la esperanza de un cambio, la promesa de un futuro venturoso, en un intento por ver el fruto de los sacrificios que se han hecho estos dos años", calibró por su parte Cruz.

NUEVA CONFIGURACIÓN

El menú político no entusiasmó a todos los votantes: la asistencia a las urnas en estas elecciones, del 67,9 por ciento, ha sido la más baja desde el regreso de la democracia, en 1983.

Los legisladores electos en los comicios asumirán a partir del 10 de diciembre, en un escenario en el que quedan desdibujados los gobernadores, seis de los cuales impulsaron un nuevo bloque parlamentario llamado Provincias Unidas, que obtuvo ocho escaños en Diputados.

"Los gobernadores que representan provincialismos, y que se presentaban como una nueva opción de centro a nivel nacional, perdieron en sus distritos contra La Libertad Avanza, y aquellos que no formaron parte y jugaron por su cuenta, también perdieron", resumió Cruz.

"Vamos a volver a una lógica en la que el Gobierno puede negociar con los gobernadores mano a mano, uno a uno, y no enfrentar un bloque homogéneo, sólido y consolidado", dijo.

La polarización que dominó en la campaña caló entre los votantes y desvirtuó la oferta del bloque de los gobernadores, coincidió Cachés.

"Vemos otra vez la muerte de esta oferta de avenida del medio, que cae subsumida ante la lógica polarizadora de dos bandos con identidades fuertes", puntualizó.

Los 31 puntos a nivel nacional que logró Fuerza Patria, en tanto, son un llamado de atención para el kirchnerismo, pues este resultado "desnuda el déficit de liderazgos en el que está metido, con una Cristina que solo representa una minoría muy intensa, sin que haya nada por afuera de ese liderazgo que pueda ampliar la representación en el electorado peronista", consideró el consultor.

El desconcierto por el sentido del voto en estas elecciones muestra un escenario cambiante en el que las lógicas que parecían existir quedan difuminadas.

Milei ha vuelto a sorprender electoralmente a los analistas, como lo hizo en las presidenciales de 2023. Ante los resultados, las categorías para analizar el problema quedaron desactualizadas. Los centros de formación de opinión, en tanto, no han logrado anticipar correctamente el fenómeno y parecen haber estado mirando para otro lado.

Ante una oposición que no supo reaccionar a tiempo y le ha brindado espacio para actuar, el presidente Milei ahora tiene tiempo para rearmar sus fuerzas en el Congreso e impulsar sus proyectos pendientes.

 

* Análisis publicado el 27 de octubre de 2025 en la Agencia Sputnik. 

lunes, 4 de noviembre de 2024

ANÁLISIS - Milei exige disciplinamiento en el intento de apuntalar su liderazgo en Argentina

 "Hay que poner a los propios, que a veces son amigos, conocidos, que están con la ideología adecuada, que te dan la confianza necesaria para llevar a cabo una tarea que implica no traicionar la ideología del presidente". Con esta claridad se expresó Daniel Parisini, uno de los militantes con más llegada dentro del círculo del presidente de Argentina, Javier Milei, e influyente en las redes sociales, al justificar la expulsión de la ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino.

 


 

La eyección de la canciller, una economista sin experiencia en relaciones internacionales, se produjo el miércoles, tras el voto de Argentina en la Asamblea General de Naciones Unidas a favor del levantamiento del bloqueo estadounidense contra Cuba. Aunque había acatado como propio el alineamiento incondicional de Milei a Washington e Israel, Mondino había caído en desgracia meses antes.

La estrategia del Gobierno "es una forma de construcción política típicamente populista de derecha, en su caso muy basada en la confrontación, en la búsqueda de un enemigo interno", explica a la Agencia Sputnik el politólogo Marcelo Falak, especializado en relaciones internacionales, economía e historia.

El arrinconamiento de la ministra fue palpable con la intervención de su ministerio que realizó la hermana del mandatario y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el principal asesor del jefe de Estado, Santiago Caputo.

Mondino quedó cada vez más aislada: fueron desplazados sus colaboradores más cercanos, quedó excluida de viajes al exterior, como el de la cumbre del G7 en Italia, y perdió el control de una agencia de promoción de inversiones que dependía de la Cancillería desde hacía 31 años.

La remoción de Mondino vino con un aviso. "El Poder Ejecutivo iniciará una auditoría del personal de carrera de la Cancillería, con el objetivo de identificar impulsores de agendas enemigas de la libertad", advirtió la Oficina del Presidente al confirmar como nuevo ministro de Exteriores al embajador en Estados Unidos, el también empresario Gerardo Werthein.

El intento de eliminar cualquier disenso quedó en claro con un correo electrónico que envió al cuerpo diplomático hace unos días, en el que advirtió que todos aquellos que no asumiesen las directrices de la actual gestión debían "dar un paso al costado".

El doctor en sociología Gabriel Merino no tiene claro si el Gobierno puso en marcha una caza de brujas, "pero se empieza a enunciar esa idea de purga, que hay que ver hasta dónde puede avanzar".

Este especialista en análisis geopolítico consideró que la estrategia que implementa el presidente sí pretende "atemorizar a distintos sectores del Estado".

"Hay objetivos más de fondo: para avanzar en la idea de alineamiento automático con Estados Unidos y con el Occidente geopolítico, tiene que romper un conjunto de tradiciones, de formación dentro del cuerpo diplomático, que tiene una mirada más multilateral", señala.

Si bien hay un influjo más claro de Occidente, el personal diplomático argentino busca tender también un "vínculo con el sur global con la idea de defender ciertos intereses estratégicos, como el reclamo por las islas Malvinas (ocupadas por Reino Unido), por lo que es importante tener una política coincidente con el conjunto de países del mundo".

"Para desarmar todo eso, avanza esta idea de purga también en otros lugares del Estado", dijo este profesor de la Universidad Nacional de La Plata e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

ENEMIGOS POR DOQUIER

El enemigo declarado es hoy el kirchnerismo, fuerza que gobernó de la mano de los presidentes Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015), una categoría que en la cabeza del actual mandatario también abarca a otros sectores del peronismo; el comunismo, y la izquierda en cualquiera de sus formas.

El viernes, el jefe de Estado acusó a la izquierda de intervenir en todos los ámbitos del país y convertirlo "en un baño de sangre".

"Ese estilo agresivo de construcción política lo resumo en su forma de deconstrucción, en la polarización, en clave populista, escogiendo un enemigo interior", retomó Falak. "Ensalza su figura como un líder carismático, dividiendo a la sociedad con una narrativa de conflicto permanente", añade.

La confrontación constante que exhibe Milei se trasladó a la política exterior del Gobierno con la decisión de romper con la neutralidad histórica en la que navegó la nación sudamericana a la hora de terciar en conflictos ajenos.

"Este giro narrativo, sobre todo en materia de política internacional, se vio en su discurso el 24 de septiembre ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde pareció incorporar elementos más cercanos a las ultraderechas de Brasil, EEUU e incluso de Europa", rememoró Falak.

La nueva impronta de su doctrina no fue formulada "en clave anarcocapitalista, como se supone es su filiación ideológica, sino en clave de soberanismo-antiglobalismo, un poco al estilo del expresidente (de Brasil) Jair Bolsonaro (2019-2023) o (el expresidente de EEUU) Donald Trump (2017-2021)", matizó el politólogo.

En esta nueva configuración es clave el ejército de trolls que tiene acceso a fondos públicos y trabajan incluso dentro de la sede del Ejecutivo para abundar en la agresividad retórica de su líder. En la imposición de una nueva batalla cultural el presidente construye un nuevo paradigma teórico que embiste contra los consensos progresistas, tengan que ver con las minorías, los derechos humanos o el feminismo.

"La política contemporánea en casi todo el mundo cada vez más es más populista para la construcción del poder, y en ese sentido, esa estrategia le resulta tan funcional y eficaz a Milei que lo llevó al poder en una carrera meteórica de dos años entre su elección como diputado y presidente", recordó Falak.

Ese relato es amplificado con los recursos que da el Estado. Ante la huelga nacional de transporte que paralizó al país el miércoles, el Gobierno utilizó las pantallas y los megáfonos de estaciones de trenes, incluso una aplicación gubernamental para realizar trámites y acceder a los servicios digitales estatales, para lanzar mensajes como "los sindicalistas no te dejan trabajar" o "si te obligan a parar, llamá al 134", en referencia al número telefónico del Ministerio de Seguridad que recibe denuncias anónimas.

"Este paradigma comunicacional que le permite niveles de ponderación suficientemente elevados pese a aplicar un ajuste fiscal muy severo, puede ser funcional para la construcción de poder a corto plazo. Pero me genera preocupación respecto al sostenimiento de la república, la división de poderes y la vigencia de un clima de convivencia política pacífica, más allá de los conflictos inherentes a cualquier democracia", advirtió Falak.

En ese nuevo esquema de construcción de poder, el mandatario habilita el vale todo, con tal de aleccionar a los disidentes: amedrenta a sus propios funcionarios, descalifica a artistas, menosprecia a políticos, ataca a periodistas. Señala con el dedo, o con su palabra, y los dardos de los trolls caen en tromba a continuación.


* Análisis publicado en la Agencia Sputnik el 1 de noviembre de 2024.



lunes, 3 de diciembre de 2018

Argentina culmina con un Macri exultante su presidencia del G20


El cónclave del grupo de los 20 países industrializados y emergentes (G20) concluyó en Buenos Aires sin disturbios que restaran protagonismo al encuentro y con un documento final a favor del sistema multilateral de comercio firmado por todos los participantes, incluido EEUU, que encontró el espacio para dialogar con China.


Mauricio Macri, durante la conferencia de prensa con la que cerró la cumbre del G20 (ADP)

 
Hay imágenes que pasan a la posteridad por ser una síntesis, con mayor o menor justicia, de un momento o de un período en particular. Si hubo una durante la cumbre de líderes del G20 que acogió Argentina fue la de un Mauricio Macri emocionado hasta las lágrimas tras el espectáculo con el que fueron agasajados este viernes los presidentes extranjeros en el emblemático Teatro Colón.
Quizás fue porque estaba en éxtasis rodeado de los mandatarios más poderosos del mundo, porque el primer día de deliberaciones de la cumbre había transcurrido con aparente naturalidad, o porque las desafiantes movilizaciones contra el G20 en esta ocasión habían pasado sin desmanes ni desgracias que lamentar. El caso es que los artistas de la representación contestaron a la ovación del público con el grito de “Argentina, Argentina”, y de repente apareció su mandatario conmovido, aclamado, halagado por el momento de gloria, y consciente de que ese instante tan vibrante, tan perfecto, no se repetiría jamás.
Estas horas deben de ser pletóricas para Macri. Hace no tantas semanas reconocía que los últimos cinco meses habían sido de los peores de su vida, consternado porque su política de “inserción al mundo” había sido acorralada por las turbulencias económicas que ponían en tela de juicio su gestión a solo un año de las elecciones presidenciales.
Pero ahora el presidente, que en total mantuvo 17 entrevistas bilaterales en apenas cuatro días, se ha visto respaldado por los jefes de Estado que llegaron hasta Buenos Aires para participar en la primera cumbre del G20 que se celebra en Sudamérica, incluida una cansada Angela Merkel que aterrizó con un día de retraso tras una avería en el avión que la obligó a trasladarse a Madrid para abordar un vuelo de línea.
Concisión en las ambigüedades

Para alivio de los allí reunidos, finalmente emergió este sábado una declaración final de la cumbre más ligera de texto y con las mismas generalidades a favor del libre comercio que la de cónclave de 2017 en Hamburgo. Había sobrevolado el temor de que el encuentro terminase con un portazo de EEUU de mano de su presidente, Donald Trump, El Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico celebrado hace sólo dos semanas en Papúa, Nueva Guinea, no había podido consensuar un declaración final por primera vez desde su creación hace varias décadas, y ni siquiera el G-7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) pudo sumar a EEUU en su documento de cierre tras su asamblea el pasado mes de junio.
Pero en esta oportunidad, el clima teatralmente armónico de las reuniones de alto nivel se tradujo en un texto de 31 puntos que urgió a reformar la Organización Mundial de Comercio (OMC), asumiendo el fracaso de la última conferencia ministerial celebrada precisamente en Buenos Aires en diciembre del año pasado.
El escrito observó además el rechazo de EEUU al Acuerdo de París de 2015 que establece medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, como ya ocurrió en la declaración final que los líderes del G20 consensuaron en Hamburgo.
Por sugerencia del Gobierno de España, único país no miembro del G20 que tiene estatus de invitado permanente, el documento también añadió un párrafo que observó “la importancia de las acciones compartidas para abordar las causas del desplazamiento y para responder a las crecientes necesidades humanitarias". Así se reconocía la existencia de los refugiados y se "enfatizaba la importancia de compartir acciones" para ayudarlos en un acuerdo igual de vago, y por lo tanto, estéril, que el formulado en la cumbre del G20 en 2017, año en que 68 millones de personas tuvieron que huir de sus territorios
Después de que el presidente francés Emmanuel Macron fuera interpelado sobre las revueltas de la víspera en París, el libreto de la cumbre terminó con un epílogo soñado: una cena entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, durante la que acordaron evitar a partir de 2019 nuevos aranceles de los que ya establecieron a sus respectivas importaciones.

* Artículo aparecido el 2 de diciembre en el diario español Público.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Trump vuelve a dar la nota durante la inauguración de la cumbre del G20


El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a acaparar la atención con reacciones fuera de protocolo en el marco de este cónclave que reúne a líderes y presidentes de los 20 países industrializados y emergentes.

Acostumbrado a ser el centro de atención, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha inaugurado su estadía en Buenos Aires con sus salidas de tono habituales y con un horario particular que él maneja a su antojo.

Para empezar la jornada, el mandatario llegó media hora tarde al encuentro bilateral con el anfitrión de la cumbre, el presidente Mauricio Macri, que lo esperaba desde las 6:55 hora local (10:55 hora española) en la Casa Rosada, sede del Gobierno.

Durante su saludo con Macri, Trump expresó su fastidio ante toda la prensa por la traducción simultánea que intervino durante las declaraciones del presidente de argentino. "Le entendí mejor en su idioma que en mi 'interpretación'", observó antes de dejar caer el dispositivo al suelo.

Durante la entrevista, los dos dirigentes “reiteraron su compromiso compartido de enfrentar los desafíos regionales como Venezuela y la actividad económica depredadora china”, según informó después la portavoz del mandatario estadounidense, Sara Huckabee Sanders.

El ministro argentino de Relaciones Exteriores, Jorge Faurie, trató de bajar el tono del comentario en una rueda de prensa posterior, consciente de que China es el segundo socio comercial de Argentina y no es el momento de contrariar al país asiático. “ "No creo que se haya hablado en esos términos”, atinó a decir, visiblemente incómodo. “El adjetivo 'depredador' corre por cuenta de su comunicado”.

Tras entrevistarse con Macri durante 45 minutos, Trump volvió al hotel y firmó junto a su par de Canadá, Justin Trudeau y de México, Enrique Peña Nieta, un nuevo tratado de libre comercio (TMEC) que reemplaza al Nafta, el pacto vigente desde 1994.

Sus colegas se dirigieron entonces al centro de convenciones Costa Salguero, situado a orillas del Río de la Plata, donde el presidente argentino estaba dando la bienvenida a cada presidente extranjero de cara a la inauguración formal de la cumbre.

Es común que la primera actividad del cóclave antes del inicio de las deliberaciones sea el denominado "retiro",  una instancia en el que los presidentes se reúnen a solas durante 90 minutos, sin ni siquiera asesores. Pero Trump no estuvo. Apareció en el último momento, cuando ya terminada la reunión, Macri saludaba al resto de los líderes internacionales invitados al foto.

Trump se acercó, posó para la foto, y tras dirigirse al presidente argentino, siguió de largo, mientras un Macri descolocado lo llamaba infructuosamente para que volviera. La desmentida del canciller pudo ser la razón del desplante al presidente argentino.

Durante su vuelo al país sudamericano, el magnate republicano ya avisó que no se reuniría con su homólogo ruso, Vladimir Putin. Con China está en el aire la posibilidad de que el enfrentamiento comercial escale a mayores, según cómo vaya la cena agendada entre el presidente Xi Jinping y Donald Trump este sábado al término de la cumbre.

Mientras tanto, el Gobierno argentino intenta que la cumbre del G20, su escaparate hacia el resto del mundo, no se desmande por las reacciones impetuosas de sus líderes.

Los primeros traspiés ya corrieron por la parte argentina. Un error de protocolo llevó a que el presidente francés Emmanuel Macron, ante la ausencia de funcionarios argentinos a su llegada al aeropuerto internacional de Ezeiza, saludara a un operario con chaleco amarillo, cuando en Francia acaba de enfrentar un multitudinario movimiento anti protesta contra el alza de impuestos que se identifica justamente con esta vestimenta.

La banda militar argentina también se confundió al momento de recibir al presidente chino Xi Jinping y comenzó a tocar cuando del avión que trasladaba a la comitiva del país asiático descendió el primer funcionario de ese país. “Claro, esto nos pasa a todos, es difícil reconocerlos”, justificó, casi en nombre del Gobierno, uno de los periodistas que transmitía lo sucedido.

Por si fuera poco, el Instituto Nacional de Prevención Sísmica registró este viernes un movimiento telúrico de 3,8 grados en la escala Richter en el sur de la capital argentina y de la provincia de Buenos Aires, algo insólito en esta zona, y advirtió que podría tener lugar en las próximas horas otra réplica más intensa. El nerviosismo se siente en el ambiente.


* Artículo aparecido el 1 de diciembre de este año en el diario español Público.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Argentina recibe la cumbre de líderes del G20 con dudas sobre su operativo de seguridad


El país sudamericano se prepara para el foro internacional del G20 en plena crisis económica y todavía avergonzado por los desmanes de violencia que obligaron a suspender la final de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y River Plate.


Argentina encara con cierto nerviosismo la cumbre de líderes y presidentes de los 20 países industrializados y emergentes (G20) que este viernes y sábado paralizará la ciudad de Buenos Aires. El Gobierno de Mauricio Macri implora para que no haya desmanes en la seguridad del evento después de que tuviera que suspenderse la final de la Copa Libertadores que iban a disputar Boca Juniors y River Plate el pasado fin de semana.
En Argentina los partidos se juegan sin público visitante desde 2013, pero Macri, que fue presidente del club Boca Juniors durante doce años, sugirió alegremente que la final de la copa sudamericana que enfrentaba a los principales rivales del fútbol argentino fuera la excepción. Sus propios funcionarios tuvieron que desautorizarlo, con excepción de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. “Lo de Boca y River parece algo bastante menor al lado de tener 20 presidentes, ocho organismos internacionales y todo lo que implica en seguridad eso”, llegó a decir altanera.
La dos veces suspendida “final del siglo” ya no se celebrará en Argentina tras las agresiones que sufrió el plantel de Boca Juniors cuando su autobús se aproximaba al estadio de River Plate. El sonrojo por el humillante desenlace de la final llegó en un momento de decepción generalizada. Hay quienes interpretan el espectáculo grotesco que se vivió en el fútbol como una metonimia de la decadencia de la sociedad.
El jefe de Gobierno (alcalde) de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, asumió la responsabilidad por todo el Gobierno argentino y puso sobre la mesa la renuncia de su ministro de Seguridad, Martín Ocampo, íntimo del presidente de Boca, Daniel Angelici, a su vez acusado de operar en el poder judicial para Macri.
El contubernio entre políticos, dirigentes de fútbol y fuerzas de seguridad no comenzó el pasado fin de semana pero estalló en el peor momento para Argentina, abochornada por que el partido de fútbol más importante de su historia se deba jugar en otro país.
Unos 200 millones de dólares se ha gastado el país en la organización de esta cumbre con la expectativa de que esta vez no haya sorpresas desagradables que la vuelvan a colocar en primera plana internacional.
Sin fútbol y en recesión
Después de tres años de gestión, el Gobierno tampoco puede presumir de logros económicos: el país se encuentra sumido en recesión, con un desplome de la actividad industrial del 11,5 % en septiembre, la peor caída desde 2002.
En el Ejecutivo todavía se preguntan por qué desde mayo los capitales financieros salieron en estampida de un mercado desregulado a su conveniencia, lo que llevó a que el peso argentino se depreciara 53 % este 2018 y la inflación se disparase al 45,9 % en los últimos doce meses.
Macri recurrió al Fondo Monetario Internacional (FMI) para garantizar el financiamiento de los gastos al menos hasta 2019, último año de su Gobierno, a costa de una deuda pública que escaló a más del 80% del PIB. El Presupuesto 2019, que finalmente sancionó el Congreso y que se cobró buena parte del rédito político del presidente, plantea una recorte en casi todas las partidas presupuestarias, menos en el pago de intereses de deuda.
“Visto desde afuera es una decisión muy dura y difícil, y asumo que el presidente Macri la tomó en función de que no había otra”, señala a Público quien fuera ministra de Relaciones Exteriores entre 2015 y 2017, Susana Malcorra. “Hubiera preferido que no hubiéramos tenido que llegar a esto”.
Los “draconianos” términos del acuerdo con el Fondo conllevan la adopción de algunas medidas “que van a tener impacto y van a ser difíciles”, reconoce la excanciller. “La única pregunta que me puedo hacer desde la distancia es si efectivamente no había ninguna opción, y el presidente asegura que no la había, así que tengo que reconocerle que tiene más elementos que yo”.
En este caso, “lo que hay que hacer ahora es trabajar de manera sistemática para cumplir con lo prometido”, añade Malcorra. “Uno de los problemas que históricamente ha tenido Argentina es el de no siempre cumplir aquello que ha firmado. Ahora es seguir adelante con el compromiso asumido”.
Disputa entre EEUU y China
Argentina hará frente a la cumbre del G20 con la expectativa de facilitar el diálogo entre China y EEUU para que no escale a mayores el conflicto comercial que mantienen ambos países.
Hay un reconocimiento al esfuerzo que Argentina está haciendo en un momento particularmente difícil, y eso genera un espíritu de cómo podemos encontrarle una vuelta”, afirma la exministra. La nación austral puede aquí exhibir “su capacidad de organización al armar todo esto, tender puentes y salir mostrando un profesionalismo y manejo adecuado”.
Pero el éxito real de la cumbre no pasa tanto por Argentina como por la posibilidad de encauzar el enfrentamiento comercial abierto entre China y EEUU. “Será muy difícil avanzar en las otras agendas si no hay cierta descomprensión, si no se genera un espíritu de afecto societario”, reconoce Malcorra, que renunció en junio de 2017 a su puesto para trasladarse a Madrid, donde vive en la actualidad.
Desde el 24 de septiembre EEUU impuso un arancel del 10 % a las importaciones de bienes chinos por 200.000 millones de dólares con la amenaza de elevar el impuesto al 25 % a partir de 2019, mientras que China decretó una tasa de entre el 5 y el 10 % sobre 5.200 productos estadounidenses por 60.000 millones de dólares.
“En todas estas ocasiones hay riesgos y oportunidades”, confía Malcorra. “Hay un riesgo muy grande de que la visión entre EEUU y China no encuentre una convergencia. También es cierto que hay una oportunidad, aunque se va achicando porque la fecha límite del 1 de enero se acerca muchísimo”.
La incertidumbre de lo que pueda ocurrir se acentúa dado que ésta es la última oportunidad de Trump y Jinping para apaciguar posiciones. “Si bien es cierto que todo puede saltar, también es cierto que quizás haya una pequeña ventana que posibilite que lleguen a un acuerdo en los niveles de tarifas para descomprimir la tensión”, concluye la exministra.
A la cumbre que por primera vez se celebra en un país sudamericano acude un menoscabado Emmanuel Macron y la canciller Angela Merkel en representación de una Europa desarticulada que acaba de firmar el Brexit con Reino Unido. También estará el mandatario de Rusia, Vladimir Putin, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya que aunque España no forma parte del G20, asiste de invitada permanente.
Quien ya se encuentra en el país con los inodoros que se hizo traer especialmente de EEUU es el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salman, acusado de cometer crímenes de lesa humanidad en Yemen y de asesinar al periodista saudí Jamal Kashoggi en una denuncia presentada por Human Right Watch ante los tribunales argentinos.
El juez federal Ariel Lijo ordenó este miércoles librar exhortos a Turquía, a Yemen y a la Corte Penal Internacional para determinar si existen procesos en trámite por los hechos denunciados, mientras que el Ministerio argentino de Relaciones Exteriores debe informar sobre las condiciones diplomáticas dispuestas para la cumbre del G20.
El pedido de la ONG estadounidense se ampara en la justicia universal que reconoce la Constitución argentina. Gracias a ese principio, la jueza argentina María Servini de Cubría investiga desde 2010 los crímenes del franquismo en una causa en la que están imputados quince exfuncionarios de la dictadura



sábado, 8 de noviembre de 2014

Argentina somete a escrutinio la complicidad del FMI con la dictadura

Los crímenes de la última dictadura cívico-militar de Argentina (1976-1983) son delitos de lesa humanidad. Y el financiamiento del plan represivo que llevó a cabo el terrorismo de Estado es también otro delito imprescriptible. Por eso el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI) está bajo la mira de la Justicia argentina.


Mario Cafiero, quien interpuso la demanda contra el FMI
Mario Cafiero, en una cafetería de Buenos Aires (A. D)
El fiscal federal Federico Delgado ha elevado un dictamen en el que solicita que se investigue la responsabilidad del FMI con los crímenes del régimen militar y el endeudamiento del país. El funcionario considera "una obviedad" la "complicidad estructural" entre la dictadura y el FMI, y afirma que "entre la represión y las ideas económicas había un nexo genético".

Delgado solicitó en su informe al juez federal Sebastián Ramos que se reúnan y compulsen, con ayuda del Poder Ejecutivo, todos los archivos que intercambiaron con el FMI el Ministerio de Economía, el Banco Central y la representación argentina del organismo durante el periodo de la última dictadura.

"Mientras el terror azotaba la subjetividad de los argentinos hacia adentro, hacia afuera se privilegiaba captar los nuevos vientos de la relación social capitalista que mutaba de su faz industrial hacia la financiera", sostiene la fiscalía.

Delgado renuncia a imputar responsabilidades penales a funcionarios concretos del organismo, así que determinará primero su culpabilidad institucional a fin de "ubicar las instituciones en el devenir de la historia".

Nueve años después

 

El fundamento de este dictamen inédito es un escrito que hace ya nueve años presentó en el Congreso el entonces diputado Mario Cafiero, hijo del histórico dirigente peronista Antonio Cafiero -fallecido hace apenas unos días, por lo que se decretó un duelo nacional-, junto a sus pares Patricia Walsh (hija del escritor argentino desaparecido Rodolfo Walsh) y Vilma Ripoll.

"La deuda externa argentina se multiplicó seis veces en seis de los casi ocho años que duró la dictadura", al pasar "de 7.000 mil millones de dólares en 1976 a 42.000 millones de dólares en 1982, sin que nunca se haya esclarecido debidamente en qué fue empleada"."La dictadura en 1976 era un lúmpen recién llegado al poder, y había claramente una reacción internacional en contra, pero logró romper el aislamiento a través de las coaliciones financieras", explica Cafiero a Público. "El ministro de Economía de aquel momento, José Alfredo Martínez de Hoz, era casi un canciller, porque fue el que extendió los vínculos de la dictadura con el mundo financiero. Era socio de Rockefeller".


Cafiero considera que la violación de derechos humanos no era un objetivo en sí mismo. El plan de exterminio que puso práctica la Junta militar era, en realidad, un modo de intentar disciplinar social y políticamente al país y así instalar un modelo financiero dependiente de la banca internacional y de las inversiones extranjeras.

"Durante la dictadura desaparecieron 30.000 personas" recuerda el denunciante. "Pero al mismo tiempo desaparecieron también 30.000 millones de dólares con mecanismos de endeudamiento, fuga y giro de capitales. Una cosa era necesaria para que sucediera la otra. A partir de la represión se explica que se pudieran torcer las políticas económicas del país".

Argentina comenzó entonces a recibir varios préstamos de la banca internacional privada, "pero para que ella fuera acreedora de la Argentina, primero hubo toda una tarea de los organismos financieros multilaterales", en palabras de Cafiero. "La responsabilidad institucional le cabe a estos organismos por apoyar la dictadura".


Un baño de sangre apoyado por el FMI

 

El ex legislador refiere cómo en uno de los documentos desclasificados por el Departamento de Estado de EEUU se revela la advertencia del subsecretario para América Latina William Roger al secretario de Estado Henry Kissinger sobre el baño de sangre generalizado que estaba por causar la Junta militar. Kissinger ordenó no obstante el apoyo a la dictadura.

En el marco de otra dictadura -que sucedió al Gobierno de Juan Domingo Perón- Argentina ingresó al FMI. Corría el año 1956. "Mi padre fue ministro en 1975 con el Gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón, y ahí consiguió un préstamo de 110 millones de dólares del FMI sin condicionamientos", resalta Cafiero. "El FMI no desembolsó el préstamo hasta el golpe de Estado. En el primer mes de su gestión, el Gobierno militar consiguió que el FMI otorgara el dinero".

Los problemas que hoy atraviesa la economía argentina, entonces, tienen su origen en la matriz económica y financiera instalada durante la dictadura que hasta ahora la democracia no ha puesto en jaque. "Tenemos una monumental fuga de capitales", contempla Cafiero. "En los últimos 10 años se fugaron 95.000 millones de dólares y se pagaron 45.000 de deuda externa. Es decir, 140.000 millones salieron porque ese modelo económico nunca fue revisado".

El FMI al descubierto

 

Quien se ha consagrado como una de las mayores autoridades sobre la deuda externa de Argentina ha sido el historiador y político Alejandro Olmos, quien denunció ante la Justicia, por primera vez y todavía en dictadura (1982), el papel que desempeñó el FMI durante la dictadura. Dieciocho años tuvieron que pasar, con Olmos recién fallecido, para que un juez reconociera la ilegitimidad de la deuda, pero la causa fue archivada por prescripción.

Su hijo Alejandro Olmos recogió el legado de su padre y se convirtió además en asesor del presidente ecuatoriano Rafael Correa, un mandatario que revisó y declaró como ilegítima gran parte de la deuda externa de su país. "En la denuncia que inició mi padre quedó en evidencia que todos los fraudes probados contaron con la anuencia del FMI", relata a este diario.

"Por eso el juez de la causa sostuvo en su sentencia que se habían cometido no menos de 477 delitos en relación al endeudamiento externo, y que esto 'no podía pasar desapercibido a las autoridades del Fondo Monetario Internacional que supervisaban las negociaciones".

Olmos es escéptico en cuanto al impacto que puede tener el dictamen del fiscal Delgado. "Aun reconociendo la labor del fiscal, todas sus presentaciones anteriores no han sido tomadas en cuenta por el juez interviniente", razona. "Además, él no ha impulsado acciones como pedir la nulidad de los actos ilícitos de la dictadura conforme lo establece la legislación civil".

"Hoy seguimos pagando una deuda que en realidad es la vieja deuda de la dictadura, pero refinanciada"Por eso el problema con el FMI, a su juicio, no se circunscribe al ámbito exclusivo de la Justicia. "Las actuales autoridades, como los anteriores Gobiernos democráticos, no sólo no han cuestionado las deudas de la dictadura, sino que han cumplido escrupulosamente con los compromisos contraídos por ella", sentencia. "Hoy seguimos pagando una deuda que en realidad es la vieja deuda de la dictadura, pero refinanciada".


* Artículo aparecido el 3 de noviembre de 2014 en el diario español Público.

martes, 28 de octubre de 2014

Tabaré Vázquez queda a un paso de la presidencia de Uruguay

Con casi el 100 % de los votos escrutados, la Corte Electoral en Uruguay ha confirmado al expresidente Tabaré Vázquez, candidato de la coalición oficialista del Frente Amplio, como el candidato más votado con el 47,9% de los votos, mientras que su contrincante del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, ha obtenido el 30,96%. 

El expresidente y candidato presidencial uruguayo por el Frente Amplio Tabaré Vázquez, este domingo. EFE
Tabaré Vázquez (EFE)

Por primera vez en 60 años, en Uruguay, un partido consigue por tercera vez consecutiva la mayoría parlamentaria. Las dos cámaras del Parlamento se renovaban en su totalidad para elegir a los 99 miembros de la Cámara de Representantes y a los 30 del Senado. El Frente Amplio ha salvado el consenso parlamentario manteniendo sus 50 escaños en la Cámara baja, y si gana el balotaje, se asegurará lo mismo en el Senado.

Un resultado muy similar consiguió el mandatario José "Pepe" Mujica en la primera vuelta de las elecciones de 2009, así que el Frente Amplio no ha sufrido un gran desgaste en estos últimos cinco años.

El presidente saliente, cuya popularidad desde marzo ha ido en aumento hasta llegar al 62%, era consciente del escenario "difícil" que se podía abrir para la coalición gobernante en el Parlamento, y aceptó encabezar la lista al Senado por su sector dentro del Frente Amplio, el Movimiento de Participación Popular. Este grupo continúa siendo la primera fuerza del oficialismo con seis senadores. El sector de Danilo Astori, el Frente Líber Seregni, sale debilitado con respecto a 2009 y se conforma con tres bancas.

Quien no ha tenido un mal desempeño ha sido el Partido Independiente, que con el 3,07% de los votos añade un escaño más a los dos que ya tenía en la Cámara baja, y además podría llegar a entrar en el Senado. Este partido, que se define de izquierdas, se tomará una semana para definir su apoyo a Vázquez o a Lacalle, aunque el Frente Amplio ha descartado por ahora buscar alianzas que refuercen su posición de cara a la segunda vuelta.

Otra victoria que pueden adjudicarse el Frente Amplio y el Partido Independiente es el rechazo al proyecto de reforma constitucional para bajar la imputabilidad penal de los 18 a los 16 años que se sometía a consulta popular. 

La segunda vuelta de las elecciones, obligatorias para los 2,6 millones de uruguayos habilitados para votar, se celebrará el último domingo de noviembre.


Del otro lado

 

Luis Lacalle Pou, hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995), ha sucedido a su padre en su intento en 2009 de llegar al poder de mano del Partido Nacional. Los blancos, como se los denomina tradicionalmente, han dejado atrás en número de votos al Partido Colorado liderado por Pedro Bordaberry, que consiguió el 14% de los votos.

Bordaberry también es hijo de otro mandatario uruguayo, el fallecido Juan María Bordaberry, con la diferencia de que este último decidió saltarse los mecanismos democráticos que lo habían llevado al poder, y en 1973 dio un autogolpe de Estado que instauró la última dictadura que sufrió Uruguay (1973-1985). 

Su hijo Pedro fue candidato presidencial en 2009, pero se tuvo que conformar, en aquella ocasión, con el 17% de los sufragios. Con el 12,8% de los votos en estas elecciones, Bordaberry ha llevado a su partido al segundo peor descalabro de su historia. A pocos minutos de conocer su derrota, Bordaberry anunció este domingo que trabajaría "cada hora de los próximos 34 días" para que gane el balotaje Lacalle Pou, que con 41 años pretende ser considerado "aire fresco" contraponiendo su juventud a la longevidad que achaca a Tabaré Vázquez, de 74 años, y al presidente uruguayo, de 79.

"Por la positiva" fue el eslogan de la campaña electoral de Lacalle, decidido a no responder a provocaciones, pero sí a realizarlas. Famosa fue su cabriola gimnástica que realizó al colgarse de costado a un poste de la calle, con un llamado a su contrincante: "Díganle a Tabaré que lo espero en esa bandera", o cuando aseguró que de llegar al Gobierno, convocaría un "consejo de ancianos" formado por expresidentes.

Pese a su juventud, Lacalle arrastra su pertenencia a la vieja partidocracia representada por el Partido Nacional, que junto al Partido Colorado, sostuvieron su hegemonía en el poder durante casi dos siglos hasta la victoria del Frente Amplio en 2004. Tampoco puede despegarse demasiado de la imagen de su padre, derrotado por Mujica en las elecciones presidenciales en 2009, que dos décadas atrás desplegó desde el Ejecutivo un programa avasallador de reformas neoliberales.

Lacalle, que se reconoce como liberal y conservador, no ha dicho inspirarse en la trayectoria política de su padre, pero critica la inversión "asistencialista" del Gobierno aunque hoy Uruguay sea el segundo país con menos pobreza de América Latina y el primero con menos indigencia. También asegura que de llegar a presidente, derogará parte de la ley aprobada por el Gobierno de Mujica que ha legalizado la marihuana en Uruguay.


Uruguay quiere abrirse hueco

 

El Frente Amplio, desilusionado con el Mercosur por la dificultad que tienen países pequeños como el suyo en conseguir acuerdos de integración que lo beneficien en su política comercial, comenzó con Tabaré Vázquez en 2006 a coquetear con un posible Tratado de Libre Comercio con EEUU. Aquel intento fue fraguado por el malestar interno del partido y por la oposición popular, pero Mujica, que no quiere renunciar al Mercosur, reconoce que tampoco pueden permanecer en él "vegetativamente", y ya comenzó a otear otros mercados como los de China, Europa y EEUU.

La victoria de la presidenta Dilma Rousseff en la segunda vuelta de las elecciones brasileñas, no obstante, ha sido una de las grandes noticias de alegría que ha recibido el Gobierno este domingo.  Brasil es uno de los socios políticos y comerciales más importantes para Uruguay,  que últimamente no consigue una relación tan fluida con Argentina.

Con la más alta tasa de empleo que haya registrado la historia del país, Uruguay comienza a despedirse de José Pepe Mujica, que dejará el Gobierno el 1 de marzo de 2015 para que su sucesor gobierne por los siguientes cinco años. 

* Artículo aparecido el 27 de octubre de 2014 en el diario español Público.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

"La situación en Libia dista mucho de ser estable"


Waleed Saleh, un profesor iraquí, analiza el ataque al consulado de EEUU en Bengasi que terminó con la vida del embajador Christopher Stevens y otros tres funcionarios 

Saleh también reflexiona sobre las posibles consecuencias de este incidente, las repercusiones en Medio Oriente, la islamización de los países árabes y la situación actual de Irak.

El profesor iraquí, doctor por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en Estudios Árabes e Islámicos y profesor titular en este departamento, éxplicó a Infobae América que los islamistas en Libia quieren poner contra la cuerda al Gobierno actual, "sobre todo por sus relaciones con Estados Unidos".

"Imagino que la tensión subirá, sobre todo por los grupos violentos y armados, pero espero que no se extienda a otros países árabes", dijo al hablar sobre la proliferación de armas en Libia. "Siempre hay que pensar que son grupos sectarios y que no representan a las sociedades musulmanas", sostuvo.

Una fila interminable acude a despedir a la leyenda de rock argentino Indio Solari

Centenares de miles de personas hacen cola desde la capital argentina y a lo largo de unos 10 kilómetros hacia e l Parque Domínico del munic...