Mostrando entradas con la etiqueta Unasur. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Unasur. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿Dónde está la Unasur?

El 11 de marzo entró en vigor el Tratado Constitutivo de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), lo que otorgó al bloque una entidad jurídica que acaba de estrenar en la más absoluta indiferencia. Tampoco parecen querer otra cosa. La revolución que ha pasado ya por varios países del mundo árabe, y el terremoto, tsunami y posterior alarma nuclear que sacude todavía hoy Japón eran ocasiones perfectas para obtener un reconocimiento que no dependiera de un documento en particular sino de la posición del bloque dentro de la comunidad internacional como actor de primera línea de todo aquello que sucede.

Pues no. La información la copan la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y el G-8, que ya sabemos que están ahí, y para lo que sirven. Su incidencia en cualquiera de los acontecimientos de las últimas semanas es superfluo, casi declamatorio, un recital de frases expelidas con un único propósito: ocupar un titular, y ser parte importante de cuanto acontezca, así tengan que retirar su cariño y apoyo a “grandes amigos” que de repente han pasado a ser dictadores ante su inminente caída, o así tengan que quedar en el ridículo matizando un teórico entusiasmo por la asumida defenestración de Muammar Gadafi que luego no pasa por tal.

Luego están los pequeños gestos del día a día, como los de la UE, que ha decidido respaldar institucionalmente (otro tipo de respaldo no había) al recién creado Consejo Nacional de Transición, de los sublevados como “interlocutor político” veremos en cuánto tiempo cambian de opinión, o los de la ONU, que como supuesto garante de la legalidad internacional no hace mucho, pero a la hora de hablar, habla, y condena todo lo que haya que condenar. “La matanza de personas inocentes desarmadas es un crimen contra la humanidad”, dice el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, sobre la matanza de civiles en Libia. “Los perpetradores deben ser llevados ante la justicia”. “Hágase”, faltaría añadir.

Los hay quienes se conforman con la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad el 27 de febrero, que establece una serie de sanciones contra el Gobierno de Gadafi –misma postura ha adoptado Estados Unidos y la Unión Europea–, pero mientras tanto, la institución que más clamaba por instaurar una opinión propia, que apoyaba los intereses del Sur frente a los del Norte, que rechazaba la tendencia del pensamiento único , es decir, la Unasur, parece que no tiene en estas semanas voz propia para instaurarse con independencia y carácter en los foros internacionales.

Con la tragedia en Japón, apenas enviaron una humilde resolución al Gobierno del primer ministro japonés, Naoto Kan, para ofrecer "el apoyo que los países de Unasur puedan entregar a Japón, según la demanda que el propio gobierno del Japón pueda realizar”.

Y ahí queda todo. Ninguna otra declaración, ninguna opinión sobre las centrales nucleares (Brasil, Argentina y México tienen, cada uno, dos plantas en sus territorios), ningún debate sobre lo que ha sucedido en Egipto, en Túnez, en Bahrein, en Argelia o en Marruecos. Los cancilleres de la Unasur ni siquiera aprovecharon su encuentro del 11 de marzo para lanzar a su institución al ruedo internacional para convencer a la opinión pública de su pertinencia como organización relevante en los asuntos de peso que afectan al mundo. Sobre todo ellos, que son los que claman por la defensa de los más débiles, por el Sur excluido, por las regiones oprimidas. Hasta ahora, sólo han hecho gala de una prudencia diplomática que los ha dejado en el más silencioso olvido.


sábado, 2 de octubre de 2010

La Unasur cierra filas en torno a Correa

En el recuerdo estaba el golpe de Estado de Honduras del 28 junio de 2009, y en la retina, las movilizaciones de miles de ecuatorianos que se acercaban al hospital Metropolitano de Quito, donde su presidente Rafael Correa estaba retenido por policías sublevados. El peligro que vivía Ecuador tuvo su reacción instante en toda América Latina.

Los mandatarios de los países miembros de la Unasur ya tenían decidido a media tarde del jueves viajar a Buenos Aires, ante la dificultad de poder encontrarse en Ecuador. La condena del bloque regional se impuso de inmediato, y ayer por la mañana, los cancilleres de los países miembros de Unasur viajaban a Quito para manifestar su respaldo a Rafael Correa.

En su declaración final, los Jefes de Estado exigieron que los “responsables de la sonada golpista sean juzgados y condenados”, y advirtieron que no iban a tolerar “cualquier nuevo desafío a la autoridad institucional ni intento de golpe al poder civil”, bajo pena de cerrar fronteras, suspender el comercio, el tráfico aéreo, y la provisión de energía entre otros servicios.

El encargado de leer el comunicado, pasadas las tres de la madrugada en Argentina, fue el ministro de relaciones exteriores argentino, Héctor Timerman, que alertaba ayer en los medios locales de que había “varios países, a los que no voy a nombrar, que están en la mira de una conspiración para derrocarlos”.

Según el canciller, lo que se vivió el pasado jueves no fue “un golpe policial, como lo quieren disfrazar los golpistas”, sino una situación “bien preparada”, en la que “el ex presidente [ecuatoriano Lucio] Gutiérrez (2003-2005) estaba involucrado”.

Chávez también compareció ante la prensa antes de abandonar Buenos Aires para exigirle a Estados Unidos que “no siga metiendo sus viejas manos imperiales en este continente”. Según el presidente venezolano, Estados Unidos financia “con millones y millones de dólares a movimientos de la extrema derecha para desestabilizar a los gobiernos de los países de la alianza bolivariana (ALBA)”.

* Artículo aparecido el 1-09-2010 en el diario español Público.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La Unasur boicoteará la cumbre de Madrid si asiste Honduras*

La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) se niega a pasar página con el golpe de Estado de Honduras, así sea a costa de enfrentarse con Europa. Prueba de ello es la advertencia que ha lanzado el mandatario ecuatoriano y a la vez presidente pro-témpore del bloque, Rafael Correa, sobre la posibilidad de que varios países de la región no acudan a la cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, prevista para el próximo 17 y 18 de mayo en Madrid, si asiste también Honduras.

No se pueden legitimar elecciones bajo la égida de una dictadura, y no se pueden asentar precedentes de esa naturaleza”, indicó Correa al término de la cumbre de la Unasur celebrada el pasado martes en Argentina.“En Honduras se expulsó del país a punta de balloneta a un presidente constitucional y es como si no pasara nada”, precisó

El jefe de Estado ecuatoriano subrayo la “ligereza” en la que había incurrido el Gobierno español al incluir a Honduras en el encuentro sin haber consultado antes a la Unasur. Todos los países que integran el organismo, savo Perú y Colombia, rechazan el Gobierno hondureño de Porfirio Lobo elegido en los comicios del pasado noviembre.

Correa recordó además que Honduras sigue expulsado tanto de la Organización de Estados Americanos (OEA) como del Sistema de la Integración Sudamericana (SICA) tras el golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009. “No es gratuita la oposición al Gobierno hondureño”, señaló.

El canciller hondureño Mario Canahuati confirmó ayer, en cambio, que su país estará presente en el encuentro porque “estamos formalmente invitados por el presidente Zapatero”.


* Artículo aparecido el 05-05-2010 en el diario español Público.

Una fila interminable acude a despedir a la leyenda de rock argentino Indio Solari

Centenares de miles de personas hacen cola desde la capital argentina y a lo largo de unos 10 kilómetros hacia e l Parque Domínico del munic...