| Miembros de la Ejecutiva de podemos durante la marcha del 24 de marzo en Buenos Aires (A.D.P) |
| Manifestación en la Plaza de Mayo de Buenos Aires por la memoria y la justicia (A.D.P) |
| Miembros de la Ejecutiva de podemos durante la marcha del 24 de marzo en Buenos Aires (A.D.P) |
| Manifestación en la Plaza de Mayo de Buenos Aires por la memoria y la justicia (A.D.P) |
La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) se niega a pasar página con el golpe de Estado de Honduras, así sea a costa de enfrentarse con Europa. Prueba de ello es la advertencia que ha lanzado el mandatario ecuatoriano y a la vez presidente pro-témpore del bloque, Rafael Correa, sobre la posibilidad de que varios países de la región no acudan a la cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, prevista para el próximo 17 y 18 de mayo en Madrid, si asiste también Honduras. “No se pueden legitimar elecciones bajo la égida de una dictadura, y no se pueden asentar precedentes de esa naturaleza”, indicó Correa al término de la cumbre de la Unasur celebrada el pasado martes en Argentina.“En Honduras se expulsó del país a punta de balloneta a un presidente constitucional y es como si no pasara nada”, precisó
El jefe de Estado ecuatoriano subrayo la “ligereza” en la que había incurrido el Gobierno español al incluir a Honduras en el encuentro sin haber consultado antes a la Unasur. Todos los países que integran el organismo, savo Perú y Colombia, rechazan el Gobierno hondureño de Porfirio Lobo elegido en los comicios del pasado noviembre.
Correa recordó además que Honduras sigue expulsado tanto de la Organización de Estados Americanos (OEA) como del Sistema de la Integración Sudamericana (SICA) tras el golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009. “No es gratuita la oposición al Gobierno hondureño”, señaló.
El canciller hondureño Mario Canahuati confirmó ayer, en cambio, que su país estará presente en el encuentro porque “estamos formalmente invitados por el presidente Zapatero”.
* Artículo aparecido el 05-05-2010 en el diario español Público.
“Queremos saber si nuestra Justicia será capaz de atravesar esta prueba para saber si vivimos en democracia”, dijo ayer Fernández en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, fecha declarada feriado nacional bajo la gestión del ex presidente Néstor Kirchner.
La jefa de Estado criticó además a quienes “hicieron alusiones a olvidar el pasado”, en posible referencia al ex presidente Eduardo Duhalde, que ha propuesto un plebiscito para decidir sobre la continuidad de los juicios a represores. “No se juzga el pasado, sino delitos concretos contra hombres concretos”, indicó la mandataria.
El acto oficial de esta jornada se realizó en el predio de la ex Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), en donde funcionó uno de los centros clandestinos más crueles de la dictadura. Se estima que allí estuvieron secuestradas unas 5.000 personas, de las cuales apenas sobrevivieron un centenar.
Precisamente uno de los suboficiales que allí trabajaron fue detenido el pasado lunes. Se llama Carlos Galián, y está acusado de 600 delitos de lesa humanidad. Él era el encargado de custodiar a las embarazadas que habían sido detenidas, y de trasladar a los prisioneros a los aviones de la muerte, que luego sobrevolarían el Río de la Plata para hacer desaparecer los cuerpos.
* Artículo aparecido el 25-03-2010 en el diario español Público.
Estados Americanos, José Miguel Insulza, se ha encargado de tirar por tierra la exigua confianza que trató de granjearse su institución en la crisis de Honduras. Después de las elecciones ilegítimas del 29 de noviembre rechazadas por la inmensa mayoría de los países de América Latina – excepto Colombia, Perú, Costa Rica y Panamá-, Insulza no ha podido seguir más con el juego de la diplomacia que le permitía hasta ahora quedar bien con todo el mundo.Se celebraron los comicios en Honduras con la oposición del presidente legítimo Manuel Zelaya y con una abstención que en los primeros días se anunció como espectacular –entre el 65 y 70%– y que ahora según el Tribunal Supremo Electoral se sitúa en menos del 40%. Zelaya no sabe ya cómo gritar que es un fraude más que se presenta ante la comunidad internacional con todos los ropajes de una legalidad de la que carece: “No se dejen engañar por este proceso de elecciones que deja libre al golpe de Estado”, dijo.
Y en este momento tan frágil, ha venido Insulza a ningunear la postura de la mayoría de sus miembros, que no reconocen las elecciones, para alinearse con Estados Unidos. Eso es al final lo importante. En vez de actuar como representante de una OEA en la que existe se entrada una discrepancia, el secretario general ha dicho que “el presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, está en la "mejor posición" para “reiniciar la restauración” de la democracia y “separarse” del golpe de Estado.
Luego se contradice a sí mismo y dice que la OEA no tiene un “veredicto definitivo” sobre los comicios porque no ha enviado observadores. Entonces, ¿cómo se permite el dar por válido el resultado? ¿Por qué no ha estallado un escándalo de aúpa por sus declaraciones?
Hay algo que no se debería perder de vista en todo este conflicto que se ha prolongado por casi medio año. Los medios en general ya ni lo comentan, sea por malicia o cansancio. Primero, que las elecciones eran parte del Acuerdo de Tegucigalpa/San José, firmado el 30 de octubre, por el que entre otras condiciones el Congreso debía restituir a Zelaya en el poder. Pero la Cámara votó en contra.
Exactamente, en el punto 5 de aquel pacto fallido se decía lo siguiente: “el Congreso Nacional, como una expresión institucional de la soberanía popular, en uso de sus facultades, en consulta con las instancias que considere pertinentes como la Corte Suprema de Justicia y conforme a ley, resuelva en lo procedente en respecto a retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio hasta la conclusión del actual periodo gubernamental, el 27 de enero de 2010”. 
Lo que hizo el Congreso es punible. “El Congreso Nacional no tiene ninguna facultad legal para suplantar la soberanía popular y destituir al presidente. Al contrario, esto es un acto tipificado como delito de alta traición a la patria, el cual es imprescriptible”, recordó Zelaya.
Pero no hay que olvidar una segunda parte. Este acuerdo al que Zelaya se rebajó convertía a los representantes de Micheletti en interlocutores válidos, como si no tuvieran legitimidad para estar en el Gobierno pero por arte de magia sí gozaran de ella para firmar un acuerdo. ¿Pero no era que no se podía negociar con los que perpetraban un Golpe de Estado porque era admitir una legalidad de la que carecen?
El secretario de la OEA, con Estados Unidos a la cabeza y con los acólitos latinoamericanos de faldón –entre los que no podían faltar los países de Álvaro Uribe y Alan García– se ha pasado estos dos aspectos por alto. Peor aún, Insulza ha dejado de disimular y ha mostrado por qué la OEA, con Estados Unidos dentro, no sirve para representar a una América Latina soberana. Siempre tendrá que dar explicaciones al supremo. El resto son cuestiones secundarias. Hasta los golpes de Estado.
Tratar de comunicarse con el presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya, no es tarea fácil. Él mismo se encarga de advertirlo nada más comienza a hablar con Público: "Hay interferencias electrónicas, nos están cortando las llamadas", dice con voz pausada. "Estamos sometidos a unos ataques de ondas muy fuertes". Aunque ya lleva más de una semana en la embajada brasileña de Tegucigalpa, y pese a que el presidente de Brasil, Lula da Silva, lo considera un "huésped de honor", Zelaya teme las consecuencias que se deriven de las agresiones que llegan de fuera. El pasado viernes, los militares lanzaron gases tóxicos dentro del edificio, y ayer un helicóptero se dedicó a sobrevolar la zona en lo que ha sido considerado una actitud intimidante, según denunció a este periódico Rasel Tomé, secretario de la Comisión de Alto Nivel de Diálogo, y refugiado en la sede diplomática junto al presidente.
Zelaya sabe que está siendo acorralado. Por eso, el presidente depuesto no se entretiene en explicar cómo se encuentra y denuncia el cierre de Radio Globo y Cholusat Sur. "Fueron asaltados, allanados en sus oficinas. Fue amenazado el personal, confiscados los equipos, desmanteladas las instalaciones", comenta.
El asedio al que está sometido Zelaya tiene una intención muy clara que él reconoce: "Están tratando de amedrentarnos. Hay una movilización militar muy grave", indica. "Esto es una barbarie, una tragedia que está viviendo el pueblo hondureño".
Por eso la petición del presidente parece casi una súplica: "Estamos haciendo esta denuncia ante la comunidad internacional. Que hagan lo que tienen que hacer, preservar para los hondureños su libertad, también para los que estamos aquí en la embajada". Hace una pausa y finaliza: "Pedimos la protección de la vida de muchas personas que están aquí, que temen un ataque. Es un golpe de Estado cruento".
Artículo para Público
“Tenemos que comunicar que la resistencia popular contra el golpe de Estado seguirá movilizada”. El dirigente campesino Rafael Alegría, uno de los líderes de la resistencia popular contra el Golpe de Estado, deja traslucir cierta emoción al pronunciar estas palabras. “Barrios, colonias, ciudades, departamentos, municipios... en todas partes del país está presente la movilización popular. Pero las Fuerzas Armadas están reprimiendo al pueblo”.
No puede salir de su casa ni acudir a la embajada de Brasil, en Tegucigalpa, para reunirse con el presidente Manuel Zelaya. La viceministra de Relaciones Exteriores, Beatriz Valle, espera órdenes del Gabinete para coordinar una acción conjunta con todos los ministros aislados y así salir juntos. Entre tanto concedió esta entrevista:
A un mes del derrocamiento del presidente hondureño Manuel Zelaya, Estados Unidos revocó cuatro visados del Gobierno de facto, a lo que se suma la suspensión de la ayuda militar y de desarrollo que la Administración Obama estableciera hace unos días como sanción al régimen de Roberto Micheletti. El embajador de Honduras ante Estados Unidos, Enrique Reina, concedió la siguiente entrevista desde Washington para explicar la situación que atraviesa su país en estos momentos.
La canciller hondureña, Patricia Rodas, es una de las autoridades del Gobierno de Zelaya que más se ha movilizado contra el golpe de Estado en su país. Desde Managua concede la entrevista a Público por teléfono.
Si el documento que aquí se muestra es verídico, podría confirmarse que la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa solicitó apoyo económico a todos sus miembros para "llevar a cabo una estrategia comunicacional y cívica". Cómo debería desarrollarse este llamado, no acaba de explicarse. Pero sí se explican sus motivaciones.
La Comunidad Andina de Naciones (CAN), la ONU, la UE y el Grupo de Río han condenado el golpe de Estado en Honduras y exhortan a que se restablezca la legalidad constitucional. Otras instituciones como la OEA, el Movimiento de Países No Alineados, el Sistema de la Integración de Centroamérica (SICA), el ALBA, el Mercosur, la Unasur y países con iniciativa propia como EE.UU., Brasil y España, ya han anunciado que sólo reconocerán a Manuel Zelaya como presidente legítimo. Así las cosas, el presidente de facto nombrado por el Congreso, Roberto Micheletti, se ha chocado de bruces con un rechazo internacional que sólo va en aumento.
Globo Honduras fuera sacada del aire durante 36 horas, sus periodistas tuvieron tiempo de denunciar que el 95% de los medios de comunicación que seguían abiertos no transmitían información sobre el golpe. A cambio nos hemos encontrados otros de repercusión mundial, como la CNN o al diario español El País, que parecían resignarse y que ya daban por hecho que el “nuevo presidente” o que el “nuevo Gobierno” de Honduras “debían” estar en el poder hasta que terminara el mandato de Zelaya en enero de 2010. La CNN tenía incluso el descaro de catalogar el golpe de Estado como “sucesión forzada”.
Releo el artículo de El País en el que explica que Zelaya pretendía reformar la Constitución para prolongar su mandato cuatro años más. Luego acudí a la entrevista que realizara el mismo diario al presidente, y en donde el dirigente insistía en que no tenía ninguna intención de perpetuarse en el poder.
El Congreso Nacional de Honduras ha nombrado como presidente de facto a quien hasta ayer era titular de esta Cámara, Roberto Micheletti. Apoyado por el Poder Judicial, por el Congreso y por el Ejército, Micheletti ha prometido que cumpliría con la Constitución y la ley, y para demostrar su respeto a la democracia, ha decretado el toque de queda durante 48 horas. También le ha dado tiempo a despreciar el ALBA, mientras los dirigentes de Ecuador, Venezuela y Nicaragua, integrantes de la Alianza Boliviariana, se han apresurado a recibir en Managua al presidente legítimamente electo de Honduras, Manuel Zelaya.
de Estado, y esto es lo peor, ya lo denunció el pasado viernes el presidente Manuel Zelaya, pero la mayor parte de la prensa hizo como si oyera llover. O sea, nada. En un programa de televisión, el presidente hondureño ya había avisado el viernes de lo que hoy a la mayoría pilla por sorpresa: “Ya se ha desencadenado un golpe de Estado en Honduras”.
o. La denuncia del golpe de Estado que ya estaba en marcha se puede encontrar en el relleno de una noticia que lleva por titular: “Honduras, la consulta sigue adelante”. Que el dirigente de un país alarmara sobre un golpe militar era púramente anecdótico.Centenares de miles de personas hacen cola desde la capital argentina y a lo largo de unos 10 kilómetros hacia e l Parque Domínico del munic...