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domingo, 25 de marzo de 2018

Argentina vuelve a llenar las calles en el 42 aniversario del golpe de Estado

Asistieron a la manifestación Pablo Iglesias, que acompañó a Madres de Plaza de Mayo en esta masiva concentración, y otros cuatro dirigentes de Podemos: Noelia Vera, Miguel Urbán, Rafael Mayoral y Pablo Bustinduy.
 
Miembros de la Ejecutiva de podemos durante la marcha del 24 de marzo en Buenos Aires (A.D.P)

Es una estampa que se repite cada año, pero no por ello pierde emoción. Lo vivieron en carne propia cinco integrantes de la Ejecutiva de Podemos, incluido su líder, Pablo Iglesias. Centenares de miles de personas se movilizaron este sábado en el centro de la capital argentina para recordar a los 30.000 detenidos-desaparecidos que causó la última dictadura cívico-militar (1976-1983).

“Es muy emocionante estar en Argentina, un pueblo que ha sabido dar una lección a nivel mundial de lo que representa la lucha por la memoria histórica y la memoria democrática”, admitía el secretario general de Podemos antes de sumarse a la columna de Madres de Plaza de Mayo. “Marchar con ellas es el mayor honor que puede recibir un demócrata”.

Junto a las entidades de derechos humanos, Iglesias confluyó en la histórica Plaza de Mayo a la que asoma la sede del Gobierno y que cuatro décadas antes, en pleno terrorismo de Estado, visitaban cada jueves unas mujeres para reclamar a la junta militar por sus hijos desaparecidos.

“Ojalá en nuestro país se pudieran sentar en el banquillo y tuvieran un juicio justo los responsables de torturas y de desapariciones”, reflexionaba el líder de Podemos antes de apreciar, desde el escenario situado en la plaza, la inmensa muchedumbre que 42 años después del golpe de Estado sigue exigiendo verdad, justicia y reparación.

En medio de la multitud, observaba su alrededor el diputado Rafael Mayoral. “Es una marcha espectacular”, describió a Público el responsable de Sociedad Civil y Movimientos Sociales. “Es un ejemplo para el mundo el compromiso de un pueblo contra la impunidad y en defensa de los derechos humanos”.
Noelia Vera: "Siento un poco de envidia sana y bonita por ver esta movilización de jóvenes y mayores"

“Siento un poco de envidia, sana y bonita, por ver esta movilización de jóvenes y mayores. Estoy alucinando con esa transversalidad de generaciones”, reconocía también la diputada Noelia Vera, secretaria de Participación Ciudadana.

La dirigente de Podemos, que vivió ocho meses en Buenos Aires, asume todavía con cierta rabia la historia sobre el franquismo que le dieron a conocer en el colegio. “Me doy cuenta de que nos han contado la historia al revés de lo que ha sido, mientras seguimos en España en una situación de bloqueo con los partidos mayoritarios en relación a la memoria y las consecuencias de la dictadura”, afirmó.

Manifestación en la Plaza de Mayo de Buenos Aires por la memoria y la justicia (A.D.P)

Diferencias entre Argentina y España


Mientras la justicia argentina tramita 599 causas en las que en total son investigadas 2.485 personas por delitos de lesa humanidad, en España el PSOE, el PP y Ciudadanos votaron esta semana contra la modificación de la Ley de Amnistía de 1977 para juzgar los crímenes imprescriptibles del franquismo, pese a las recomendaciones de Naciones Unidas.

“Por eso es simbólico estar aquí, con un pueblo que ha podido juzgar a sus criminales, que se ha movilizado para ello, y que ha demostrado que no es un problema de abrir viejas heridas, sino justamente de poder cerrarlas”, expresó por su parte el eurodiputado Miguel Urbán.

Precisamente por el principio de justicia universal, Argentina es también el único país del mundo que investiga desde hace ocho años los crímenes franquistas, lo que la convierte “en un modelo de inspiración”, sostuvo Urbán.

Reunión con la jueza Servini


Algunos dirigentes de Podemos se reunirán este lunes con la jueza María Servini de Cubría, instructora de la causa.

“Lo que queremos es que la querella siga adelante, pero sobre todo, esperamos (que los franquistas) “Billy el Niño” y Rodolfo Martín Villa sean juzgados en nuestro país. Por eso vamos a intentar impulsar un movimiento que apoye que España pueda juzgar los crímenes del franquismo. Llevamos 40 años de retraso, pero creo que cada vez estamos más cerca”, reveló.

Prueba de ello es que la propuesta para modificar la Ley de Amnistía en el Congreso tuvo un apoyo inédito entre los grupos parlamentarios. “También estamos más cerca que nunca de acabar con el Valle de los Caídos como el mausoleo más importante del mundo en homenaje al fascismo”, aseguró Urbán. 
“Se están abriendo grietas en un régimen de impunidad del que el PSOE sigue siendo parte, pero cada vez con más incomodidad por la erosión que le está causando”.


* Artículo aparecido en el diario español Público el 25 de marzo de 2018.

jueves, 24 de marzo de 2016

El golpe de Estado en Argentina, en la mirada del ex jefe del Ejército que pidió perdón

Se cumple el 40º aniversario del golpe del 76, comienzo de una dictadura atroz de casi siete años basada en una dura represión que hostigó al resto de los países del Cono Sur de América Latina a instancias de la Operación Cóndor durante las décadas de 1970 y 1980


BUENOS AIRES.- La dictadura encabezada por el general Jorge Videla dejó mutilado un país con la desaparición de 30.000 personas. Unos 500 niños fueron sustraídos de sus familias y apropiados por el régimen militar, que necesitó de la complicidad de la Iglesia, el empresariado y la sociedad civil para sostener el terrorismo de Estado hasta 1983, mientras desmantelaba económica e institucionalmente el país.

Martín Balza es un conocido militar, teniente general ya retirado. Estuvo 48 años en el Ejército y fue jefe de esta fuerza de 1991 a 1998. En 1995, durante el Gobierno de Carlos Menem (1989-1999), se presentó en el programa de televisión más visto del país y mirando a cámara, pronunció lo que hasta ese momento los argentinos nunca habían escuchado de la boca de un militar: una autocrítica del papel que desempeñaron las Fuerzas Armadas durante la dictadura, y un llamamiento al Ejército para que no obedeciera jamás una orden inmoral.

“Para comprender a la dictadura de 1976 tenemos que rastrear nuestra historia hasta 1955. Argentina tuvo seis golpes de Estado cívico-militares en el siglo XX. En todos intervinieron políticos, empresarios, algunos medios de comunicación y sindicalistas, además de miembros de la Iglesia” afirma a Público.
  
Balza sostiene que no participó en ningún golpe de Estado, pero le tocó presenciar cuatro a lo largo de su vida. Era cadete en la academia militar en 1955, cuando en plena presidencia del ex presidente Juan Domingo Perón (1946-1955), la fuerza aérea y la aviación naval bombardearon distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires, como la casa de Gobierno y la Plaza de Mayo. Mataron a más de 300 personas, y dejaron en las calles un número indeterminado de heridos.

“Tres meses después se produjo el derrocamiento de Perón, y quienes habían atentado contra el pueblo argentino fueron recibidos como libertadores con puestos de toda naturaleza. Eso se repitió con [los ex mandatarios] Arturo Frondizi (1958-1962) y Arturo Illia (1963-1966). Así llegamos a 1976. Total, el que delinquía contra el orden institucional no perdía nada. Se instauró la impunidad jurídica, política, histórica y moral”, sostiene el militar retirado.

 

Aún falta autocrítica en el Ejército argentino

Esa impunidad, que permitió hilar golpes de Estado a lo largo de la historia reciente de Argentina, se desintegró despacio, primero con el juicio a las primeras juntas militares durante el Gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989), después con la derogación en el Congreso, durante la gestión del ex presidente Néstor Kirchner, de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que perpetuaba la impunidad de los militares, y más adelante con la inconstitucionalidad que decretó la Corte Suprema de los indultos de Menem.
"Cuando llegué a jefe del Ejército hicimos saber a los soldados que no habíamos sido salvadores de la patria"

Balza admite que pese a los años que han pasado, el Ejército no ha hecho la suficiente autocrítica sobre su papel durante el golpe de Estado. “Cuando asumí como jefe del Ejército, tuvimos que hacer una acción docente entre nuestros subordinados para hacerles conocer bien el pasado, para hacerles saber que no habíamos sido salvadores de la patria, que no habíamos combatido por los altos intereses de la nación, sino que descendimos a un círculo infernal al que no teníamos que haber llegado como hombres de uniforme”, enfatiza.

Complicidad de la sociedad civil

El general retirado, embajador durante los Gobiernos de Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner, sabe que la sociedad civil también fue cómplice del golpe de Estado.

“En todos los golpes de Estado hubo una anuencia y un apoyo, pero la sociedad argentina lo ha superado. Hoy nuestra sociedad, de la que somos parte los militares, ha aprendido de una lamentable experiencia del pasado que no se puede olvidar en el marco de la verdad y la justicia, sin odio, rencor ni venganza”, afirma Balza.

Más de 2.700 personas, entre civiles y ex militares, han sido procesadas por la Justicia desde la reapertura de los juicios de lesa humanidad que comenzaron en 2006. Casi 670 personas han sido condenadas, mientras algunas causas indagan, en la actualidad, sobre la participación en el terrorismo de Estado de algunos estamentos civiles de la sociedad, como eclesiásticos, empresarios e incluso periodistas.


* Artículo aparecido en Público el 24 de marzo de 2016.

viernes, 22 de junio de 2012

"Federico Franco será presidente, pero no podrá gobernar"

 ¿Qué buscan el Partido Colorado y el Partido Liberal en Paraguay con la destitución de Fernando Lugo. El politólogo italiano Marcello Lachi revela cómo podría jugarles en contra este proceso contra el presidente paraguayo.





Marcello Lachi es doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Siena y vive en Paraguay desde 1997. En esta entrevista, explica qué cálculos políticos han hecho el Partido Colorado y el Partido Liberal Auténtico Radical (PLRA) para promover el juicio político contra el presidente Fernando Lugo.

Hay algunos factores que estos dos partidos tradicionales no han tenido en cuenta, lo que podría provocar un cambio político en un país que ahora se asoma a un abismo institucional.

¿Cuáles son los motivos para impulsar un juicio político contra Lugo?

No existen los motivos. Las justificaciones que han dado el Partido Liberal y el Colorado son excusas baratas, pueriles. No tienen sentido porque no vienen motivadas por el accionar del presidente. Si la masacre en Curuguaty fuera una motivación, habrían abierto un juicio político contra el ministro del Interior, en última instancia. Las razones que han dado son ridículas, son un libelo acusatorio. Agitan recortes de diario, opiniones de periodistas, pero no hay pruebas.

¿Por qué los liberales han apoyado el juicio político?

Tienen una manera bruta de hacer política. Saben que el vicepresidente Federico Franco, perteneciente al Partido Liberal, no se va a presentar en abril de 2013 en las elecciones presidenciales, así que pretenden que él se haga cargo del Gobierno en estos meses mientras cooptan el Estado.

Aquí la política no es refinada, los liberales quieren el poder de manera clientelar por un año para ganar así las elecciones. Creen que manejando el Estado y contratando 50.000 nuevos funcionarios pueden ganar los comicios.

¿Qué peligro implica la destitución de Lugo?

De caer Lugo, el resto de los países que conforman la Unasur van a cerrar fronteras con Paraguay y la soberanía de un Gobierno liberal se va a limitar a su propio territorio. América Latina no va a permitir cualquier porquería. Tiene que haber un proceso digno. La Unasur actuará en consecuencia.

¿Qué provecho saca el Partido Colorado con el juicio político?

Los colorados son más inteligentes que los liberales y saben que no es suficiente estar un año en el Gobierno para superarlos a ellos, que estuvieron en el poder durante 61 años. Los liberales quieren llevar ahora su juego solos, pero esto se les va a volver en contra porque nadie más se va a aliar con ellos.

Ahora harán lo posible para que el Gobierno de Franco sea un fracaso. Harán sabotaje interno. Franco será presidente, pero no podrá gobernar. Cuando asumió Lugo, garantizó el trabajo a los funcionarios públicos que estaban, y eso Franco no lo hará. No hay que olvidar que en Paraguay hay 200.000 funcionarios públicos y están muy sindicalizados.

Los colorados encabezan las encuestas de cara a las presidenciales

Sí, y tienen una cosa muy clara. Cuando se han enfrentado en los comicios generales a un solo candidato, han perdido. Pero históricamente ganan siempre, a nivel municipal, gobernativo y presidencia, cuando son tres los candidatos  aspirantes.

Para ellos, ya es un éxito haber conseguido romper la alianza gubernamental entre la coalición gobernante (la Alianza Patriótica para el Cambio) y el Partido Liberal. Si la izquierda y los liberales se presentan por separado a unas elecciones, los colorados ganan al menos con el 35% de los votos. El ex presidente Nicanor Duarte (2003-2008), por ejemplo, ganó con el 40%.

¿Y qué ocurrirá con los liberales?

La destitución de Lugo supondrá el fin del Partido Liberal, porque los conflictos internos que tienen van a socavar el apoyo popular. Serán como el Partido Colorado de Uruguay, que tiene el 15% del respaldo.

¿Qué puede revertir este proceso contra Lugo?

Más que el apoyo popular, es muy importante la presión internacional. Los liberales y los colorados están jugando con fuego, porque la Unasur no va a permitir que hagan lo que quieren. Paraguay depende mucho de las importaciones y exportaciones, y de cerrarse las fronteras, eso les va a afectar muchísimo. Pero a ellos no les importa lo que quiere el pueblo. Representan la clase política tradicional.

¿Y eso que significa?

Que no entienden que cada vez más gente en Paraguay quiere participar en los procesos políticos. Hace cinco años esto no existía, y estos partidos no están acostumbrados a que el pueblo se movilice por iniciativa propia. Aunque todavía no es una tendencia mayoritaria entre los paraguayos, cada vez más sectores están tomando conciencia de lo que significa ser ciudadanos. Eso no significa nada ni para los liberales ni para los colorados, que sólo se acuerdan del electorado cada cinco años.

Destituyan o no a Lugo, esto no va a terminar así. El movimiento popular contra la forma tradicional de hacer política va a crecer cada vez más.


* Entrevista realizada el 22 de junio de 2012 para Infobae América.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La Unasur boicoteará la cumbre de Madrid si asiste Honduras*

La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) se niega a pasar página con el golpe de Estado de Honduras, así sea a costa de enfrentarse con Europa. Prueba de ello es la advertencia que ha lanzado el mandatario ecuatoriano y a la vez presidente pro-témpore del bloque, Rafael Correa, sobre la posibilidad de que varios países de la región no acudan a la cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, prevista para el próximo 17 y 18 de mayo en Madrid, si asiste también Honduras.

No se pueden legitimar elecciones bajo la égida de una dictadura, y no se pueden asentar precedentes de esa naturaleza”, indicó Correa al término de la cumbre de la Unasur celebrada el pasado martes en Argentina.“En Honduras se expulsó del país a punta de balloneta a un presidente constitucional y es como si no pasara nada”, precisó

El jefe de Estado ecuatoriano subrayo la “ligereza” en la que había incurrido el Gobierno español al incluir a Honduras en el encuentro sin haber consultado antes a la Unasur. Todos los países que integran el organismo, savo Perú y Colombia, rechazan el Gobierno hondureño de Porfirio Lobo elegido en los comicios del pasado noviembre.

Correa recordó además que Honduras sigue expulsado tanto de la Organización de Estados Americanos (OEA) como del Sistema de la Integración Sudamericana (SICA) tras el golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009. “No es gratuita la oposición al Gobierno hondureño”, señaló.

El canciller hondureño Mario Canahuati confirmó ayer, en cambio, que su país estará presente en el encuentro porque “estamos formalmente invitados por el presidente Zapatero”.


* Artículo aparecido el 05-05-2010 en el diario español Público.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Argentina celebra su propio Día de la Memoria*

A 34 años del golpe de Estado que dio comienzo a la última dictadura de Argentina (1976-1983), su presidenta Cristina Fernández se ha comprometido a recurrir ante los tribunales internacionales si la Justicia nacional no avanza en la identificación de los hijos de desaparecidos durante el régimen militar.

“Queremos saber si nuestra Justicia será capaz de atravesar esta prueba para saber si vivimos en democracia”, dijo ayer Fernández en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, fecha declarada feriado nacional bajo la gestión del ex presidente Néstor Kirchner.

La jefa de Estado criticó además a quienes “hicieron alusiones a olvidar el pasado”, en posible referencia al ex presidente Eduardo Duhalde, que ha propuesto un plebiscito para decidir sobre la continuidad de los juicios a represores. “No se juzga el pasado, sino delitos concretos contra hombres concretos”, indicó la mandataria.

El acto oficial de esta jornada se realizó en el predio de la ex Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), en donde funcionó uno de los centros clandestinos más crueles de la dictadura. Se estima que allí estuvieron secuestradas unas 5.000 personas, de las cuales apenas sobrevivieron un centenar.

Precisamente uno de los suboficiales que allí trabajaron fue detenido el pasado lunes. Se llama Carlos Galián, y está acusado de 600 delitos de lesa humanidad. Él era el encargado de custodiar a las embarazadas que habían sido detenidas, y de trasladar a los prisioneros a los aviones de la muerte, que luego sobrevolarían el Río de la Plata para hacer desaparecer los cuerpos.

* Artículo aparecido el 25-03-2010 en el diario español Público.


viernes, 4 de diciembre de 2009

Engaños de la situación hondureña

El secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, se ha encargado de tirar por tierra la exigua confianza que trató de granjearse su institución en la crisis de Honduras. Después de las elecciones ilegítimas del 29 de noviembre rechazadas por la inmensa mayoría de los países de América Latina – excepto Colombia, Perú, Costa Rica y Panamá-, Insulza no ha podido seguir más con el juego de la diplomacia que le permitía hasta ahora quedar bien con todo el mundo.

Se celebraron los comicios en Honduras con la oposición del presidente legítimo Manuel Zelaya y con una abstención que en los primeros días se anunció como espectacular –entre el 65 y 70%– y que ahora según el Tribunal Supremo Electoral se sitúa en menos del 40%. Zelaya no sabe ya cómo gritar que es un fraude más que se presenta ante la comunidad internacional con todos los ropajes de una legalidad de la que carece: “No se dejen engañar por este proceso de elecciones que deja libre al golpe de Estado”, dijo.

Y en este momento tan frágil, ha venido Insulza a ningunear la postura de la mayoría de sus miembros, que no reconocen las elecciones, para alinearse con Estados Unidos. Eso es al final lo importante. En vez de actuar como representante de una OEA en la que existe se entrada una discrepancia, el secretario general ha dicho que “el presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, está en la "mejor posición" para “reiniciar la restauración” de la democracia y “separarse” del golpe de Estado.

Luego se contradice a sí mismo y dice que la OEA no tiene un “veredicto definitivo” sobre los comicios porque no ha enviado observadores. Entonces, ¿cómo se permite el dar por válido el resultado? ¿Por qué no ha estallado un escándalo de aúpa por sus declaraciones?

Hay algo que no se debería perder de vista en todo este conflicto que se ha prolongado por casi medio año. Los medios en general ya ni lo comentan, sea por malicia o cansancio. Primero, que las elecciones eran parte del Acuerdo de Tegucigalpa/San José, firmado el 30 de octubre, por el que entre otras condiciones el Congreso debía restituir a Zelaya en el poder. Pero la Cámara votó en contra.

Exactamente, en el punto 5 de aquel pacto fallido se decía lo siguiente: “el Congreso Nacional, como una expresión institucional de la soberanía popular, en uso de sus facultades, en consulta con las instancias que considere pertinentes como la Corte Suprema de Justicia y conforme a ley, resuelva en lo procedente en respecto a retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio hasta la conclusión del actual periodo gubernamental, el 27 de enero de 2010”.

Lo que hizo el Congreso es punible. “El Congreso Nacional no tiene ninguna facultad legal para suplantar la soberanía popular y destituir al presidente. Al contrario, esto es un acto tipificado como delito de alta traición a la patria, el cual es imprescriptible”, recordó Zelaya.

Pero no hay que olvidar una segunda parte. Este acuerdo al que Zelaya se rebajó convertía a los representantes de Micheletti en interlocutores válidos, como si no tuvieran legitimidad para estar en el Gobierno pero por arte de magia sí gozaran de ella para firmar un acuerdo. ¿Pero no era que no se podía negociar con los que perpetraban un Golpe de Estado porque era admitir una legalidad de la que carecen?

El secretario de la OEA, con Estados Unidos a la cabeza y con los acólitos latinoamericanos de faldón –entre los que no podían faltar los países de Álvaro Uribe y Alan García– se ha pasado estos dos aspectos por alto. Peor aún, Insulza ha dejado de disimular y ha mostrado por qué la OEA, con Estados Unidos dentro, no sirve para representar a una América Latina soberana. Siempre tendrá que dar explicaciones al supremo. El resto son cuestiones secundarias. Hasta los golpes de Estado.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Entrevista con Zelaya: "Esto es una barbarie"*

Tratar de comunicarse con el presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya, no es tarea fácil. Él mismo se encarga de advertirlo nada más comienza a hablar con Público: "Hay interferencias electrónicas, nos están cortando las llamadas", dice con voz pausada. "Estamos sometidos a unos ataques de ondas muy fuertes".

Aunque ya lleva más de una semana en la embajada brasileña de Tegucigalpa, y pese a que el presidente de Brasil, Lula da Silva, lo considera un "huésped de honor", Zelaya teme las consecuencias que se deriven de las agresiones que llegan de fuera. El pasado viernes, los militares lanzaron gases tóxicos dentro del edificio, y ayer un helicóptero se dedicó a sobrevolar la zona en lo que ha sido considerado una actitud intimidante, según denunció a este periódico Rasel Tomé, secretario de la Comisión de Alto Nivel de Diálogo, y refugiado en la sede diplomática junto al presidente.

Censura mediática

Zelaya sabe que está siendo acorralado. Por eso, el presidente depuesto no se entretiene en explicar cómo se encuentra y denuncia el cierre de Radio Globo y Cholusat Sur. "Fueron asaltados, allanados en sus oficinas. Fue amenazado el personal, confiscados los equipos, desmanteladas las instalaciones", comenta.

El asedio al que está sometido Zelaya tiene una intención muy clara que él reconoce: "Están tratando de amedrentarnos. Hay una movilización militar muy grave", indica. "Esto es una barbarie, una tragedia que está viviendo el pueblo hondureño".

Por eso la petición del presidente parece casi una súplica: "Estamos haciendo esta denuncia ante la comunidad internacional. Que hagan lo que tienen que hacer, preservar para los hondureños su libertad, también para los que estamos aquí en la embajada". Hace una pausa y finaliza: "Pedimos la protección de la vida de muchas personas que están aquí, que temen un ataque. Es un golpe de Estado cruento".


Artículo para Público

viernes, 25 de septiembre de 2009

"Me hace sangrar la nariz... Ahora estamos con mascarillas"*

"No cuelgue", responden a Público desde el interior de la embajada de Brasil en Tegucigalpa. El objetivo era hablar con Rasel Tomé, dirigente del Frente de la Resistencia y refugiado en la sede brasileña en la capital hondureña junto al presidente Manuel Zelaya. Tomé confirma que no hay problema para entrevistar a Zelaya. Está a su lado, pero ahora el líder derrocado habla sin parar por su teléfono.

Durante más de media hora, la comunicación queda en espera. Sólo se escuchan ruidos y gritos. Mucho movimiento y cierto nerviosismo. Una voz a lo lejos parece ser la de Zelaya. Contesta cansado a unas preguntas. Surge de nuevo con nitidez la voz de Rasel Tomé, que pregunta a la periodista: "¿Sigue ahí?". "Sigo, sí". "Le paso en cuanto termine con una entrevista para Globovisión".

De repente, la comunicación se corta. Nueva llamada. Descuelga Tomé, pero esta vez con síntomas de aturdimiento. "Está pasando una cosa. Estamos mal de la garganta", dice. "Hemos recibido como un gas, me está haciendo sangrar la nariz. Ahora estamos con mascarillas". La voz que ahora se escucha en el interior de la embajada es pura queja. "Ahora hable con el doctor y le cuenta mejor", dice Rasel. Se pone alguien que habla sin presentarse.

"Tenemos compañeros que tienen sangrados nasales y rectales, otros tienen náuseas, vómitos", dice exaltado. "La conclusión es que se trata de un gas, pero no sabemos cuál es". El médico está angustiado. "Hacemos un llamado internacional para que la ONU mande a un toxicólogo", dice. "A ver qué antídoto podemos usar".

Zelaya se desvanece. Los responsables de la embajada lo han metido en una habitación para protegerlo. Como si hubiera un lugar seguro dentro de una sede que sigue asediada.

*Artículo para Público

jueves, 24 de septiembre de 2009

Rafael Alegría: "Exigimos una acción concreta de la ONU"*

“Tenemos que comunicar que la resistencia popular contra el golpe de Estado seguirá movilizada”. El dirigente campesino Rafael Alegría, uno de los líderes de la resistencia popular contra el Golpe de Estado, deja traslucir cierta emoción al pronunciar estas palabras. “Barrios, colonias, ciudades, departamentos, municipios... en todas partes del país está presente la movilización popular. Pero las Fuerzas Armadas están reprimiendo al pueblo”.

Tras una reunión de urgencia que ha congregado a diversos organismos de derechos humanos, Rafael Alegría ha denunciado el recrudecimiento de la violencia que se vive hoy en Honduras, y que ha sido la respuesta instintiva de los golpistas ante la llegada al país del presidente legítimo, Manuel Zelaya. “Por eso estamos a la espera de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Tienen que pasar de una declaración a una acción concreta”. La situación, según cuenta por teléfono, es insostenible.

“En estos cuatro días han causado alrededor de 25 heridos, algunos de gravedad”, narra con vehemencia.

El representante del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado en Honduras cuenta además que durante este tiempo han sido detenidas más de 500 personas, algunas de las cuales van sido liberadas de forma gradual. “Todos los días y todas las noches nos persiguen, nos disparan. Estamos en toque de queda, pero aún así el pueblo resiste”.

A pesar de la coordinación que existe entre todos los movimientos de resistencia del país, y aunque perseveran las denuncias de instituciones como la Organización de Derechos Humanos de Honduras (FIAN), Rafael Alegría espera con impaciencia la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que todavía no ha podido entrar al país por el cierre de los aeropuertos. “Esperamos que lleguen esta noche o mañana”, aventura. “El pueblo hondureño está siendo perseguido y masacrado. Necesitamos una salida urgente”.

* Artículo para el diario español Público

martes, 22 de septiembre de 2009

"Pedimos la ayuda de los cascos azules"*

No puede salir de su casa ni acudir a la embajada de Brasil, en Tegucigalpa, para reunirse con el presidente Manuel Zelaya. La viceministra de Relaciones Exteriores, Beatriz Valle, espera órdenes del Gabinete para coordinar una acción conjunta con todos los ministros aislados y así salir juntos. Entre tanto concedió esta entrevista:


- ¿Por qué Zelaya ha optado por refugiarse en la embajada de Brasil?

Ha debido tomar esa determinación porque Brasil es una país de izquierda moderada que ha cobrado mucha fuerza en América Latina. Ha acudido allí para protegerse de todos los ataques.

- ¿Temen por la integridad del presidente?

Sí. Ayer de madrugada hubo un desalojo violento por parte de las Fuerzas Armadas contra las personas que estaban apostadas pacíficamente frente a la embajada. Hay al menos 18 personas que están el Hospital Escuela. Está por confirmarse lo que ha pasado con un niño que al parecer tenía problemas respiratorios y no habían llegado a revivirlo. Tenemos un toque de queda de 24 horas, nadie puede salir a la calle. Estamos ante un típico Gobierno de facto dictatorial de los que había antes. Parece que estamos viviendo en Macondo.

- ¿No queda gente en las calles?

- Afuera ya no hay nadie, la calle sólo está llena de los militares mandados por Micheletti. Han pensado en allanar incluso la embajada de Brasil. Es territorio brasileño, eso supondría una violación de todos los convenios suscritos con los demás países.

- ¿Por qué Zelaya ha rechazado ahora el Acuerdo de San José?

- Es imposible de firmarlo tal y como está ahora. Está desfasado, las condiciones han cambiado, la situación del pueblo también, y el presidente se debe a los hondureños.

- ¿Qué tienen planeado ahora?

- Esperamos que la comunidad internacional se pronuncie de manera más fuerte.

- ¿Y qué medidas concretas esperan?

- Que vengan los cascos azules de la ONU. La situación ya es de violencia inmensa de parte del Estado contra el pueblo. No tenemos manera de defendernos.


* Artículo para el diario Público

jueves, 30 de julio de 2009

Enrique Reina: “La Constitución de Honduras impide perdonar la violación de derechos humanos”*

A un mes del derrocamiento del presidente hondureño Manuel Zelaya, Estados Unidos revocó cuatro visados del Gobierno de facto, a lo que se suma la suspensión de la ayuda militar y de desarrollo que la Administración Obama estableciera hace unos días como sanción al régimen de Roberto Micheletti. El embajador de Honduras ante Estados Unidos, Enrique Reina, concedió la siguiente entrevista desde Washington para explicar la situación que atraviesa su país en estos momentos.

—¿Cuál es la posición de la Embajada ante la vuelta de Zelaya a Honduras?

—Recordemos que el presidente Zelaya ha sido sacado de manera ilegal del país. Entendemos que la justicia internacional busca el camino del diálogo. El presidente ha aceptado los puntos presentados por el presidente costarricense Óscar Arias, pero las posiciones intransigentes del Gobierno de facto no han permitido avanzar. Usan un doble discurso: dicen estar dispuestos al diálogo pero al interno dicen que no van a permitir el regreso de Zelaya, a pesar de que la ONU y la OEA exigen su retorno incondicional.

—¿Qué es lo que ocurre ahora en la frontera con Nicaragua?

—Hay una situación preocupante que se agrava por la violación de derechos humanos y por la represión. El presidente Zelaya había viajado a la frontera para ir a recoger a su familia, pero no sólo no les han dejado pasar, sino que han declarado además un toque de queda en esa zona. Han afectado a miles de hondureños que están caminando pacíficamente hacia la frontera.

—¿Cómo valora la última decisión de la Corte Suprema de Justicia hondureña de no impedir el reencuentro de Zelaya con su familia ?

—Es un paso importante, se van dando algunas que otras señales de avance.

—¿Por qué la Secretaria de Estado Hillary Clinton dice que es una temeridad que vuelva Zelaya a Honduras?

—Ellos temen que se produzca un derramamiento de sangre por parte de los golpistas, que son quienes tienen las armas. Pero el presidente Zelaya ha tenido mucha paciencia, ha dialogado, ha esperado. Se ha cumplido ya un mes desde el golpe de Estado. Por eso son necesarias nuevas medidas concretas y fuertes. Entendemos la preocupación de las autoridades estadounidenses porque quieren evitar episodios de violencia, pero también hay que ser firmes ante los golpistas.

—¿Qué disposiciones ha tomado hasta ahora Estados Unidos contra el régimen de Micheletti?

Es importante que se haya decretado la suspensión de visas a los individuos del Gobierno de facto y a sus familias. Está bien que exista el diálogo pero eran necesarias este tipo de medidas. La Unión Europea ha congelado las ayudas a la cooperación y el Mercosur ha advertido que no se reconocerá al Gobierno de facto ni se aceptarán como válidas las elecciones que puedan tener lugar mientras sigan en el poder. Estas son las líneas correctas de presión, que unidas al diálogo pueden hacer surgir otras alternativas. A los golpistas les sirve que sólo se dialogue para así ganar tiempo.

—¿Se prevén sanciones más duras por parte de Estados Unidos?

—El presidente Zelaya dirigió una carta al presidente Obama el viernes pasado, en la que se pide precisamente este tipo de medidas: no sólo la suspensión de visas sino también la congelación de cuentas bancarias de quienes están apoyando el golpe. Ésta debiera ser una medida interesante para seguir presionando por la restitución del Gobierno legítimo.

—¿Cree que Estados Unidos podría implementar esta suspensión de cuentas en los próximos días?

—Yo no lo descartaría. El presidente Zelaya ya lo ha solicitado, y ahora esta resolución podrá entrar como parte del proceso.

—¿Usted cree que Estados Unidos debiera ser árbitro de la crisis?

—No. Éste es un proceso que naturalmente cuenta con el apoyo de toda la comunidad internacional. Honduras ha seguido el camino marcado por la OEA, ha participado en la mediación del presidente Arias. Todos son árbitros. Creo que tanto la presión proveniente de distintos países como la de los organismos internacionales es la que puede ayudar a revertir el golpe.

—¿Se ha equivocado Arias al pedir al régimen de facto una amnistía para Zelaya?

—El presidente ha dejado claro que él está abierto al diálogo. Es una persona que no ha seguido ni a políticos, ni a medios, ni a empresas, ni a nadie. La propuesta de Arias va dirigida a los golpistas. No hay que olvidar que bajo un orden constitucional, quienes incurrieron en el delito fueron quienes usurparon el poder.

—Pero ¿por qué pedir la amnistía si Zelaya no ha cometido ningún delito?

—Porque va dirigida a los golpistas. El presidente Zelaya tenía la intención de tomar espacios de reconciliación siempre y cuando que no se interfiriera con los problemas ligados a los derechos humanos. Recordemos que con la violación de los derechos humanos ni la misma Constitución de Honduras prevé que estos se puedan perdonar. El presidente está abierto al diálogo, por eso no se cierra ninguna puerta.

—Sin embargo, una cosa es que Arias pida una amnistía para los golpistas, y otra, que la pida para Zelaya.

—Sí, lo entendemos. Pero el presidente Zelaya ha buscado los espacios de diálogo. No ha querido cerrar las puertas, ha querido continuar con las conversaciones. Él lo ha dicho, que estaba mostrando su buena voluntad para llegar a un acuerdo. Sabemos que sentarse y dialogar con golpistas es elevarlos a un nivel que no deben tener porque son un Gobierno de facto, pero Zelaya pretende ser amplio a la hora de generar esos mecanismos de diálogos.

—¿Es posible que el Congreso o la Corte Suprema de Justicia de Honduras admitan esa amnistía para Zelaya?

—Vamos a ver como resulta. En principio los requisitos son otros, que pasan por la vuelta del presidente Zelaya al poder.

—¿Se contempla la posibilidad de que Zelaya viaje de nuevo a Estados Unidos?

—No lo descartamos. El presidente Zelaya viajó ahora a la frontera para ir a recoger a su familia y no la dejaron entrar. Él ha estado muy preocupado no sólo por la situación del pueblo hondureño, sino por la de su familia, que ha estado retenida. Debemos ver el contexto y quiénes están aplicando las medidas de represión y de fuerza.

—¿Se esperan nuevos resultados a través de la OEA o de la Asamblea General de la ONU?

—No se excluyen. El mismo plan de Arias forma parte de esas medidas en el campo diplomático. Cuando ciertas iniciativas no surgen efecto, hay otras instancias que se mantienen viables, tanto al nivel de la OEA como al nivel de la ONU, quienes pueden tomar otras posturas específicas con respecto a este conflicto.

—¿Qué pasos se seguirán ahora?

—Estamos a la espera de que el presidente Zelaya se reencuentre con su familia. Veremos qué posiciones se toman, ya que el respaldo internacional ha sido importante.

*Entrevista publicada en la revista argentina Zoom

jueves, 23 de julio de 2009

"La comunidad internacional debe aislar ya a Micheletti"*

La canciller hondureña, Patricia Rodas, es una de las autoridades del Gobierno de Zelaya que más se ha movilizado contra el golpe de Estado en su país. Desde Managua concede la entrevista a Público por teléfono.


- ¿Se han roto las conversaciones de Costa Rica?

- No. Llegaron a su fin, que es diferente. En ningún momento se rompió el hilo del diálogo con el presidente Arias. Pero con el régimen golpista no se dialoga. Sencillamente se le somete al cumplimiento de las resoluciones emitidas tanto por la Organización de Estados Americanos (OEA) como por la Asamblea General de la ONU.

- ¿Aceptarán un Gobierno de unidad y reconciliación, el único punto de la delegación de Micheletti que coincide con las propuestas de Arias?

- No se trata de encontrar puntos en común. Un régimen golpista no tiene más derecho que el de acatar la orden que le ha impuesto la comunidad internacional y el pueblo hondureño. Pero el Gobierno constitucional está dispuesto a comenzar un proceso de consulta de los temas planteados por Arias con todos los sectores sociales.

- Pero ¿es posible un Gobierno de unidad?

Será una negociación posterior al retorno del orden constitucional y a la restitución del presidente. Ahora es un tema irrelevante, que sólo será discutido por Mel Zelaya en la casa presidencial.

- Si Micheletti lo impide, ¿cómo lograrlo?

En manos de la comunidad internacional está pasar de la proclama a la acción. Y en manos del pueblo hondureño está resistir y tener la fuerza necesaria para reinstaurar el orden constitucional.

- ¿Qué esperan de la comunidad internacional?

- Debe pasar ya a un aislamiento efectivo, no dirigido al pueblo hondureño, a su economía o al régimen social, sino dirigido a los responsables del golpe de Estado. Que no tengan derecho a circular por el mundo, porque son criminales. Y a los criminales se les aísla.

- ¿Qué medidas concretas piden?
- Suspensión de los visados de salida para impedirles circular libremente por el mundo y que bloqueen sus cuentas bancarias. Es algo que esperamos del Gobierno de EEUU.

- ¿Aprueba la suspensión de ayudas a Honduras?

- Por supuesto. Un régimen de criminales no reparte nada. Están esperando a llenar sus caudales para seguir sosteniendo por la fuerza el poder que han asaltado. Hemos pedido la suspensión radical de todo tipo de actividad que tenga que pasar por el conducto gubernamental.

- ¿Cómo afectará a la población?

No le perjudica en nada. Esa ayuda que está destinada al pueblo hondureño jamás será distribuida por un régimen basado en la fuerza. Pero le aseguro que hay otro tipo de ayuda que sigue llegando a los necesitados y que no pasa por la estructura del régimen golpista.

- ¿Qué ocurriría si Zelaya es detenido al entrar en Honduras?
- Si esto ocurre, tendrá al pueblo para liberarlo inmediatamente. Ni Micheletti ni ninguno de sus secuaces tienen absolutamente ninguna autoridad para hacer justicia en Honduras. Han cometido un crimen de lesa patria y, por lo tanto, han perdido todos sus derechos.

- ¿Por qué no forzaron una remodelación de las fuerzas militares, dado que muchos mandos proceden de la Escuela de las Américas o de regímenes dictatoriales?
- Porque el pasado golpista es muy reciente en nuestro país y no se completaron los procesos de castigo. La impunidad en la que quedaron esos hechos criminales ha hecho resurgir esas intenciones golpistas. La Escuela de las Américas sólo ha cambiado de nombre, porque continúa con la misma doctrina que la vio nacer. Sin la Escuela, no existirían las fuerzas golpistas que tenemos hoy en América Latina.

- ¿Y por qué no lo neutralizaron durante su mandato?

- Poco puede hacer un solo Gobierno para aminorar poderes o fortalecer contrapoderes. Es algo que requiere de muchos gobiernos continuados. Lo que no conseguimos es limitar el poder de los grupos económicos y fácticos que instrumentalizan todo factor de fuerza a favor de sus intereses particulares.
- Pero ¿no podían haber procesado a militares por violaciones de derechos humanos?

Es una tarea que queda para la comunidad internacional. Queda claro que el pasado vuelve en cualquier momento y en cualquier lugar, no importa el país del que se trate. A España puede volver un franquismo renovado. Y a cualquier país de América Latina pueden volver los gorilas que en el pasado los aplastó.

- ¿Es inconstitucional la base de Soto Cano en Honduras?
- La base militar de Soto Cano es legal porque es hondureña. La de Palmerola es la que tenemos que someter a revisión, porque ya no estamos en la Guerra Fría. No es un problema de legalidad, es un problema de anacronismo.

- ¿Y por qué no se ha hecho nada hasta ahora?

- Todo proceso tiene un comienzo, un transcurso y una conclusión. Y los golpes de Estado se producen para evitar esa conclusión.

- ¿Cuándo empezó este proceso?

- Este proceso comenzó hace 30 años. No hablo sólo de un problema militar, sino de grupos de poder que instrumentalizan lo que sea. Si no hay Fuerzas Armadas, las inventan. Si no tienen noticias, las inventan, y para eso crean sus periódicos y sus medios de comunicación. Esta es la fuerza letal del siglo XXI.

- ¿Cómo se puede gobernar un país con el Congreso, el poder judicial y el Ejército en contra?

- Esas instituciones no van a existir con un golpe de Estado. No hay golpe de Estado que haga sobrevivir la institucionalidad de un país. Es fundamental un Gobierno de reconstrucción nacional.

- ¿Quién es el verdadero responsable del golpe de Estado?
- Es responsabilidad de las cúpulas políticas, eclesiásticas, militares, económicas y mediáticas. El contenido de todas estas fuerzas está hoy en la resistencia.

* Entrevista para el diario español Público.

martes, 14 de julio de 2009

Golpe financiado

Si el documento que aquí se muestra es verídico, podría confirmarse que la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa solicitó apoyo económico a todos sus miembros para "llevar a cabo una estrategia comunicacional y cívica". Cómo debería desarrollarse este llamado, no acaba de explicarse. Pero sí se explican sus motivaciones.

De acuerdo con el folleto, "éste es el momento de defender nuestro país y el resultado del esfuerzo personal de cada uno de nosotros que genera empleo para sus colaboradores, por lo que acudimos al más alto ideal patriótico: su amor por Honduras".

Además de estar rematadamente mal escrito, el texto establece tres tipos de donaciones. Los empresarios están invitados a pagar 1.000, 2.000 ó 3.000 dólares dependiendo de si uno es patriótico, muy patriótico o bien se le desborda su amor por Honduras. El documento, fechado el 26 de junio --dos días antes del golpe de Estado-- facilita la persona a contactar, teléfonos, direcciones, y además el número de una cuenta bancaria.

Como bien me señalaba un amigo, los hay quienes han interpretado esta circular como un pedido de ayuda de los empresarios para salvar al presidente electo Zelaya. Un periódico mexicano entendió que la Cámara de Comercio lo que hacía era organizarse contra el Gobierno de facto, y que las empresas privadas recolectaban dinero para "respaldar la defensa de la democracia y de las libertades sociales". Enternecidos con la decisión de las compañías, el diario El Sol de San Luis no dudaba en patrocinarles con un esplendoroso título --"Iniciativa Privada hondureña se organiza contra golpistas"--, y en hacerles además publicidad gratuita de los modos de pago que se señalan en la misiva de la alta instancia empresarial.

Ésta no sería la única campaña en la que está apasionadamente involucrada la Cámara de Comercio e Industria hondureña. Tanto en su página web como en su perfil de Facebook puede leerse cómo animan a sus afiliados a participar en las manifestaciones contra Zelaya, aunque en realidad procuran no indicarlo de manera tan burda. Es mejor quedar elegantes y decir: "Convocatoria a plantón por la defensa de la democracia". Eso sí. No deja de sugerirse la participación de las empresas "con todo su personal".

No hay más que ver qué les mueve, cuál es la consigna que les inspira: "Más de un siglo impulsando la libre empresa". De ser comprobado la autenticidad de este impreso filtrado en Internet, quedaría muy claro el patrón que utilizan para promover tan altos y patrióticos fines.

jueves, 9 de julio de 2009

"El acuerdo pasa por el regreso del presidente"*

Es una de las personas más cercanas al presidente Manuel Zelaya. Hasta el 28 de junio era su secretario privado. Desde Honduras habla del temor que rodea a quienes se oponen al golpe de Estado y también de las posibles vías para solucionar el conflicto.

¿Zelaya ha admitido el adelanto de las elecciones como posible solución?

No lo ha dicho todavía. Ha aceptado la mediación que ha ofrecido el presidente costarricense Óscar Arias. Eso ha generado mucha expectativa y se verá si hay posibilidades de llegar a algún tipo de acuerdo.

¿Por qué a través de Costa Rica?

Se busca un punto neutro. El régimen de Micheletti, que tiene un pavor tremendo a las ideas progresistas, nos ha hecho volver a época de la Guerra Fría. Arias es alguien respetado y es un ciudadano centroamericano que está dentro del sistema de integración regional.

¿Es posible que la clave esté en el adelanto de los comicios?

La Constitución fija la fecha de las elecciones en el último domingo de noviembre. Tendría que revisar si han hecho alguna reforma al respecto. Se puede encontrar una ruta siempre que el presidente vuelva al poder y siempre que se pueda conciliar al país.

¿Contemplan una amnistía al Gobierno de facto?

No sé si el presidente podría proponer un indulto. Habría que ver. No me atrevo a avanzar ninguna propuesta porque esto surgirá dentro del proceso de negociación.

¿Cómo está la situación en Honduras?

Es bastante insegura porque no se ha establecido ningún tipo de garantías. El golpe lo apoyó hasta el Comisionado de Derechos Humanos a través de su defensor del pueblo, Ramón Custodio, que fue reelegido por Micheletti en 2008 a través del Congreso.

Como miembro del Gobierno de Zelaya, ¿se siente en peligro?

No nos movemos con libertad ni en público, pero el mayor miedo lo tiene la población civil por las dos personas que mataron el pasado domingo.

¿Siguen cerrados los medios de comunicación contrarios al golpe?

Algunos vuelven a funcionar, pero se percibe el miedo. Periodistas que normalmente han sido críticos de cualquier situación anómala en el país están siendo ahora muy comedidos. Casi nadie habla de un golpe de Estado. Se respira una manipulación típica del estalinismo o del nazismo que yo, que tengo 40 años, no esperaba vivir.


* Entrevista publicada en el diario español Público

miércoles, 8 de julio de 2009

Fantasmas del pasado*

A pesar de que la presión internacional ha sido unánime en su condena contra el golpe de Estado en Honduras, el gobierno de facto de Roberto Micheletti se ha mostrado desafiante atrincherándose aún más en el poder que detenta. Lejos de conciliar posturas, se acompañó de declaraciones provocadoras y de disposiciones agresivas en un tosco intento por ser legitimado ante la opinión pública que lo observa día a día.

El gobierno de facto ha mostrado una gélida indiferencia ante el rechazo que ha suscitado el golpe fuera de sus fronteras. La suspensión de Honduras como miembro de la OEA o la exigencia de la ONU de restituir en su cargo al presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya, no ha generado el menor aspaviento dentro del Ejecutivo golpista. Aún más: con una orden de captura todavía vigente contra su mandatario electo, Micheletti consideró que era mejor evitar el regreso de Zelaya y por tanto impedir el aterrizaje del avión con el que pretendía regresar al país.

Esta última decisión no ha sido gratuita: miles de televidentes quedaron impactados con las imágenes de aquellos instantes, en las que se veía cómo el avión en el que viajaban Zelaya y el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D’Escoto, sobrevolaba el aeropuerto internacional de Tegucigalpa ante la imposibilidad de aterrizar en la pista que había sido tomada por tanques militares.

Escaso favor les ha hecho esta afrenta que ha generado un gran interés mediático: en directo, Zelaya informó del peligro de que su avión fuera derribado por francotiradores, y en directo se informó de la muerte de dos personas como consecuencia de la represión contra los manifestantes que habían acudido a recibir al dirigente electo.

Pero el Gobierno de facto está lejos de abochornarse por los escándalos que se suceden. Poco pueden importarle a Micheletti las formas cuando ha designado como canciller a Enrique Ortez, que en un alarde de diplomacia se refirió a Barack Obama como un “negrito que no sabe nada de nada”, que aludió al presidente español con el comentario de “Zapatero a tus zapatos”, y que se negó a hablar de El Salvador por ser “un país tan pequeño que ni se puede jugar al fútbol porque se sale la pelota”.

Reciclaje político

Pero Micheletti se ha rodeado de algunos colaboradores que despiertan no menos inquietud que su representante de relaciones exteriores, y que se entroncan con uno de los períodos más siniestros del pasado de Honduras. Su ministro consejero, es decir, su más cercano colaborador, se llama Joya Améndola y además de haber sido integrante del Batallón de Inteligencia 3-16, fue fundador de otros escuadrones de la muerte como el Lince y el Cobra, con los que coordinó y ejecutó asesinatos y torturas durante la década de los ‘80.

El presidente de facto cuenta a su vez con el apoyo de la Conferencia Episcopal hondureña, cuyo dirigente es el cardenal de Tegucigalpa Oscar Rodríguez Maradiaga. El purpurado, quien habló en nombre de la Iglesia Católica para responsabilizar a Zelaya de la crisis política y para pedirle que no volviera, viene de una familia que formó parte de la dictadura de Tiburcio Carías Andino. Este general, que llegó al mando en 1932 gracias al respaldo de la United Fruit Company, ejerció una dictadura muy severa durante 16 años que contribuyó a que Honduras se convirtiera en lo que acabó siendo el sobrenombre del país centroamericano: una república bananera.

Del mismo modo que Micheletti ha hecho revivir a toda América Latina los golpes de Estado que se creían enterrados en el siglo XX, la fuerza de los militares que ahora se descubre en Honduras hace recordar una época que sufrieron no hace tanto tiempo varios países del continente americano y que tuvo como importante base de operaciones la Escuela de las Américas.

Uno de los generales que se ha graduado en este centro de adoctrinamiento es Romeo Vásquez, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas que se negó a celebrar la consulta popular impulsada por Zelaya y que posteriormente desencadenó el golpe de Estado. De entre los más de 60.000 soldados que ha entrenado la Escuela de las Américas a lo largo de sus 63 años de existencia destacan otros dos militares: el general Juan Melgar Castro, que gobernó Honduras a finales de los ‘70, y su sucesor Policarpo Paz García, a quien se le atribuye el comienzo del asedio hondureño contra el Gobierno sandinista de Nicaragua.

Supervivencia del pasado

Y así se devela parte de la historia de Honduras, cuyos gobiernos siempre confiaron en el Ejército como uno de los principales sostenes en el ejercicio de su autoridad. Si la década de los ‘80 fue una de las épocas más sangrientas que vivió Centroamérica, Honduras ocupa un protagonismo esencial no sólo como el enclave que Estados Unidos tenía en la región para preparar y lanzar a la Contra nicaragüense, sino también como el principal bastión con el que hizo frente a la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional en El Salvador.

Aquellos años engendraron dos mecanismos que por sí solos garantizaban el entramado de intereses que tenía en sus manos la oligarquía hondureña. Uno fue la creación de la Asociación para el Progreso de Honduras (APROH), un movimiento anticomunista que aglutinaba a la élite política, económica y militar del país y que estaba presidida nada menos que por el jefe de las Fuerzas Armadas. El otro engranaje que acabó de encorsetar la evolución política de Honduras fue la Constitución de 1982, pactada bajo la dictadura saliente de Policarpo Paz García y que pretendía ser el referente jurídico de la democracia que por entonces comenzaba. Ésta es la misma Carta Magna que sirvió de excusa para destituir al presidente Zelaya el 28 de junio y que hoy ya no parece tan importante en las manos de Micheletti, quien ha suspendido las garantías individuales que avalaban cinco artículos de la Constitución.

Mientras que el presidente electo de Honduras ha decidido mantener en secreto su fecha de regreso al país, su clase dirigente trata ahora por todos los medios de sostener un sistema de privilegios que, precisamente porque se ha ido consolidando a lo largo del tiempo, no está dispuesta a dejar de lado. Ya ha demostrado que no le importa ni quedar aislada ni instaurar un verdadero golpe de Estado, así sea a base de hacer saltar los mínimos derechos fundamentales. Es difícil creer que, dado que ya han llegado tan lejos, vayan a retroceder ahora en su aspiración por mantener alejados los alardes progresistas de Manuel Zelaya.

Por eso, y una vez más, todo depende de la capacidad de maniobra de la comunidad internacional, que se ve obligada a responder de nuevo ante el órdago que ha lanzado la pequeña nación centroamericana. Resignarse a la instauración de un gobierno de facto a partir de un golpe de Estado podría servir de ejemplo para las clases dirigentes de otros países, que podrían extraer conclusiones de la lección hondureña y coincidir en que, para sobrevivir a toda costa en el presente, es preciso a veces resucitar los fantasmas del pasado.

*Artículo publicado en portada en la revista argentina Zoom.

Entrevista a Eduardo Enrique Reina

Próximamente será publicada una entrevista inédita realizada a Eduardo Enrique Reina, secretario privado del presidente legítimo de Honduras Manuel Zelaya.

Contacto telefónico realizado el 8 de julio de 2009.



El secretario privado del
presidente Zelaya, a la izquierda.

miércoles, 1 de julio de 2009

Normas claras*

La Comunidad Andina de Naciones (CAN), la ONU, la UE y el Grupo de Río han condenado el golpe de Estado en Honduras y exhortan a que se restablezca la legalidad constitucional. Otras instituciones como la OEA, el Movimiento de Países No Alineados, el Sistema de la Integración de Centroamérica (SICA), el ALBA, el Mercosur, la Unasur y países con iniciativa propia como EE.UU., Brasil y España, ya han anunciado que sólo reconocerán a Manuel Zelaya como presidente legítimo. Así las cosas, el presidente de facto nombrado por el Congreso, Roberto Micheletti, se ha chocado de bruces con un rechazo internacional que sólo va en aumento.

El golpe perpetrado por el Ejército y avalado por el Parlamento y el Poder Judicial hondureño tampoco ha recibido ningún respeto dentro de las fronteras del país. Todos los sindicatos, unidos al mayor partido de izquierdas, Unificación Democrática, han decretado un paro permanente que sólo terminará cuando Zelaya vuelva a ocupar su cargo. El pueblo ha desafiado el toque de queda decretado por Micheletti, y los militares, ante semejante afrenta, están reprimiendo a la ciudadanía. Todavía se están cuidando de que haya un muerto. Sería adelantar el suicidio político al que ya están abocados.

No dudan, sin embargo, en silenciar a toda la prensa en su contra. Antes de que Radio Globo Honduras fuera sacada del aire durante 36 horas, sus periodistas tuvieron tiempo de denunciar que el 95% de los medios de comunicación que seguían abiertos no transmitían información sobre el golpe. A cambio nos hemos encontrados otros de repercusión mundial, como la CNN o al diario español El País, que parecían resignarse y que ya daban por hecho que el “nuevo presidente” o que el “nuevo Gobierno” de Honduras “debían” estar en el poder hasta que terminara el mandato de Zelaya en enero de 2010. La CNN tenía incluso el descaro de catalogar el golpe de Estado como “sucesión forzada”.

El Congreso hondureño pensaba que para deponer a Zelaya y recibir el aplauso mundial bastaba con tildarlo de trastornado, declararlo incompetente para gobernar, inventarse una carta de dimisión del presidente y sacarlo a la fuerza del país para que quedaran todos satisfechos y así colocar como nuevo dirigente a uno que no decidiera por su cuenta y riesgo pasar del discurso de derecha a los programas de izquierda. El pecado de Zelaya ha sido llegar a la presidencia por el Partido Liberal pero abrazarse después al ALBA porque, según sus palabras, “yo pensé hacer los cambios desde dentro del esquema neoliberal (…) pero los ricos todo lo quieren para ellos. Entonces, lógicamente, para hacer cambios hay que incorporar al pueblo”.

Si Honduras es aislada política y diplomáticamente, como apoyó ayer la OEA, América Latina no tendrá todavía en este siglo XXI un gobierno que haya triunfado manu militari. Los únicos que tienen derecho a decidir quién debe estar en el poder son los ciudadanos. Que un principio así de sencillo haya sido despreciado por Micheletti y sus acólitos constituye la mejor prueba que podían ofrecer para certificar que no merecen representar, bajo ningún concepto, a la nación hondureña.
*Artículo escrito para el diario público El Telégrafo (Ecuador)

lunes, 29 de junio de 2009

Lo que ocultan de Zelaya

Releo el artículo de El País en el que explica que Zelaya pretendía reformar la Constitución para prolongar su mandato cuatro años más. Luego acudí a la entrevista que realizara el mismo diario al presidente, y en donde el dirigente insistía en que no tenía ninguna intención de perpetuarse en el poder.

La razón es simple: su mandato termina en enero de 2010, y para entonces no estaría preparada ninguna modificación o nueva creación de una nueva Constitución. Sólo hubiera dado tiempo a consultar a la población para crear una Asamblea Nacional Constituyente. En cualquier caso, Manuel Zelaya lo ha dicho varias veces, incluso en El País: "No tengo ninguna opción de quedarme en el poder. La única sería romper el orden constitucional y no lo voy a hacer".

Pero el diario decide hacer de su capa un sayo y argumenta, ocultando las explicaciones que les diera Zelaya en una entrevista exclusiva, que el presidente hondureño quiere perpetuarse en el poder. Lo que viene a decir: este golpe de Estado no ha hecho más que quitar a un autoritario que pretendía apoltronarse en el Gobierno. Que si se mira bien, la destitución de Zelaya era entendible dada su injustificable consulta popular.

Zelaya proviene del Partido Liberal, el mismo que ayer promovió su destitución, el mismo que intentó detener la consulta popular, el mismo que intentó inhabilitarlo, el mismo que declaró a su presidente transtornado, y el mismo que se apoyó en el Ejército para tirarlo abajo. Ésta última jugada les salió bien.

A ver, a ver cuándo empezamos a leer en los medios que el problema con Zelaya no es que quiera modificar la Constitución para ser reelegido, sino que ha decidido prescindir de la política neoliberal "porque los ricos no ceden un penique" y ha confiado en el ALBA, impulsada por Venezuela, para impulsar una serie de programas sociales en un país que tiene casi la mitad de su población en la pobreza extrema (la población total suma más de siete millones).

A ver. Seguimos atentos.

Golpe de Estado en Honduras

El Congreso Nacional de Honduras ha nombrado como presidente de facto a quien hasta ayer era titular de esta Cámara, Roberto Micheletti. Apoyado por el Poder Judicial, por el Congreso y por el Ejército, Micheletti ha prometido que cumpliría con la Constitución y la ley, y para demostrar su respeto a la democracia, ha decretado el toque de queda durante 48 horas. También le ha dado tiempo a despreciar el ALBA, mientras los dirigentes de Ecuador, Venezuela y Nicaragua, integrantes de la Alianza Boliviariana, se han apresurado a recibir en Managua al presidente legítimamente electo de Honduras, Manuel Zelaya.

Por eso ahora es el mejor momento para observar las reacciones de los medios de comunicación. La CNN no se sonroja al definir el golpe de Estado como una sucesión forzada, a pesar de que las condenas de la ONU, de UNASUR, de la OEA, de la UE y de la mayor parte de los países de América Latina no dudan en condenar la destitución de Zelaya. La ONU, a través del presidente de la Asamblea, Miguel D'Escoto, ha dicho que ninguna decisión será aceptada, salvo la restitución del cargo al presidente legítimo de Honduras.

La CNN no es el único caso, aunque sí uno de los menos disimulados en dar por bueno el golpe militar. Podíamos leer ayer en El País, por ejemplo, que el golpe militar se debía a que : “Zelaya pretendía reformar la Constitución para prolongar su mandato cuatro años más”. Luego hicieron una pequeña explicación del cierre de cadenas y emisoras como si fuera un mal menor y no un acto perpetrado por los militares. “La emisora progubernamental canal 8 ha llamado a los ciudadanos [...], hasta el momento de su cierre”. ¿Cerrada sola, o vía manu militari? ¿Y cómo que emisora progubernamental? Es el cadena oficial del Estado. ¿Por qué no definen del mismo modo a la cadena pública española TVE?

“Numerosas emisoras de radio también han interrumpido su programación, que ha sido sustituida por canciones populares, aunque la mayoría ya han recuperado la emisión”. ¿Qué mayoría? La Radio Globo Honduras denunciaba, antes de ser cerrada por los militares, que el 95% de los medios de comunicación en Honduras no transmitían ninguna información sobre el golpe de Estado . Hasta la BBC pedía a través de su página web , desde las primeras horas de la mañana de ayer, que quien se encontrara en Honduras contara lo que estaba pasando.

Cuidado con los medios de comunicación que fingen resignarse al golpe y aceptan a regañadientes a Micheletti como nuevo dirigente de Honduras. En España El Mundo habla ya del "nuevo presidente", y El País hace referencia "al nuevo Gobierno de Honduras encabezado por Roberto Micheletti" en un artículo donde parece justificar el toque de queda impuesto, dado que es para "garantizar el orden público".

Este golpe de Estado, y esto es lo peor, ya lo denunció el pasado viernes el presidente Manuel Zelaya, pero la mayor parte de la prensa hizo como si oyera llover. O sea, nada. En un programa de televisión, el presidente hondureño ya había avisado el viernes de lo que hoy a la mayoría pilla por sorpresa: “Ya se ha desencadenado un golpe de Estado en Honduras”.

Tampoco se generó ninguna inquietud cuando esa misma madrugada Zelaya se recluyó en la Casa Presidencial, rodeado apenas de sus ministros más cercanos, y cuando había pedido de urgencia una reunión con la Organización de Estados Americanos (OEA). Salvo El Mundo y algún otro periódico aislado, nadie consideró importante las señales de aviso de Zelaya, con el Ejército, el Congreso y la Corte Suprema en contra.

Ni siquiera la BBC consideró importante las advertencias del presidente hondureño. La denuncia del golpe de Estado que ya estaba en marcha se puede encontrar en el relleno de una noticia que lleva por titular: “Honduras, la consulta sigue adelante”. Que el dirigente de un país alarmara sobre un golpe militar era púramente anecdótico.

Vamos a esperar la evolución de los acontecimientos con los ojos muy abiertos y muy centrados en los medios de comunicación. Tenemos muy recientes los grandes titulares contra Irán de estos últimos días. Veamos si son capaces de mantener la misma presión contra el golpe de Estado en Honduras. Y por supuesto, de no legitimarlo ni con las palabras, ni con los hechos.

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